Demografía y Patriarcado.

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Demografía y Patriarcado.

Didi Sóller
(Parte 1, pues aquí solo explico el problema y sus concecuencias, la solución necesitaría 3 veces más letra pues hay que adaptar lo tribal a lo civilizado y es complejo.)
(* Que el Admin decida donde va esto, yo lo he puesto aquí porque la demografía está directamente ligada a la cantidad de recursos per cápita)

Desde siempre, se ha creído que el aumento de la población se debía a una mejora de la calidad de vida de las personas, de más alimento, más comodidades y en definitiva, una forma de vida más civilizada. Pero esto no es así.

En el Paleolítico los humanos vivíamos el "Edén" descrito por la Biblia o la Edad de Oro griega. No había un Estado reprimiéndonos, ni guerras, ni epidemias mortales, ni hambre, ni Propiedad Privada, ni Patriarcado, pues vivíamos en la poligamia igualitaria, en un ligero matriarcado y las pocas herencias que habían iban siempre por línea materna, pues el padre como figura social aún no había aparecido. Eran los "amigos" de mamá en una especie de comuna hippie-familia, como avala el libro de Engels "El Origen de la Familia, la Propiedad Privada y el Estado". http://www.marxists.org/espanol/m-e/1880s/origen/el_origen_de_la_familia.pdf

Y después, llega la agricultura, y con ella, los dos factores que más han influido en el crecimiento demográfico. La Monogamia, y sobretodo, el Matrimonio (cuando esta se institucionaliza, ante el Estado o la Iglesia) y la Propiedad Privada en su función de herencia.

Antiguamente, la herencia, uno de los dos factores clave, eran exiguas e iban por línea materna, pues vivíamos en un Matriarcado débil, Matricentralidad suelen decir algunos sociólogos. El padre no existía, pues mantenían las mujeres relaciones sexuales con todos aquellos hombres con los que tenía una relación amistosa o amorosa, y no estaba nada claro quién era "papá", y daba igual. Pero al llegar el Patriarcado(que su aparición fue gradual, como explica el libro de Engels), el Hombre, para poder dejar a sus hijos la Propiedad Privada acumulada, sometió a la mujer a una Monogamia salvaje en la que, en principio, ni siquiera el amor importaba, solo el dote y la herencia, pues debía saber que esos eran sus hijos y de nadie más para que heredasen. Además, necesitaba MUCHOS HIJOS para poder cultivar sus campos y hacer que mediante el ejército (del cual se especializó una parte, el ejército profesional, en defensa exterior, y la policia en represión interior, aunque pueden colaborar en casos extremos como con Franco y la Guerra Civil), el Estado pudiese defender sus recursos de otros Estados, y a sus élites de la plebe. Lógicamente, esta organización, por su pujante demografía de personas MALNUTRIDAS y a veces, HAMBRIENTAS pero vivas, contra unos cazadores recolectores fuertes y sanos, pero poquísimos y cuya población no era pujante pues la mujer no se veía presionada, y se sospecha que conocían y utilizaban métodos anticonceptivos basados en el conocimiento del propio cuerpo como el método Ogino, hizo que los pobres nómadas fueran arrasados. Así que en el Neolítico la población se disparó.

En el blog de Historia, Economía, Filosofía se le dan varias repasadas a la situación económica Paleolítica:

http://dfc-economiahistoria.blogspot.com/2013/11/el-gran-mito-de-la-escasez.html

Pero el sistema tenía sus desventajas, y es que llegado un momento encontraba límites para la expansión, pues la herencia debía mantenerse unida y no dividida entre muchos hijos (además, si hacían como en Cataluña, que a los desheredados los mandaban a estudiar, también tenían que tener cuidado pues el dinero no es infinito y una mujer monogámica puede llegar a tener 25 hijos en su vida) , así que ellos, ya metidos en este circo, tuvieron que reducir la población. La mujer perdió el control de su cuerpo, así que el método Ogino hubiese sido tratado como impuro por dar libertad a la mujer en la cuestión demográfica, luego el único camino era la REPRESIÓN. Un ejemplo claro es el caso del tión en el Pirineo (del cual todas las culturas tiene su homólogo, lo que esa memoria solo se conserva en lugares aislados), una figura social  y familiar que consistía en que era una persona que no podía heredar ni dar en herencia, y por lo tanto no podía casarse, es decir, hacer que el Estado avale y defienda bajo pena de multa el infringir ese contrato de monogamia (en el mundo árabe y judío, la pena, por ejemplo, es la lapidación para la mujer, y para el hombre algo parecido a dos collejitas "conceptuales"). Como no podía casarse ni tener hijos el hombre, o la mujer que fuese se quedaba sin procrear. La otra opción era el aborto, el infanticidio como era común en Roma, o meterse a monje o a soldado.

La situación seguía estable hasta que se descubrió América. Allí millones de personas reprimidas por la Familia europea pudieron con las nuevas tierras, dar a herencia, y la población se disparó. Y eso que no cambiaron las condiciones de vida! eran tan miserables como siempre, sin medicina moderna y con la misma cantidad de comida de siempre, quizá con algo más de carne. Pero le dieron caña a la cigüeña y se liaron a traer niños al mundo. Y no es que tuviesen más o menos tierras, pues aunque por KM2 había muchísima más tierra que en Europa, hay que recordar que había por cabeza por lo menos 10 veces más de tierra por cabeza en Europa que hoy en día, gran parte bosques, que en caso de hambre ni se dudaba en convertir a campos. La culpa del estallido demográfico fue de la herencia, no de que tuviesen más tierras y en Europa permanentemente muriesen de hambre (que eso solo pasaba en las ciudades, y a veces).

Pero llega la Revolución Industrial, y muchos campesinos europeos son despojados  de su pequeña parcela privada que iban heredando de generación en generación y los meten en ciudades donde única propiedad es su trabajo. Y BOOM, otra explosión demográfica, pues el obstáculo monogámico a la superpoblación desapareció, una herencia importante y vital que legar (las tierras). Y hasta que el Patriarcado, aunque presente, no aflojó sus cadenas, no se permitió el uso de anticonceptivos.

Esto puede verse levemente en Rusia, que aunque ya no es una sociedad rural, hoy como Estado capitalista, ampara herencias y la monogamia. Cuando la URSS existía, no había herencias vitales, y la población crecía. Pero al volver el capitalismo y al desaparecer el comunismo, la fertilidad por mujer volvió a bajar. A principios del gráfico hay una caída importante de fertilidad también, pero eso es cosa de la aparición de la planificación familiar dentro del comunismo.

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/3/38/Evolution_des_principaux_indicateurs_de_russie.png

En cualquier caso, queda claro que el Patriarcado es un método de expansión demográfica, y contra más reprimidas se tiene a las pobres mujeres, más crecimiento poblacional,  por lo tanto, más gente al servicio del Estado y Capital hay. El Estado defiende al Capital, y el Patriarcado extiende estos dos males, procreación mediante.

Opiniones? Alguna forma de gráficos mediante demostrar la parte de mi hipótesis que trata sobre lo de la herencia y la monogamia como válvulas de control poblacional?
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Re: Demografía y Patriarcado.

Didi Sóller
http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/a/af/Crecimiento_poblacion_mundial.png

Añado el típico gráfico de la historia de la población mundial. Al principio podemos ver como la población pega un respingo, después se estabiliza, y llega un momento que empieza a crecer de una forma sin precedentes con el descubrimiento de América, y por último, crece verticalmente con la urbanización y la industrialización. Y eso que en el SXIX se vivía mejor en el campo que en la esclavista, contaminada e alimentariamente insegura ciudad, y aún habiendo mejores condiciones en el campo, la ciudad era el principal foco de crecimiento antes de la aceptación de los anticonceptivos, cosa que avala mi hipótesis. Actualmente es la ciudad, en los países desarrollados la que tiene menos natalidad porque allí el anticonceptivo está más aceptado que en las zonas rurales más tradicionalistas y apartadas, cosa que no ocurre en los países más machistas o menos desarrollados.
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Re: Demografía y Patriarcado.

sorella
¿Existe el matriarcado... y el patriarcado?: Feminismo y antropología

"Anular el matriarcado basándose en que las mujeres no gobiernan, a pesar del hecho de que ellas juegan un papel central en otros aspectos, siempre me ha sonado a androcéntrico, rozando la misoginia."
Peggy Reeves Sanday, antropóloga.

"Si soy feminista y antropóloga (...) los colegas antropólogos me acusarán de etnocentrismo y las compañeras feministas de relativismo exagerado, de poca convicción política."Britt-Marie Thurén, antropóloga.



¿Existe el matriarcado?


Joan Manuel Cabezas, antropólogo, explica que lo que existe en occidente es “un mito sobre el matriarcado, fruto de la burguesía occidental europea, y cuyo principal ideólogo fue Bachofen, (jurista y antropólogo suizo) con la publicación en 1861 del libro El Derecho de la Madre."

 Según Bachofen, en los inicios de los tiempos hubo una época de gran tiranía sexual de los hombres, el ‘Hetairismo’, que causó que algunas mujeres se rebelaran y establecieran un matriarcado o ‘geritocracia’, en la que ellas sometían a los hombres, establecían la familia y los obligaban a casarse (de aquí nace el prejuicio aún presente de que las mujeres son las que obligan a los hombres a formar una familia o el mito de las Amazonas, como fantasía proto-masoquista de los hombres).


Así surgió el mito del matriarcado “en el que se relaciona a las mujeres con la sociedad salvaje y primitiva, con la naturaleza, y que se contrapone al patriarcado que se asocia a la sociedad civilizada, política, industrial. Este mito también sirve como argumento para la dominación de los ‘salvajes’ de los pueblos que se estaban colonizando”.

Según Cabezas “ahora pasamos a ver el matriarcado que todavía existe en algunos pueblos del mundo, un matriarcado no como dominación por parte de las mujeres, sino de un sistema donde los dos sexos cooperan y se reparten el poder y las diferentes funciones sociales, con roles que no están ligados al hecho de ser hombre o mujer. Las mujeres, por supuesto, tenían poder, y esto se refleja en las diosas de diversas culturas, como las chinas Ma Tsu o Kuan Yin, las egipcias Isis o Nut o las griegas Demeter o Hera. Hay múltiples ejemplos de sociedades matriarcales a lo largo de la historia, como los Igbo en Nigeria, o los Bashi en el actual Congo."

 Amadiume es una antropóloga africana que estudió su propia cultura (Igbo de Nnobi en Nigeria). Su libro documenta que antes del siglo XIX, la cultura Nnobi exhibía un fuerte principio matricéntrico/matrifocal en la organización familiar; madres e hijxs formaban distintas unidades económicas autosuficientes. Su sistema de género permitió crear la institución de las "hijas masculinas" (hijas que heredaban el patrimonio del padre y su linaje) y las "marido femeninas" (el matrimonio entre mujeres). Tras el colonialismo británico, el alto estatus social de la mujer fue suprimido por los sistemas occidentales de religión, educación y gobierno basados en principios patriarcales. De esta manera, la autora critica el actual etnocentrismo de los estudios sociales occidentales sobre la situación de las mujeres africanas.

Henrietta L. Moore también denunció el etnocentrismo de la Antropología y del Feminismo: la situación de las mujeres no puede medirse con parámetros occidentales porque lo que en occidente es valorado como dador de poder, en otra cultura puede no ser relevante para el estatus.

La antropóloga Peggy Reeves Sanday, quien ha vivido durante años entre los Minangkabau de Indonesia, opina de igual manera:

"Demasiados antropólogos han estado buscando una sociedad en la cual las mujeres controlan todos los aspectos de la vida cotidiana, incluido el gobierno”, dice Reeves. “Este modelo (y una perspectiva muy occidental sobre el poder) no encaja muy bien cuando observas culturas no occidentales, como los Minangkabau. En Sumatra Occidental mujeres y hombres se relacionan más como socios que desean alcanzar el bien común que como competidores gobernados por el egocéntrico interés propio. El prestigio social lo obtienen aquellos que promueven las buenas relaciones siguiendo la costumbre y la religión.”

Reeves ha pasado 21 veranos y algunos períodos sabáticos en una aldea Minangkabau. Los cuatro millones de Minangkabau, uno de los mayores grupos étnicos de Indonesia, viven en las montañas de Sumatra Occidental. Su organización social se basa en la convivencia de la costumbre matrilineal y una filosofía llamada Adat, en la que las ideas principales se expresan en el proverbio:

“el crecimiento de la naturaleza debe ser un maestro.”

Los Minangkabau creen que los individuos deben nutrir el crecimiento de los humanos, los animales y las plantas para lograr una sociedad fuerte. La idea de “nutrir” implica un énfasis de lo maternal en la vida cotidiana.

“Mientras que Occidente glorifica la dominación masculina y la competencia, los Minangkabau glorifican a su mítica Reina Madre y la cooperación”. Bundó kanduang es el título que significa "nuestra madre" y se refiere a la antepasada común de cada clan, así como a la madre biológica de la propia, y que coloca a las mujeres mayores en el centro social, emocional, estético, político y económico de la vida diaria, junto con sus hermanos.

A la pregunta de “quién manda”, los Minangkabau respondían invariablemente que la pregunta era incorrecta, que en su sociedad hombres y mujeres se complementan “como la uña y la carne”. Con la entrada del Islam, tras un período de lucha entre ambas creencias, se llegó a un acuerdo según el cual eran complementarias la una de la otra. Ejercer el poder mediante el uso de la fuerza o una actitud de dominación es la antítesis de la ética Minangkabau. El poder es desde un poder-crear lazos sociales y buenas relaciones.
Por influencia de los antropólogos, muchos de estos escritores evitan usar el término "matriarcado", sustituyéndolo por otros términos como gilania, matriz, matrístico, matricentral o matrifocal, para así evitar cualquier connotación de ginecocracia.

Yo prefiero retener el término "matriarcado", por cortesía y respeto al pueblo Minangkabau (...).

A Britt-Marie Thurén, también antropóloga, lo que no le gusta es hablar de patriarcado "porque me gusta más hablar de jerarquías o dominación basada en género: eso varía mucho en el espacio y en el tiempo, y está cambiando constantemente."

"Como antropóloga me muevo en debates feministas con personas de otras disciplinas, veo muchas veces que dan ciertas cosas por hechas del patriarcado, y parten de realidades europeas. Entonces es mi obligación como antropóloga decir que no es necesariamente así y mostrar otros ejemplos. Pues una de las cuestiones fundamentales es saber cómo se reproduce el poder, cómo se reproducen diferentes circunstancias que hacen que unas categorías, los hombres, las clases sociales, tengan más poder y más posibilidades que otras."



El patriarcado es más o menos universal. Esto hay que matizarlo de muchas maneras, pero en algún sentido, en casi todo el mundo en muy pocas excepciones (y las excepciones dudosas) las mujeres normalmente tienen menos posibilidades que los hombres de su misma sociedad, de su misma categoría social, etc. Eso es triste, es por eso por lo que me he hecho feminista.  

 Un hombre del público me dijo en una conferencia: "Entonces lo que estas diciendo es que el patriarcado es inevitable, si siempre ha existido y esta en todas partes no hay más remedio" (puso cara de contento ante esta constatación). Pero dije que no, porque hay cosas que nunca ha habido en el mundo y que en un momento dado empiezan a existir, como la agricultura. Los seres humanos estuvimos viviendo miles de años sin agricultura, ¿Por qué no va a empezar a suceder algo parecido con las relaciones de género?

Podemos tener una esperanza de la evidencia abrumadora...

http://unaantropologaenlaluna.blogspot.com.es/2013/05/existe-el-matriarcado-y-el-patriarcado.html
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Re: Demografía y Patriarcado.

sorella
Vientre de mujer y patriarcado:

https://www.youtube.com/watch?v=uIjMP09OyRU
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Re: Demografía y Patriarcado.

Didi Sóller
En respuesta a este mensaje publicado por sorella
Tienes toda la razón, el Matriarcado "a lo bestia" jamás ha existido, lo que había era Matricentralidad, como ya he dicho. Las mujeres eran dueñas de su vientre, y como es natural, ellas eran las que principalmente, ayudándose y criando en comunidad con las otras mujeres de la tribu, tiraban para adelante la nueva hornada de humanos. Los hombres en la crianza ayudaban, pero mucho más esporádicamente.

Además, la mujer tenía a toda una comunidad detrás (sus amantes, sus amigas y familiares, etc...) para ser protegida(aunque en esa época había pánico a la violencia, así que esa protección era innecesaria), no tenía que esperar que super-Estado viniese con su genial talante a rescatarlas de la violencia familiar, pues ellas mismas nacieron emancipadas por su comunidad. Y además, las leyes del Estado con la mujer, como dice Félix Rodrigo Mora, la rebajan, pues acusan al hombre de todo y mantiene sobre él la presunción de culpabilidad y a ella la sobreprotege y la cree siempre inocente, un ser puro y frágil, cuando no es así.

Pero dejando ese tema. La cuestión es que solo hay dos formas comprobadas de estabilizar o reducir sin genocidios la población: el desarrollo económico ligado a la menor presión patriarcal sobre la mujer y la aceptación del anticonceptivo ha reducido la población hasta ahora, y la represión sexual sistemática sobre tiones y otras formas sociales que no heredan y se mantienen al servicio de la casa, esto es, al páter familias.

La primera es imposible en un mundo en declive de recursos. Por lo tanto, la única posible en un mundo en el que el comunal ha desaparecido y se va a producir una re-ruralización (esto es, una nueva tanda de pequeñas propiedades vitales a heredar por las generaciones venideras) es la represión sexual y la represión de la mujer, como se hacía antiguamente. Es probable que el mito del Amor Romántico del SXIX desaparezca a finales de nuestro siglo, y los matrimonios por conveniencia, que básicamente es una prostitución de ambos cónyugues o incluso si es motivada por la familia, una violación pagada, vuelvan.

A no ser, claro está, que el Matrimonio desaparezca, y con el desaparezca la relación entre Amor y  Propiedad. Y con el Matrimonio también me refiero a cualquier figura legal que institucionalice una relación amorosa, como puede ser la estrambótica figura de la "pareja de hecho". ¿Verdad que no firmas con tu amigo un contrato de compartir bienes por ser tu amigo? Pues con el amor igual. Sino nos espera lo de siempre. Después, la vuelta o no a la poligamia igualitaria es algo a discutir más tarde, porque es un tema muy complejo y en el que más de uno me va a tirar tomates :P O me llamará utópico idealista, pero soñar es gratis ;)

Esto, la eliminación del Matrimonio, ha sido reivindicado por anarquistas y libertarios desde principios del SXX, pero nadie nunca nos hace caso cuando solemos tener la razón en cuanto al origen del problema :P

http://es.wikipedia.org/wiki/Amor_libre
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Re: Demografía y Patriarcado.

Alberto Campos
Didi Soller.
No puedo entrar a comentar en tu hilo, no tengo suficientes conocimientos y debo releeros a ti y a Natalia.
Pero como preguntas por gráficas, conoceis esto?.
http://www.gapminder.org
Son gráficas espectaculares de los últimos 200 años. Puedes instalar el programa, y puedes cambiar variables.
Niños por mujer.Emisiones de co2.Ingresos por persona.Expectativa de vida.Economía.Energía.Etc
Puedes señalar los países y te señalará el recorrido de los últimos 200 años.
Colores y países.
 Europa con Rusia=naranja, America=amarillo, Asia=rojo, Norte de africa=verde, africa=azul oscuro.

 He realizado un video , en la parte izquierda verás cantidad de niños por mujer, en la parte baja expectativa de vida, he marcado Venezuela, Argentina y España, le hago unos pantallazos.







Enlazo un programa de redes que entrevista al autor en el 2010, el problema con sus predicciones futuras es que parece ignorar precisamente el problema peak oil.
http://www.rtve.es/alacarta/videos/television/redes-30-05-10-desmontando-mitos-sobre-mundo/786197/
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Re: Demografía y Patriarcado.

Alberto Campos
Este sería un pantallazo, de hijos por mujer, a la izquierda / energía consumida por persona, abajo.

Se aprecia que en el caso de España y Reino Unido, la energía por persona desciende desde el 2005, en Venezuela y Argentina lo incrementan, en EUU su pico máximo de energía per cápita parece que fué en 1980.

Las gráficas comienzan a partir del momento en el que tenemos datos registrados.
En las gráficas anteriores podemos ver que los puntos azul marino, Africa, se mantienen arriba, países como Nigeria, Mali, Somalia, mantienen ritmos de siete hijos por persona.
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Re: Demografía y Patriarcado.

Alberto Campos
 La población principalmente crece porque la gente no se muere.
Los niños no se mueren, los jóvenes no se mueren, los adultos no se mueren, los viejos no se mueren.

En 1800 la expectativa  de vida global era de 28 a 40 años y la media! de hijos por mujer 6.
Podemos imaginarnos hasta que punto la humanidad ha convivido con la muerte antes de la revolución industrial?, podemos imaginar lo rápido y fácilmente que nos adaptaremos nuevamente a la muerte en un futuro?. Cuestión de un par de años.

En 2014 absolutamente todos los países tienen una expectativa superior a 40 años.

Como podeis ver la gran mayoría de los países han disminuido enormemente la natalidad, excepto Africa del sur, quitando sudafrica- 2,4 niños por mujer, y podemos añadir afghanistan, Africa norte, 5,1 niños por mujer.

No se si esta gráfica te ayuda a apoyar tu hipotesis o a refutarla sobre el patriarcado etc, me encanta leeros pero la verdad, me pierdo.
Lo que si me parece extraer de estas gráficas es que cuanta más pobreza exista en un futuro, pongamos 2070, más nacimientos habrá, menos control sanitario, menos educación, menos ocupación, menos stress laboral, mas sexo, mas amor, más niños por mujer, lo que no necesariamente va a significar más población, la expectativa de vida se reducirá.
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Re: Demografía y Patriarcado.

Didi Sóller
La expectativa de vida a partir de los 15 años, es decir, pasada la pubertad, ha sido mayor de 50 años en buena parte de la Historia. Los que solían morir (y por lo tanto bajar la media de la esperanza de vida hasta los 30 años) eran los niños, que no podían ser alimentados, y antiguamente eran, a parte de la mujer, el último mono de la casa.

A parte de esto, tus gráficos son muy interesantes, pero para refutar o no mi hipótesis necesitaría una gráfica que separase los hijos por mujer rurales y los hijos por mujer urbanos en una situación históricamente normal. A principios del SXX en cualquier país PIGS o subdesarrollado estaría bien. Justo antes de la aparición de los modernos anticonceptivos, para poder ver la diferencia entre el tener una herencia que legar o no.

También podría servirme un gráfico actual de algún país subsahariano sobre lo mismo, hijos/mujer urbana o rural. Así podré demostrar que la ausencia de herencias vitales en la ciudad, alimenta el crecimiento poblacional. Pero este texto parece desmentirlo (me ha costado encontrar algo al respecto, joder :'( )

http://www.buenastareas.com/ensayos/Diferencias-Entre-Poblacion-Urbana-y-Rural/1439594.html

Al parecer en el ámbito rural, según esto, la herencia no tiene tanta importancia coo a mi me parecía, y lo que se hace es simplemente lo de siempre. Hacer que la fábrica de esclavos-mujer produzca niños para trabajar el campo y servir al sistema. La Navaja de Ockham funciona, al final :P Aunque aún necesitaría ese gráfico específico para dar por acabada mi hipótesis, pero bueno, me da que me será jodidillo encontrarlo.

En cualquier caso, el primer enunciado es correcto. El Patriarcado es motivo de CRECIMIENTO demográfico, por lo cual hay que eliminarlo y buscar cómo eliminarlo (con reformas, como se hace en España, no vale. Como mínimo el matrimonio debe desaparecer, aunque ya lo trataré mañana o hoy por la noche)
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Re: Demografía y Patriarcado.

René
Yo sólo conozco tres fases en el crecimiento poblacional en cualquier civilización que haya existido:

El Inicio o Fase de Asentamiento.
El intervalo de Abundancia o Fase de Desarrollo.
La Decadencia o Fase de Control.

Sean cuales sean las causas que provocan el crecimiento poblacional, éste tiene sus consecuencias. Ya se encargará la naturaleza de imponer sus normas.

Un saludo  
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Re: Demografía y Patriarcado.

Didi Sóller
No tiene porqué. España gracias a la dinámica humana y no a la dinámica biológica ni a la del sistema patriarcal, (parcialmente reformado)gracias a la Razón y la Economía, ha conseguido con el uso de anticonceptivos mantener una densidad de población /km2 que le permitirá no caer al nivel de pobreza de Bangladesh.

Las poblaciones humanas no dependen tanto como las de otros seres vivos de los recursos existentes para frenar su crecimiento. Sea represión mediante, o con el uso de anticonceptivos, hemos, en algunos sitios, detenido el crecimiento neto (Rusia, España, Alemania) de la población, y estamos frenando a pasos de gigante el crecimiento porcentual de la población humana, lo que pasa es que AÚN habienbdo conseguido una transición demográfica prácticamente global, esta no ha sido lo suficientemente rápida porque no se ha destruido el Patriarcado, así que en muchas zonas aún consideran al sexo y el cuerpo de la mujer, un pecado que solo se puede utilizar para la reproducción,  priorizando la función biológica y no socio-recreativa del sexo y prohibiendo el uso de anticonceptivos. Y no es por pobreza, porque los condones al igual son una sangría económica, pero una vasectomía o ligadura de trompas son cirugía sencilla, barata al igual que un DIU.

Lo dicho, el frenazo poblacional efectivo  vendrá de cambiar la mente humana, no vendrá con la falta de recursos como dicen los malthusianos. Si se llega a producir con hambrunas y sin cambiar el sistema, la superpoblación será eterna porque en cuanto baje un poco la población y se recuperen los recursos, la población volverá a subir, oscilando entorno a la sostenibilidad pero siendo brutalmente alta y el nivel de vida extraordinariamente bajo, justo lo suficiente para la fisiología corporal y para que al cuerpo le de tiempo de hacer una nueva hornada de niños.

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Re: Demografía y Patriarcado.

Didi Sóller
En respuesta a este mensaje publicado por Didi Sóller
(Parte 2, con atraso :P)

Descripción de los problemas y propuestas para cambiar el sistema:


Visto está que el Patriarcado, como ya expliqué, ha disparado la población y ha reprimido duramente a la población. Puesto que esto es así, lo lógico y racional es cambiarlo, y crear un sistema que encaje con nuestra naturaleza.

Lo primero que deberíamos hacer es la eliminación del Matrimonio. Este  NO ES SIEMPRE MALO, pero tiene un gran potencial PARA SERLO. Ese es su problema. Al basarse en un contrato económico-jurídico entre dos personas, a parte de que enturbia la relación, crea situaciones de depredación social (todos conocen a la figura del o la cazafortunas que se casa con un ricachón/a), problemas en caso de la muy natural separación (raro es que los humanos, como primates polígamos que somos, duremos mucho con una pareja, aunque hay bonitas excepciones) y sobretodo, hace que los hijos, que son "PROPIEDAD" de la madre pues esta los lleva en su vientre los amamanta y los cuida la mayor parte del tiempo (el papá en comparación a veces los va a buscar al cole y cambia algunos pañales) pasen a ser propiedad del padre, haciendo que este quiera usar a su fábrica de niños para crear trabajadores para sus campos. Y como ya he explicado, esto está avalado por el Estado, y en algunas culturas si no se mantiene el contrato, hay pena de lapidación. Después tenemos problemas con el último de los 3 grandes males de la Humanidad, la Propiedad Privada y las herencias, que suelen separar familias y perpetuar un sistema injusto, además de que hace proliferar matrimonios de conveniencia, horribles por definición.

Después de la eliminación del Matrimonio, la mujer sería libre para mantener las parejas sexuales que desee y sería propietaria de su prole, como ha sido en casi toda la Historia de la Humanidad. Pero una mujer con niños es mucho más vulnerable socialmente, pues necesita cuidar a los crios y a la vez trabajar. Lo que suele ocurrir es que papá-Estado viene a socorrerla dándole ayudas y guarderías donde el niño está con profesoras que apenas conoce y no lo conocen en profundidad, haciendo la situación algo incómoda. Y no es porque las profesoras sean malas, sino porque no se pueden dedicar a conocer y amar a 30 niños cada curso. Obviamente, esto exige la creación de una COMUNIDAD DE CRIANZA ( ejemplo http://www.datecuenta.org/aurea-social-o-la-revolucion-integral ) en las que varios grupos de mujeres se autogestionen su tiempo, y una cuide a los niños un día, otra otro, y así sucesivamente. Y, si para cuadrar cuentas, estuviésemos en un grupo de 14 mujeres de la misma calle, cada día 2 mujeres cuidarían de todos lo niños, que podrían, para una población sostenible, ser 30 (2,1 por mujer). Y podrían conocerlos a todos.
Obviamente, eso exigiría unas infraestructuras, porque los niños son niños y encerrarlos en un piso es despedirte de tu moqueta favorita por manchas de chocolate :P Pero se puede hacer, y se debe. Y quien dice 14, dice 20 o 10, pero que todas puedan hacer una jornada de 8 horas para cubrir sus gastos y los del crío, dejarlo en buenas manos y con confianza en alguna amiga suya, ahorrar dinero (las mujeres pobres no pueden pagar las cada vez más privatizadas guarderías) y encima no depender económicamente de su pareja,( motivo por el cual muchas mujeres maltratadas están dejando de denunciar, por esa dependencia suya y de su prole del padre). Obviamente, el niño, cuando mamá no trabaje, va a casa, como si de una guardería colectiva se tratase.

Después de la Comunidad de Crianza, viene la Asamblea de Feminidad. Ahí, las mujeres del pueblo o barrio se reúnen para decidir la política demográfica, porque al fin y al cabo, las que conciben son ellas. Promocionar el uso del anticonceptivo, y si se necesita controlar la población de algún método, no hacerlo como en China de forma inhumana, sino que entre todas decidir cuantos alumbramientos puede dar cada mujer, dar cupos o algo así. Y las que quieran tener más alumbramientos, que paguen una cuota mayor a la asamblea (pues esta de alguna forma debería financiar su actividad). Así podemos controlar la población si queremos que crezca, si queremos que decrezca y además redistribuir la riqueza haciendo que las medres más pudientes tengan más hijos y las menos pudientes, menos. Por último, podría hasta plantearse la total emancipación en esas mismas asambleas, usándolas de plataforma de apoyo y denuncia para casos de maltrato.

Obviamente, al final quedaría el tema de las herencias en caso de la no abolición de la Propiedad Privada, que iría por línea materna y no por paterna al contrario de lo que sucedía en la antigüedad, y el cambio de los apellidos, que serían primero el de la madre y después el del padre, al contrario que ahora, perpetuando los apellidos de la real y legítima "propietaria" (entrecomillado porque los niños no son propiedad de nadie, son libres pero bajo tutela) de su prole.

Y esto sería lo que se podría hacer dentro del sistema monogámico. Avanzaríamos infinitamente más que ahora hacia la Matricentralidad, pero se podría avanzar mucho más dentro del poligámico o poliamoroso, que describiré en otra entrada.
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Re: Demografía y Patriarcado.

quinshi
En respuesta a este mensaje publicado por Didi Sóller
Offtopic.
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Re: Demografía y Patriarcado.

sorella
Gracias por el apunte quinshi. Mientras el admin lo mantenga aquí, aquí seguiremos escribiendo, je, je...

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Re: Demografía y Patriarcado.

sorella
a madre como elemento determinante de la sociedad.

Con la sentencia ‘dadme otras madres y os daré otro mundo’, San Agustin ponía de manifiesto cuál era el punto débil de su proyecto de sociedad, y la necesidad que tenían de cambiar de una vez por todas a las madres. Cambiar a las madres para vencer a la naturaleza humana y su predisposición a organizarse y a vivir como lo había hecho durante mucho tiempo, sin dominio ni esclavitud, en paz y en cooperación (1). Nuevas madres para reproducir los filia continuadores de las empresas guerreras, humanos aptos para hacer la guerrao para ser esclav@s. No se podía hacer este mundo sin cambiar a la madre.
La sociedad patriarcal se levantó sobre un matricidio, acabando con las generaciones de mujeres con cuya desaparición desapareció también la paz sobre la Tierra (Bachofen). Y esta es la civilización que hoy todavía perdura, sin cesar de destruir la vida y de corromper la condición humana, más competitiva, más fratricida, más guerrera y más despiadada que nunca. Desde mi punto de vista, no es la economía lo que está en crisis, sino el modelo de civilización. La encrucijada en la que se encuentra la humanidad, lo que tenemos planteado, si es que queremos acabar con este mundo de dominación y sobrevivir, es la recuperación de la verdadera madre, y con ella las cualidades básicas de los seres humanos, que nos capacitan para el entendimiento (y nos incapacitan para el fratricidio).
Recuperar la madre verdadera es recuperar el entorno que la rodea, su habitat; Bachofen acuñó una palabra en alemán para definirlo: el Muttertum, hecha con el sufijo ‘tum’ (equivalente al ‘dom’ inglés) que significa el sitio, el lugar de la madre. Pero no es solo un espacio físico, sino un conjunto de relaciones trabadas con su fluido libidinal específico: el fluido femenino-materno, al hálito materno (2), porque las producciones de nuestro sistema orgánico libidinal, diseñado para organizar las relaciones humanas, son la materia prima del tejido social humano original. El Muttertum es entonces como la urdimbre de la tela social, como lo llamó en su preciosa metáfora Martha Moia (3): un conjunto de hilos, porque un hilo solo no hace urdimbre. Recuperar la madre verdadera entonces supone recuperar el colectivo de mujeres y su función colectiva dentro de un grupo social determinado. La recuperación de la madre no es una recuperación individual (aunque tenga una dimensión individual y corporal), sino la recuperación del femenino colectivo, del nosotras. Según Malinowski (4), las mujeres trobriandeses de un clan tenían un nombre colectivo, tábula; la tábula era la que atendía el parto de las mujeres del clan.
En castellano hay una acepción de ‘madre’ que es un vestigio de la madre ancestral, como lo de ‘salirse de madre’, que sería salirse del Muttertum que nos hace madurar y ser consistentes; también una acepción como fuente originaria de algo (‘la madre del vinagre’); o como la raíz de algo (cuando decimos que hemos dado con ‘la madre del cordero’). Si un río se sale de madre, todo se inunda y es el desastre. Pues así andamos la humanidad, salidos de madre, en permanente estado de esquizofrenia y cada vez con más brotes de violencia (Deleuze y Guattari, Laing).
Dice Ernest Borneman (5) que el surgimiento del patriarcado fue una contra- revolución sexual, en la que tuvo lugar la pérdida de los hábitos sexuales de las mujeres (désaccoutumance sexuelle en la versión francesa del libro); que sólo pudieron someter a las mujeres desposeyéndolas de su sexualidad, lo cual es consistente con los mitos originales de los héroes solares y santos que matan al dragón, a la serpiente o al toro. El rastro de estos hábitos sexuales que nos llegan a través del arte y de la literatura, es muy importante porque nos da una idea de lo que se llevó por delante la contra-revolución sexual.
Un lugar común de los hábitos perdidos son los corros femeninos y danzas del vientre universalmente encontradas por doquier, desde los tiempos más remotos (pinturas paleolíticas como las de Cogull (Lérida) o Cieza (Murcia), cerámica Cucuteni del 5º milenio a.e., arte minoico, etc.), que nos hablan de una sexualidad autoerótica y compartida entre mujeres, de todas las edades, desde la infancia. De entre los testimonios escritos, cito la letrilla de Góngora sobre las mujeres que habitaban nuestras serranías todavía en el siglo XVI, y que se reunían para bailar:

No es blanco coro de ninfas
de las que aposenta el agua,
o las que venera el bosque
seguidoras de Dïana;

serranas eran de Cuenca
(honor de aquella montaña),
cuyo pie besan dos ríos
por besar de ella las plantas.

Alegres corros tejían
dándose las manos blancas
de amistad, quizá temiendo
no la truequen las mudanzas.

¡Qué bien bailan las serranas!
¡Qué bien bailan!

Estas serranas, como las llamadas amazonas en otros lugares del mundo, eran mujeres que se iban a vivir al monte para preservar sus hábitos sexuales. Durante siglos, y enlazando con reductos del antiguo ‘paganismo’, sobrevivieron entre la complicidad y la calumnia (como la del romance de la Serrana de la Vera, que presenta a las serranas como salteadoras que secuestraban a los hombres para saciar su lascivia y luego matarlos). Pero la realidad podía más que toda la deformación, calumnia y mitología junta, y su existencia contaminaba a las demás mujeres que se escapaban de las aldeas por las noches para juntarse con ellas. En el siglo XVII se desató como es sabido una campaña de exterminio contra estas mujeres, y pasaron a la historia convertidas en brujas.
La naturaleza sexual de los juegos y corros femeninos ha sido también estudiada a través de las letras de sus canciones que han llegado hasta nuestros días (6) El hábito cotidiano de las mujeres de juntarse ‘para bailar’ y para bañarse es ancestral y universal, y nos acerca a vislumbrar el espacio colectivo de mujeres, impregnado de complicidad y basado en una intimidad natural entre las mujeres que hoy sólo prevalece en algunos lugares recónditos lugares del mundo. Hay pueblos de África en los que las mujeres todavía se reúnen por las noches para bailar (bailes claramente sexuales, como se puede ver en el reportaje fotográfico de Antonio Cores de las Nubas, tribu de Sudán (7)). La imagen de las mujeres del cuadro El Jardín de las Hespérides de Frederick Leighton (siglo XIX) es otro vestigio de esa relación de
complicidad y de intimidad entre mujeres.
Los hábitos sexuales de las mujeres nos remite a la sexualidad no falocéntrica de la mujer; a la diversidad de la sexualidad femenina, y a su continuidad entre ciclo y ciclo, entre una etapa y otra. Una sexualidad diversa y que se diversifica a lo largo de la vida, cuyo cultivo y cultura hemos perdido.
En el siglo pasado, el matrimonio Masters y Johnson (8) daba a conocer un resultado de sus investigaciones aparentemente sorprendente: anatómica y fisiológicamente el útero estaba diseñado para realizar 50 orgasmos consecutivos; por su parte, el Dr. Serrano Vicens (9), que realizaba una investigación sobre la sexualidad de la mujer en esa época, encontraba 35 mujeres que desarrollaban dicha capacidad orgásmica habitualmente. Ernest Borneman enseguida relacionó este dato con su punto de vista sobre el patriarcado como una contra- revolución sexual. La dificultad de entender lo que dice Borneman se debe a la noción que actualmente tenemos de la sexualidad, que nos presenta la capacidad orgásmica de la mujer descontextualizada de una sexualidad natural. Para entenderlo tenemos que re-contextualizarla en el modo de vida en el que se desarrollaba con normalidad.
Vivimos en un ambiente en el que nuestro sistema libidinal humano, diseñado filogenéticamente para trabar las relaciones humanas, esta congelado. Hoy las madres viven lejos de sus hijas y las abuelas vamos de visita a ver a l@s niet@s; la persona de la familia que nos echa una mano si enfermamos vive en la otra punta de la ciudad, y a penas conocemos al vecino o la vecina del rellano; l@s ancian@s son atendid@s por mano de obra barata de inmigrantes, y a menudo mueren solos en sus viviendas o en residencias; el mercado laboral obliga a las mujeres a dejar a sus criaturas también al cuidado de una inmigrante o en la guardería... etc. etc.. En definitiva, vivimos en ciudades, en las que estamos tod@s junt@s pero como desconocid@s, las calles llenas de gente que pasan unas al lado de otras como extrañas. Y sin embargo, la vida ha diseñado un sistema de producciones libidinales para mantenernos unid@s de verdad: las pulsiones amorosas, los sentimientos, la ternura, la caricia, el deseo de darse y de deshacerse en l@s demás, la gratitud como sentimiento de reciprocidad, los sentidos, la percepción del placer, el gusto por los besos y los abrazos, la capacidad orgásmica, el enamoramiento, los fluidos sexuales, las hormonas del amor, del cuidado y de la complacencia, etc., en fin, todo, absolutamente todo lo necesario para hacer una raigambre de sentimientos amorosos en la que cada persona participa con sus propias raíces; una raigambre que traba las relaciones humanas en base a la confianza, a la complicidad y a los sentimientos de empatía y de apego, las relaciones entre hermanas y hermanos. Todo para enamorarnos de los bebés y para que su cuidado se convierta en nuestro afán y en nuestro placer; para que los sentimientos echen raíces formando agrupaciones humanas de interacción amorosa y cooperativa, con producción abundante de generosidad, hospitalidad y sentimientos de gratitud para la correspondencia al derramamiento de l@s otr@s; grupos de seres humanos consistentes, no manipulables, fieles y leales a sus sentimientos para con su entorno, sus propias raíces enlazadas con las
raíces de sus herman@s. Así el cuidado de l@s demás, de l@s niñ@s, de l@s viej@s y de l@s enferm@s sólo sería un producto de los sentimientos que se realizaría amorosamente y no como un trabajo ingrato o mercenario. Pero nuestra sociedad está hecha para la competitividad y la dominación y tiene el sistema libidinal congelado; las relaciones humanas se establecen contractualmente al arbitrio del dinero, sin empatía libidinal. Dirán que para eso están los expertos que conocen las técnicas y los métodos para hacer las cosas. Como si nos diera igual que nos cuidase nuestra madre, o nuestr@s hij@s, un ser querido de nuestra confianza y de nuestra intimidad, o una persona desconocida.
En este contexto tenemos el concepto de sexualidad asociado, por un lado, a este estado de estagnación de la energía sexual, y por otro, a unas descargas periódicas directas de la carga acumulada, que además se vinculan a la práctica del coito, en la cual el deseo es cada vez más secundario e irrelevante; porque en el estado de congelación general del sistema libidinal, los encuentros amorosos también se institucionalizan y se convierten en contrato o pacto. Sin embargo, la sexualidad humana no es sólo coital, y tiene poco o nada que ver con la práctica del sexo sin deseo. Sabemos que los niveles de oxitocina suben en una reunión de amigas, o en una comida familiar de esas en las que nos sentimos a gusto. Y que las descargas más altas de oxitocina en la vida de una mujer se producen inmediatamente después del parto. También sabemos que los picos no aparecen por arte de magia, sino que todo es un continuum de procesos a lo largo de la vida y que unos son la preparación de los que vendrán después.
Por un lado nuestro modo de vida impide la continuidad de los procesos, y por otro la represión se centra en los picos, en las puntas del iceberg que ponen en evidencia el sistema general destruido. El deseo materno se captura antes de producirse para deformarlo y se le convierte en un deseo coital y edípico prohibido (Deleuze y Guattari) mientras que la noción general de la sexualidad es capturada y colonizada por la pornografía y la práctica del sexo sin deseo (tecnosexolgía). En esta situación, como digo, la capacidad orgásmica femenina estudiada por Masters y Johnson aparece descontextualizada, y sólo se puede asociar a una especie de orgía permanente o, como en un reciente artículo del New York Times (10), a la actividad sexual de las hembras bonobos que al parecer se pasan el día copulando. Sin embargo, los hábitos sexuales ancestrales de las mujeres nos muestran un desarrollo bien diferente de la energía sexual en la vida cotidiana, maternidad incluida. Las mujeres micénicas pintaban en los cántaros con los que iban a diario a por agua, unos pulpos con sus tentáculos ondeando y abrazando toda la panza de la vasija, emulando el recorrido del placer sobre sus cuerpos, como una humilde muestra de la integración del placer en la vida cotidiana.
El estudio de Serrano Vicens da un indicio de la naturaleza de la sexualidad de la mujer que todavía existía en los años cincuenta del siglo pasado en nuestro país, pese a la situación existente de individualización y de sometimiento al varón: en él se descubre que las mujeres se iniciaban en la sexualidad desde muy temprana edad, con juegos compartidos con otras niñas, siendo el autoerotismo y las relaciones lésbicas integradas en la vida cotidiana, algo muy habitual todavía en la España de aquellos tiempos. Las relaciones coitales sólo eran un aspecto más de sus vidas sexuales; y aquellas que más gozaban de su sexualidad, incluida la sexualidad coital, eran las que la habían desarrollado de manera diversificada y desde la infancia.

2.- La maternidad y la sexualidad femenina.-
La historia de la humanidad se divide en dos: antes y después del patriarcado; antes y después de las sociedades esclavistas. Entre una y otra parte de la historia humana, hay una discontinuidad en la noción de las cosas, de los conceptos y de los símbolos. Esta discontinuidad es perfectamente detectable, pero requiere de un esfuerzo especial porque ha sido sutilmente borrada en los medios de transmisión de los conocimientos, y la nueva noción de las cosas se asienta sobre un magma dogmático que nos cierra las puertas a la noción verdadera y genuina de la vida. Este dogma conceptual básico (Ruth Benedict (11)) presenta al ser humano arquetípico, como un ser dominador predispuesto para la guerra y para desplegar una capacidad y una voluntad de dominio supuestamente innatas (Amparo Moreno (12)). Intimamente unida a la noción de este arquetipo humano, tenemos una falsa noción de la madre y de la sexualidad humana.
La primera noción perdida es que la verdadera maternidad es un despliegue de nuestra sexualidad, y que la eliminación de la función social de la madre tiene una dimensión corporal y orgánica importantísima. Esta dimensión corporal del matricidio no es otra cosa que la contrarrevolución sexual que dice Borneman. La enemistad de la mujer con la serpiente (la pérdida de sus espacios y de hábitos sexuales) y su consecuencia, el parto con dolor, fueron –y son- claves para establecer la dominación del hombre sobre la mujer.
La asociación estadounidense Orgasmic birth, the best kept secret (Parto orgásmico, el secreto mejor
guardado) (13), está divulgando un documental con diversos partos orgásmicos, mostrándonos lo que ya había referido Juan Merelo Barberá (14) y otros estudios@s de la sexología del siglo pasado, sobre el orgasmo en el parto (Shere Hite, Masters y Johnson, Kinsey, etc.). El útero está diseñado para realizar 50 orgasmos consecutivos y para realizar el proceso del parto de manera placentera, sin violencia y sin dolor. Las llamadas ‘contracciones’ del parto deberían ser latidos: movimientos suaves de los potentes músculos de la bolsa uterina, que se encogen y se distienden, y se vuelven a encoger y a distender, rítmicamente; un movimiento ameboide con el que desciende el feto hacia la salida, al tiempo que los músculos circulares de la bolsa uterina relajan su función de cierre.
En ciertas regiones de Arabia Saudita, hoy todavía las mujeres forman corro alrededor de la parturienta bailando la danza del vientre, hipnotizándola con sus movimientos rítmicos ondulantes para que también ella se mueva a favor del cuerpo en lugar de moverse contra él. (15) Este es un ejemplo claro de la relación entre los hábitos sexuales perdidos en la contra-revolución patriarcal y el parto. En las auténticas danzas del vientre, los movimientos del vientre y de la pelvis están impulsados por la pulsión sexual, valga la redundancia, y se mueven acompañando el movimiento del útero.
Juegos y bailes en corro y danzas del vientre en la infancia, en la adolescencia y en la adultez, autoerotismo, intimidad y complicidad femenina, sexualidad coital y parto orgásmico. Así es la sexualidad de la mujer, diversa. La sexualidad de nuestro cuerpo no tiene como única orientación el falo. El falo-centrismo ha sido una consecuencia de la falocracia, de la dominación, que se impuso con la aparición de las sociedades patriarcales esclavistas.
Es preciso también mencionar la lactancia, un periodo importantísimo de la vida sexual de las mujeres. Ruth Benedict (16) contaba que hacia los años 30 del siglo pasado, las autoridades sanitarias japonesas quisieron promover el destete de la mujer a los 8 meses del parto, en una sociedad en la que la lactancia era muy prolongada y reconocida como un estado de gran placer para la mujer. Hicieron campañas con supuestos argumentos científicos para convencer a las mujeres de que era lo mejor para sus bebés. Pero aunque las convencían de que el destete era lo mejor para los bebés, no las podían convencer de que era lo mejor para ellas, y no estaban dispuestas a renunciar a dicho placer. En la época en que escribía el libro, Benedict decía que la campaña de destete a los 8 meses estaba siendo un fracaso. En Japón, cuenta Michael Balint (17) el amor materno es un concepto muy específico, y tiene su reconocimiento semántico: el amaeru. Según Balint, el amaeru o amor primal, se caracteriza por tener la mayor carga libidinal de la vida humana, porque es un amor para promover el deseo de un estado permanente de simbiosis.
La fisiología nos explica que la lactancia también es una parte de nuestro sistema sexual (18); la eyección de la leche cuenta con un dispositivo interno en la mujer, que se activa con la pulsión sexual y la consiguiente descarga de oxitocina; y al encajarse la oxitocina en sus receptores situados en las fibras mioepiteliales que recubren los alveolos de los pezones, pone en marcha su latido, el movimiento de contracción-distensión que bombea y eyacula la leche. Es el mismo dispositivo que tenemos las mujeres también para eyacular el flujo vaginal para el coito o para el trabajo del parto; el mismo dispositivo también en los hombres para bombear y eyacular el semen almacenado en la vesícula seminal. Es decir, es un dispositivo del sistema sexual, que se activa con la pulsión sexual, y que por eso se puede poner en marcha con una sola mirada de amor verdadero. El mapa de la ubicación de los receptores de oxitocina es el mapa de las principales zonas erógenas de la mujer, y explica la relación que el movimiento expansivo del placer establece entre ellas.
Se ha encontrado que la densidad de los receptores de oxitocina en las fibras musculares del útero es variable, y aumenta con la actividad sexual (19). Esto explicaría la función que tienen las pulsiones sexuales en la infancia (que si se producen es por algo y no son aberración alguna): la de desarrollar y hacer madurar los órganos sexuales. La sexualidad es una continuidad de fenómenos psicosomáticos a lo largo de la vida de la mujer, en la que unos fenómenos preparan los siguientes; durante la infancia para preparar la pubertad y tener reglas placenteras, y durante la adolescencia para tener coitos, embarazos, partos y lactancias placenteras. Así por ejemplo durante el embarazo aumentan los receptores de los pechos para prepararse para la lactancia, y por eso durante el embarazo aumenta la erogeneidad en esa zona del cuerpo.
Dice Lea Melandri (20) que la negación de nuestra sexualidad es una violencia interiorizada, que empieza cuando a la niña se le niega el cuerpo materno, y ve su propio cuerpo a través del cuerpo negado para ella de la madre; entonces interiorizamos el paradigma de mujer a través del filtro de la mirada del hombre. Esta negación y violencia contra nosotras mismas es el resultado inmediato del falo-centrismo que aplasta la diversidad de nuestra sexualidad. La relación madre-hija sería en términos libidinales la fuente principal del Muttertum humano, y por eso su destrucción es el principal objetivo del diseño artificial de las relaciones humanas.
Nuestra incorporación a la vida pública y la igualdad de los derechos sociales, no puede hacerse haciendo tabla rasa de lo que somos, ni haciendo tabla rasa del matricidio. En nuestra sociedad no hay espacio ni tiempo para la madre verdadera; ni para la madre ni para la mujer. Somos diferentes a los hombres y nuestra sexualidad no se complementa unívocamente con la sexualidad masculina. Necesitamos el reconocimiento, el tiempo y el espacio social para la otra sexualidad. La verdadera pareja no es la heterosexual adulta, sino la pareja simbiótica, la díada madre-criatura en donde empieza y se desarrolla toda la vida y la sexualidad humana, masculina y femenina. Si la sociedad no se vertebra desde la madre, si no reconstruimos el Muttertum, el espacio y el colectivo femenino,seguiremos viviendo una sociedad desquiciada, fuera de madre.
Las mujeres hemos recuperado subjetivamente nuestra dignidad; y hemos necesitado reconocernos iguales para empezar a reconocer nuestra diferencia. Y el reconocimiento de la diferencia nos ha llevado a la mujer perdida y prohibida que tenemos que recuperar, y con ella a la madre que cada ser humano y la sociedad necesita. Hay que tender la urdimbre. Y también hay que tramarla.

3.- Tramar la urdimbre.-
La función masculina no es conquistar ni dominar el mundo, sino tramar la urdimbre humana. Tramar la urdimbre significa hacerla sostenible y consistente, es decir hacer el tejido. Es igualmente una función colectiva. No se trata de una paternidad individual ni de que los hombres hagan de urdimbre, al estilo de la tradición de la covada (21), tratando de arrebatar la función femenina; aunque ahora pueda parecer algo necesario debido precisamente a la falta de la función colectiva femenina. Sería algo así
como volver a la familia extensa pero sin relaciones de dominación de ningún tipo. No se trata tampoco de la vuelta al hogar tradicional: la actividad profesional de las mujeres debería hacerse desde la urdimbre lo mismo que la actividad profesional de los hombres desde la trama, y nadie tendría que conquistar nada ni dominar a nadie. Como se había hecho siempre, durante miles de años, en otras civilizaciones.
Eso sí, quizá necesitaríamos durante algún tiempo que resurgieran los Quijotes (22) y los Arturos para defender la serpiente (la madre, la sexualidad femenina) y mantener el estandarte del dragón; como también haría falta seguramente el resurgir de las amazonas, y quizá tantas y tan variadas cosas como las que tuvieron lugar durante la larga y tenaz resistencia que la humanidad opuso a esta civilización.
La Mimosa, febrero 2010
______________
(1) La arqueología ha despejado cualquier duda al respecto, probando que la Edad Dorada no es un mito sino que fue realidad.
(2) El mutterlich de Bachofen quien nunca utilizó la palabra ‘matriarcado’. La tenacidad con la que se persiste en endosársela a Bachofen, y en utilizarla para referirse a la sociedad prepatriarcal, da la medida de lo importante que es erradicar la noción de la madre que no tiene nada que ver con jerarquías ni relación de poder alguna.
(3) El no de las niñas, la Sal edicions des dones, Barcelona 1981.
(4) The sexual life of savages in Western Melanesia, Beacon Press, Boston 1987 (1ª publicación 1929)
(5) Le patriarcat, PUF, Paris 1979 (1ª publicación, Franckfort 1975).
(6) El mismo Borneman ha recogido las canciones infantiles en alemán. En España, Mari Cruz Garrido ha
realizado un estudio creo que todavía inédito.
(7) www.antoniocores.com/Sudan-Photographs/006-Niaro-danza
(8) Human sexual response, Little, Brown &Co., Boston 1966.
(9) Informe sexual de la mujer española, Líder 1977, y La sexualidad femenina, Júcar 1972.
(10) Daniel Bergner, What Do Women Want? http://www.nytimes.com/2009/01/25/magazine/25desire-t.html?
(11) Patterns of Culture; y Continuities y Discontinuities in cultural conditioning (éste último colgado en sites.google.com/site/rescatandotextos
(12) El Arquetipo viril protagonista de la Historia, la Sal ed. De les dones,1987, y La otra política de Aristóteles, Icaria 1988
(13) www.orgasmicbirth.com
(14) Parirás con placer, Kairos 1980.
(15) VV.AA. Mamatoto, la celebración del nacimiento, Plural ediciones.
(16) El crisantemo y la espada, Alianza 2006 (1ª publicación, 1946).
(17) La Falta Básica, Paidós 1993 (1ª publicación, 1979)
(18) Martín Calama, J., ‘Fisiología de la lactancia’, Manual de Lactancia Materna, AEP, ed. Medica
panamericana, 2008.
(19) Entre otros: Odent, M., La cientificación del amor, Creavida, 2001. Insel y Saphiro en Pedersen et al., Oxitocyn in sexual, maternal, social behavior, Annals of the N.York Academy of Sciences 1992.
(20) La infamia originaria, Hacer/Ricou, Barcelona, 1980
(21) Victoria Sau, ver Diccionario Ideológico Feminista, y también en Reflexiones Feministas para principios de siglo.
(22) Ver declaración del Quijote a los cabreros de su condición de caballero defensor de la edad dorada, y del modo de vida de las mujeres en aquellos tiempos.
Publicado por Casilda Rodrigáñez Bustos en 0:45 No hay comentarios:
domingo, 8 de agosto de 2010
Lo que se oculta tras la cuestión del velo islámico



















El baño turco - Jean Dominique Ingres (1862)
Museo de El Louvre


¿Por qué la polémica sobre el velo islámico ha sido desatada por los grupos más xenófobos de extrema derecha (recordemos que empezó el famoso alcalde de Vic), los mismos que veneran un paradigma de mujer casi siempre tocada con velo (la virgen María etc.)? ¿Por qué el velo de la madre Teresa de Calcuta, por poner un ejemplo, no se considera un atentado a la dignidad de la mujer y en cambio el de la mujer islámica sí? ¿Cuál es la diferencia? ¿Qué es lo que explica la actual persecución del velo islámico?


Mi modesta opinión es que detrás de la prohibición del velo islámico se cuece y se oculta una política de choque de civilizaciones, adobada de islamofobia. A su vez, tras la islamofobia, que es una pieza de la estrategia del nuevo orden mundial puesta en marcha tras la caída del muro de Berlín, hará unos 20 años, se oculta otra cosa además de la conquista del petróleo. La importancia y el alcance político de lo que se cuece y se oculta detrás de la polémica sobre el velo islámico es lo que se cuece y se oculta en el cuerpo de la mujer que se tapa con el velo islámico: su sexualidad prohibida.

Decía Cervantes, en la famosa arenga del Quijote a los cabreros, que las mujeres en la edad de oro (es decir, antes del patriarcado y de la sociedad esclavista) andaban ‘en trenza y en cabello’, es decir, destocadas, y sin riesgo de que lujuria alguna pudiera ofenderlas. Hace poco leí también un artículo sobre los Mosuo, el pueblo matrifocal del sur de China, uno de los pocos que perviven en el que las relaciones de parentesco no se basan en el matrimonio y gozan de libertad sexual, en el que la articulista destacaba la ausencia de agresiones y de violencia sexual que dicha libertad producía. Esto mismo decía también Cervantes, sobre la mujer en la edad de oro, pues en la sociedad anterior al tabú del sexo, en ausencia de represión de las pulsiones sexuales, la sexualidad de la mujer era igualmente libre y podía manifestarse libremente sin temor a agresión o abuso; y yo añado siguiendo a Reich, a Borneman y a tant@s otr@s, que no solamente podía sino que la libertad sexual femenina era un elemento imprescindible de la armonía entre los sexos. (*)
El régimen de represión sexual vino acompañado de las túnicas y de los velos para ocultar el cuerpo y su capacidad de seducción; como se dice en el mismo libro del Génesis, aparecieron la vergüenza, el recato y el pudor inexistentes en las sociedades espontáneas, cuando no había nada que prohibiera el funcionamiento de los sistemas orgánicos corporales. Claro que la represión sexual a quien concernía específicamente era a las mujeres, y eran éstas las que tenían que cubrirse para desvelarse sólo ante el marido. Estamos hablando de los tiempos en los que existía todavía esa otra sexualidad femenina que ahora ha desaparecido debido, según palabras del propio Freud, a haber sido objeto de una represión particularmente inexorable, y que por ello ahora es difícil de devolver a la vida; Freud, claro está se refería a la mujer de la sociedad europea del siglo XIX.
Sin embargo, esa sexualidad que ha sufrido una represión particularmente inexorable no ha desaparecido del todo. Mientras que la cultura occidental-anglosajona iba poniendo a punto un modelo de mujer masculinizada, con unas enormes dosis de violencia interiorizada para inhibir toda su sexualidad no falocéntrica, en las cárceles del patriarcado islámico se ha mantenido esa sexualidad en cautividad. Como el insecto fósil que se ha conservado en el interior de un trozo de ámbar, la otra sexualidad femenina ha seguido produciéndose enclaustrada en los espacios femeninos que la cultura islámica ha mantenido, unos espacios de concentración femenina, en las aldeas y en los barrios de las ciudades. El peligro es que con la globalización y los movimientos migratorios y turísticos, la mujer occidental puede entrar en contacto con la mujer que se esconde tras el velo islámico, y descubrir que su propio cuerpo es otra cosa distinta de lo que ahora cree que es. Porque entonces, eso que parece tan difícil de volver a la vida, quizá dejaría de serlo, y nuestros cuerpos acartonados recuperarían fácilmente su vitalidad.
En el siglo XVIII, una dama anglosajona, Lady Montagu, relató su visita a unos baños femeninos en Turquía, relato que inspiró el famoso cuadro de Ingres, ‘El baño turco’, que está en el Museo del Louvre. Lady Montagu en sus cartas, publicadas en 1781, aseguraba que las mujeres árabes tenían más libertad, incluida la sexual, que las europeas, y eran más abiertas y más hospitalarias. Decía, entre otros comentarios significativos, que se reían del corsé con el que “los maridos occidentales encerraban a sus esposas”. Ellas, con el cuerpo desnudo y libre bajo la túnica, no podían entender el uso de una prenda como el corsé.

El mismo impacto que le causó a Lady Montagu la visita al baño femenino turco en el siglo XVIII, me lo produjo a mí una visita a un hamman de la medina de Fez en 1993. En 2003 escribí sobre ello en una ponencia para unas jornadas en Vitoria (colgada el el google site casildarodriganez), y de alguna manera venía a decir lo mismo que ahora leo en el relato de Montagu, la misma sorpresa, incluida la de la hospitalidad de las mujeres que nos invitaron a pasar a bañarnos.
Creo que es necesario explicar estas experiencias, porque sólo por la vía lógico-racional no se puede atravesar el magma dogmático de nuestra civilización, uno de cuyos pilares es la normalización del estado de represión de la mujer. Mis opiniones sobre la sexualidad femenina, de algún modo nacen de esta visita al hamman de Fez, y de otras experiencias que en su día me conmovieron profundamente. De otro modo, yo nunca me hubiera podido imaginar lo que es la mujer, a pesar de yo serlo, pero educada y formada en una visión básicamente distorsionada de nuestro sexo.
A menudo me he referido a la experiencia de la maternidad y a la conmoción vivida en el primer postparto, que no entendí de manera lógico-racional hasta casi 20 años después, cuando leí El bebé es un mamífero de Michel Odent: la explicación de la impronta -la producción de las descargas más altas de oxitocina de la vida de una mujer- re-situaba la experiencia en el terreno de la sexualidad femenina. Estuve varios años buscando literatura que relacionase maternidad y sexualidad (en la biblioteca del Instituto de la Mujer en Madrid, introduciendo las dos palabras ‘sexualidad’ y ‘maternidad’ sólo salió un artículo de Ana Maria Carrillo publicado en una revista mexicana, que afirmaba que podía haber placer en el parto y en la lactancia, sin aportar explicaciones o datos). El monográfico de Integral sobre Embarazo y Parto gozosos (anterior a la compra de la revista por RBA) me puso en contacto con la comadrona Adela Campos y ella me fotocopió y me envió el libro de Juan Merelo Barberá. Así empezó todo mi descubrimiento de la sexualidad femenina. Entendí mi experiencia y escribí el libro La represión del deseo materno y la génesis del estado de sumisión inconsciente: ¡Vaya desestructuración de los esquemas y vaya cambio de cosmovisión que implica el sólo hecho de situar la maternidad como un proceso de la sexualidad de la mujer! Nada menos que la apertura a la desedipización, como si un vendaval de golpe hubiese abierto las puertas que cerraban el ámbito de la psique primaria de par en par.

Cuando experimentamos una conmoción importante, aunque de momento no se entienda, de alguna manera se queda fijada en el cuerpo, en las células en general, y en la memoria; y si más adelante aparece una información que la explica y la hace coherente racionalmente, la conmoción se reaviva y entonces se convierte en la más profunda de las convicciones. Pues algo parecido a lo ocurrido con mi maternidad, me pasó también con la visita, hace diecisiete años, al hamman de Marruecos, la misma conmoción, como digo, que la de Lady Montagu, cuya descripción motivó el cuadro de Ingres.

Estábamos de vacaciones y fuimos a parar a una pensión en la medina de Fez, es decir, no en el barrio europeo sino en la misma medina, una pensión que claro está no tenía duchas, porque en la medina la gente se baña en el hamman, que estaba justo enfrente de la pensión. De 3 a 8 de la tarde para las mujeres -nos dijo el de la pensión- y los hombres por la mañana y después de las 8 (éramos un grupo de dos mujeres y tres hombres). Cuando entramos en el hamman nos quedamos petrificadas, como si estuviéramos en otro planeta, en una historia de ciencia y ficción: una sala grande y las mujeres sentadas en el suelo, en pequeños grupos, haciendo corrillos, desnudas, echándose agua unas a otras con cubos y palanganas, charlando, riendo, echándose henna, comiendo naranjas, ofreciéndose gajos y flores de azahar (era Semana Santa) unas a otras, de todas las edades, ancianas, menos ancianas, jóvenes, menos jóvenes, niñas, etc. Luego vimos que había tres salas más, la última con el pilón que recogía el chorro de agua hirviendo y otro pilón de agua fría. El sistema funcionaba a base de cubos de polietileno negros, se cogía agua caliente y se mezclaba con la fría hasta obtener la temperatura apetecida. Además de los cubos había pequeñas palanganas para coger agua de los cubos y echársela unas a otras por la cabeza y por el cuerpo. Pienso que hasta la aparición del agua corriente y el sistema de las duchas, la gente se lavaba así, y recuerdo que en la cárcel a veces no teníamos duchas y también nos lavábamos echándonos jarras de agua, unas a otras. Pero la conmoción, claro, no fue por el sistema de lavado, sino por las mujeres. Nunca había visto un tipo de mujeres así, la manera de reírse, el brillo de sus ojos, la forma de hablarse unas a otras, la sensualidad, la complicidad, sobre todo la confianza, la confianza en colectivo, en grupo, como la de los cachorros de una camada de perros, arrebujad@s un@s con otr@s y que se dejan caer un@s encima de otr@s, como la cosa más obvia y natural del mundo. Todo era sorprendente, tanto la expresión de cada mujer, como la relación entre ellas; y lo más sorprendente de todo era la existencia del colectivo humano con ese grado de confianza y de intimidad, un grado de confianza y de intimidad que sólo se da en las relaciones habituales cotidianas. Recuerdo que nos quedamos petrificadas porque tuvimos la sensación de estar profanando una intimidad de la que éramos ajenas; pero al percatarse ellas de nuestro azoramiento, y de que estábamos a punto de dar media vuelta y salir corriendo, se acercaron para invitarnos a pasar y nos guiaron a unas taquillas donde dejar las ropas, y luego a los pilones donde se cogía el agua. No fue una invitación formal, sino un gesto de apertura para ser una más entre ellas, un gesto al que no supimos corresponder, pues no estábamos a la altura de las circunstancias. Para ellas éramos mujeres y eso bastaba para ser consideradas sus hermanas o compañeras. Pero nosotras no lo sabíamos, no nos sentíamos parte de aquella fiesta y no supimos aceptar la invitación. Una mujer nos acompañó hasta los pilones y, mientras que nosotras nos lavábamos con los geles, ella nos iba echando agua con una palangana; luego nos secamos, nos vestimos y nos marchamos rápidamente.
Aunque en aquel momento no entendí lo que había visto, la conmoción también se me quedó grabada, y varios años después, con las lecturas de Merelo Barberá, Melandri, Irigaray, Choisy, Serrano Vicens, Newton, etc., me pasó lo mismo que con la experiencia de la maternidad, y la conmoción se convirtió también en una profunda convicción: había visto con mis ojos un atisbo de lo que Freud decía que era tan difícil de devolver a la vida. Claro que Freud nunca estuvo en un hamman en donde todos los días las mujeres se bañan juntas, y sólo conocía a las mujeres que acudían a su consulta a psicoanalizarse. En la ponencia que presenté en Vitoria en el 2003, ya decía que se podía entender el por qué esas mujeres tenían que llevar velo e ir por la calle tapadas y bien tapadas: para que no se viera lo que no tenía ni siquiera que existir. Lo que no podía trascender al espacio público y debía permanecer enclaustrado.
Hay, pues, una sexualidad femenina que se ha conservado en el mundo musulmán, como un resto fósil de las generaciones primitivas de mujeres de las que habla Bachofen en el Das Mutterrecht: una sexualidad, encerrada y cercada, pero también de algún modo reconocida. Pues el espacio colectivo femenino que supone el hamman, implica un reconocimiento que nosotras las mujeres europeas no tenemos; y es difícil imaginar que los hombres de nuestra sociedad aceptasen que sus mujeres se pasasen todas las tardes de su vida juntas en un baño turco como el del cuadro de Ingres. Porque no es que fuesen nada más que a lavarse. Las mujeres de Fez estaban allí solazadas, instaladas, pasando la tarde. Como decía Góngora de la serranas de Cuenca, que iban al pinar, ’unas por piñones y otras por bailar’.
La dominación del hombre sobre la mujer extendida sobre todo el planeta a lo largo de 5000 años, ha adoptado diferentes formas y cauces, y uno de ellas es la forma que adoptó en el mundo islámico: el hombre es dueño de la mujer a la que encierra y oculta para su uso exclusivo. Pero este modelo basado en una represión externa estricta de la mujer, al menos en la apariencia actual, es en cambio más laxo en cuanto a la exigencia de autorepresión de las pulsiones sexuales; y la mujer árabe tiene menos interiorizada la represión, lo cual la permite conservar en alguna medida su sexualidad no falocéntrica, esa que en otros modelos se ha ido cercenando de un modo tan absoluto, con un medio infalible: eliminando los espacios colectivos de mujeres. No sé si el hamman de la medina de Fez, y otros, seguirán existiendo. Es posible que el modelo anglosajón esté penetrando a través de las monarquías árabes que tienen buenas relaciones con el mundo occidental. Pero ciertamente, lo que vio y describió Lady Montagu en el siglo XVIII ha seguido existiendo al menos hasta finales del siglo XX.
Para estar más tranquila, decía una mujer que usaba burka, en una reciente entrevista publicada en el diario Público; porque ella quería y no porque su marido o el Corán se lo mandasen. Decía que empezó a usarlo por propia decisión cinco años después de casada, y que ahora llevaba viuda cuatro años y que seguía usándolo, por lo tanto que no era porque su marido se lo mandase sino porque lo quería ella, porque así ‘estaba más tranquila’: una razón obviamente de lo más contundente. Al leer esta declaración me acordé de Cervantes y de los tiempos en que las mujeres no tenían que usar velos para andar tranquilas, y podían ir “en trenza y en cabello”. Nosotras con nuestros cuerpos acartonados podemos andar también tranquilas exhibiendo nuestros cuerpos en el estado de acorazamiento y de retracción pulsátil en el que habitualmente sobrevivimos. Y ponernos ropas bien ajustadas, porque cuanto más apretadas menos libertad y menos posibilidades de pulsación corporal. El acorazamiento convierte la epidermis preparada para el contacto externo, en su contrario, en una armadura exterior, en un sistema de defensa, viniendo a ser la ropa ajustada como una segunda línea de defensa. En cambio la ropa suelta (las mujeres musulmanas suelen ir desnudas debajo de las túnicas), deja el cuerpo por debajo libre. Antes, toda la vida las mujeres habíamos usado faldas (y también los hombres), y también tuvo su significado que las mujeres cambiásemos las faldas por los pantalones.
Creo que la afirmación de que la túnica y el velo menoscaban la dignidad de la mujer, tal y como se está diciendo en los medios de comunicación, es una verdad a medias; y en la medida en que se pretende la verdad entera, se vuelve un mecanismo de ocultación de la otra parte de la verdad. La mujer utiliza la túnica y el velo para no exhibir públicamente su sexualidad y para preservar una intimidad que en este mundo de represión no puede ser mostrada. Y porque tapándose con túnicas y velos no tienen que tensar ni encoger el cuerpo para mostrarse con el adecuado nivel de rigidez corporal que esta sociedad requiere; como decía la mujer entrevistada por Público, puede estar más tranquila. Es mejor ponerse un velo que tensar los músculos y convertir la propia cara en una máscara. Cierto que la otra parte de la verdad es que, en la medida en que ante el único hombre que la mujer islámica se descubre es el marido, el velo puede considerarse como un indicador de la dominación masculina. Pero esta parte de la verdad, dicha así sin más, descontextualizada, es una ocultación de la realidad de la mujer musulmana.
Lo que sucede es que se aprovecha el desconocimiento de la situación, y la ignorancia respecto a la sexualidad femenina, para dar una visión torticera del uso del velo; y sobre todo para que no nos percatemos de que existe esa otra sexualidad; ni nos percatemos tampoco de la represión que las mujeres occidentales tenemos interiorizada que es precisamente lo que hace innecesario el tipo de represión externa que sufre la mujer musulmana; ni que nos demos cuenta de que el yoga y otras similares que ahora se propician, en realidad son gimnasias de mantenimiento de los cuerpos acartonados y ejercicios de sublimación de su líbido. Entonces ciertamente, con nuestro grado de acartonamiento tenemos libertad para andar por la calle, y medio desnudas si queremos.
Claro que es verdad que los maridos musulmanes vigilan, mandan y ordenan la reclusión de sus mujeres. Claro que la represión patriarcal de la mujer musulmana es medieval. Pero de lo que se trata es del tipo de represión que se practica, que es más externa y con menor componente de represión interiorizada, menor auto-inhibición. Aunque vivan en una cárcel y no puedan salir a la calle –que tan poco es así en general- tienen un nivel de autorrepresión y de violencia interiorizada menor. Para encarcelar las células, las vísceras, la memoria y la conciencia hace falta un proceso represivo desde la etapa primal durante toda la infancia, que es lo que se hace en nuestra sociedad.
En pocas palabras, se contrapone la condición de la mujer islámica como una situación de represión, a la nuestra como si la nuestra fuese una situación de libertad, cuando en realidad se trata de dos modelos de represión diferentes, uno con mayor grado de represión externa y otro con mayor grado de auto-represión. Y lo que se pretende con la contraposición es que las mujeres occidentales, y en general la gente de bien, apoyemos la guerra contra el mundo árabe supuestamente para ‘liberar’ a las mujeres musulmanas; en realidad, para que ellas adopten nuestro modelo de represión.
Mi ponencia de Vitoria 2003 se titulaba ‘la violencia interiorizada en las mujeres’, empleando la expresión de Lea Melandri en La Infamia Originaria. Nuestros cuerpos tienen mucha, muchísima violencia interiorizada, para tener el grado de acartonamiento que tienen. Nuestros cuerpos están hechos de la represión de nuestras pulsiones sexuales a lo largo de todo su desarrollo desde que nacemos (empezamos a vivir desposeídas del cuerpo materno, lo que implica la congelación patológica del sistema libidinal de la etapa primal). Es una violencia interiorizada, que institucionaliza la inhibición de la pulsión sexual. Es significativo el que en algunas ocasiones me hayan quitado el título de ‘La violencia interiorizada en la mujer’, y puesto cualquier otro más neutro, como ‘Feminismo y Maternidad’. Porque el título, que resume el texto de Melandri, en realidad resume la tragedia de la devastación femenina. Son palabras significativas y se censuran, por la misma razón que la Wikipedia describe el cuadro de Ingres como un 'harén' en lugar de un 'baño’ colectivo de mujeres. Una de las cuestiones sobre las que se ha focalizado la censura efectuada sobre mis escritos, al menos de la que he podido tener conocimiento, ha sido la de la sexualidad femenina (la otra ha sido la cuestión de la autorregulación, la función de la libido y la negación de la jerarquía –poniendo matriarcado en vez de maternal, etc.-)
Para entender la persecución actual al velo islámico se requiere la perspectiva histórica de todo lo que se ha hecho para eliminar esta sexualidad femenina, tanto física como conceptualmente (desde ‘la desaparición’ de las significativas 1400 historias sexuales de mujeres recogidas por Ramón Serrano Vicens a mediados del siglo pasado, hasta las sucesivas matanzas de los colectivos de mujeres que de diferentes maneras conservaban su sexualidad -como lo de de nuestras serranas ibéricas yéndose a vivir ‘en despoblado’ hasta que la Santa Inquisición acabó con ellas-, pasando por la actual medicalización de la maternidad y todos los tabús y prohibiciones tradicionales perpetradas para sustraer la sexualidad del proceso fisiológico materno; sin olvidarnos del invento de la religión de las diosas prepatriarcales para ocultar las pruebas arqueológicas). La matanza del dragón, del toro y de la serpiente, las heroicidades que sacralizaron el arquetipo masculino de nuestra historia, se han llevado a término de manera muy concreta y los mitos solo recubren y falsean la Ilíada de sufrimientos de la historia real de la mujer patriarcal (Romeo de Maio).
Nadie mejor que los que se proclaman seguidores de los primeros patriarcas, los sonnemensch matadragones que arrasaron la sexualidad de la mujer para hacerla su esclava -ciertamente matando algo más que dragones imaginarios-, nadie mejor que ellos, digo, para reconocer el margen de sexualidad femenina que todavía se desarrolla en los campos de concentración del mundo musulmán, y el peligro que su existencia supone.
Lo que se persigue con esta prohibición no es devolver la dignidad a la mujer, sino normalizar el modelo falocéntrico de mujer en el mundo islámico, y que las mujeres musulmanas, al quitarse el velo tengan que interiorizar la represión, como hacemos las europeas. Cosa que en cierta medida ya tienen que hacer las mujeres musulmanas que emigran y dejan atrás su modo de vida y sus costumbres.
Hoy como hace 5000 años, el principal enemigo de la dominación es la sexualidad femenina de la que depende la verdadera maternidad, y por lo tanto, la vía fundamental de recuperación de la humanidad.
La Mimosa, julio 2010
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(*) Nuestra civilización se empeña en ocultar la naturaleza bondadosa de las pulsiones sexuales. Pero la historia, la antropología y la arqueología han corroborado lo que la sexología científica ha mostrado, a saber, que las pulsiones sexuales espontáneas son propias de los cuerpos en estado amoroso, y se producen para procurar el amor y el cuidado entre los congéneres; y no se producen en los cuerpos en la tensión del estado de guerra (baste saber que el sistema neuro-endocrino-muscular de un cuerpo en estado de guerra no solo es diferente, sino además antagónico e incompatible con el sistema neuro-endocrino-muscular de un cuerpo en estado amoroso). Y es el régimen de represión sexual lo que produce el desquiciamiento de dichos sistemas y la agresividad de las personas.
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Las serranas, primer avance
Aviso: ante la imposibilidad de colgar aquí los poemas adjuntos a este texto, remito al lector o lectora interesado/a a: sites.google.com/site/casildarodriganez donde está colgado este texto con los poemas adjuntos que se mencionan.

En nuestra literatura clásica son abundantes los romances, las serranillas, y hasta las obras de teatro que tienen de protagonistas a las serranas, a veces también llamadas ‘vaqueras’, porque criaban vacas (como las del Arcipreste de Hita de la zona de Segovia (archivo adjunto 1) o la de la Finojosa del Marqués de Santillana (adjunto 2)). Se trataba de mujeres que vivían ‘en despoblado’, es decir, en las sierras, en cuevas o en chozas.
En las obras de teatro de Lope de Vega, de Velez de Guevara o de Tirso de Molina, la razón de la mujer de irse a vivir ‘a despoblado’ era el despecho originado por una felonía sufrida de un hombre, despecho que las lleva a una actitud general contra los hombres y a un deseo de venganza contra el otro sexo. Sus vidas en las sierras estaban dedicadas al bandolerismo, a atacar a hombres, robarles, zurrarles e incluso matarles.
Leonarda, La serrana de la Vera de Lope, era tan robusta como hermosa, manejaba armas, tiraba a la barra, regía caballos con las piernas mejor que un jinete con bocado, y tenía aficiones hombrunas… Leonarda al ser agredida y humillada por un hombre, se embravece y hace el juramento de vivir siempre en despoblado, de aborrecer a los hombres/y de tratar con las fieras;/ de salir a los caminos/ y hacerles notable ofensa;/- de matar y herir tantos,/ que haya por aquestas cuestas/ tantas cruces como matas,/ tanta sangre como adelfas…
La serrana de la obra de Velez de Guevara, se llama Gila la serrana, y también por una venganza jura no vivir más en poblado y matar a cuantos hombres encuentre. Cumpliendo su promesa, vive entre riscos, despeñando a todos cuantos se le acercan con la esperanza de disfrutar de sus favores.
Baltasar Enciso, también escribe un auto sacramental La serrana de la Vera o La Montañesa (1618), y Lope vuelve a tocar el tema en Las dos bandoleras. Tirso de Molina aporta su obra La condesa-bandolera o La ninfa del cielo, y existe otra atribuída a Calderón titulada La bandolera de Italia o La enemiga de los hombres.
(No he leído ninguna de estas obras de teatro, lo que aquí cito está recogido en la enciclopedia Espasa, que da como fuente: Menéndez Pidal y M. Goiri de Menéndez Pidal, Teatro Antiguo Español)
Esta imagen de serrana salteadora y matahombres contrasta con la imagen que nos da Góngora (adjunto 3) en su letrilla, que es una estampa bucólica de mujeres que bailan en corro.

En los pinares del Júcar
vi bailar unas serranas
al son del agua en las piedras
y al son del viento en las ramas;
no es blanco coro de ninfas
de las que aposenta el agua,
o las que venera el bosque
seguidoras de Dïana;
serranas eran de Cuenca
(honor de aquella montaña)
cuyo pie besan dos ríos,
por besar de ella las plantas.


Alegres corros tejían,
dándose las manos blancas
de amistad, quizá temiendo no la
truequen las mudanzas.

¡Qué bien bailan las serranas!
¡Qué bien bailan!

Luis de Góngora y Argote

En una cantiga de Gil Vicente (adjunto 4) (que recogía canciones populares y las insertaba en sus obras de teatro) tenemos quizá la clave:

Dicen que me case yo
no quiero marido, no.
Mas quiero vivir segura
nesta sierra a mi soltura,
Que no estar a la ventura
Si casaré bien o no

Madre no seré casada
por no vivir vida cansada,
o quizá mal empleada
la gracia que Dios me dio.

No será ni es nacido
tal para ser mi marido;
y pues que tengo sabido
que la flor yo me la só,
dicen que me case yo
no quiero marido, no.

En donde se muestra que vivir en ‘despoblado’ era una opción que tenían las mujeres, algo que estaba dentro de sus posibilidades, y que no era una reacción de odio y de venganza ante una mala pasada; lo cual no quiere decir que también a veces fuera así, y que si a una mujer le iban mal las cosas con el marido, entonces decidiera irse a vivir a la sierra. Sólo por dar a las mujeres una opción altenativa a la dominación machista, se entiende que las serranas fueran exterminadas. También se entiende que se hiciera el mito de la serrana salteadora y matahombres, para desfigurarlas.
La letrilla de Góngora nos muestra también que no eran casos individuales, sino que había una relación entre ellas (y además una relación lúdica), con lo cual se entiende lo que dice la mujer de la cantiga de Gil Vicente que no quiere ser casada ‘por no vivir vida cansada’. El aspecto de la opción sexual también se cuenta: por no ver mal empleada la gracia que Dios me dio, a lo que luego añade que la flor yo me la só.
Tampoco debe ser del todo cierta la imagen de las serranas ávidas por llevarse un hombre a la cama, pues, por ejemplo, la vaquera de la Finojosa del Marqués de Santillana -que también era una serrana como se desprende de lo que dice- le da esta respuesta a las insinuaciones del caballero:

Non es deseosa
de amar, ni lo espera
aquesa vaquera
de la Finojosa

El relato del Arcipreste de Hita de sus encuentros con cuatro serranas vaqueras
(la Chata de Malangosto, Gadea de Riofrío, Menga Lloriente de Cornejo y Aldara de Tablada) ofrece una gran cantidad de detalles concretos que permite hacernos una idea, sobre todo de sus relaciones con los hombres que aparecían por sus territorios. De entrada el hombre se suele mostrar más bien humilde y respetuoso, pidiendo posada por favor, y acompañando su petición con palabras lisonjeras y amables; quizá porque sabían que en el terreno del enfrentamiento físico tenían las de perder (las serranas tenían fama de buenas luchadoras, se menciona su buen manejo de la cayada y de la honda, como armas), y porque también sabían que por las buenas y pagando lo debido, no tendrían problemas. En los relatos del Arcipreste queda también claro que las serranas solían exigir el pago de un peaje por pasar por sus caminos, o por mostrárselos a los viajeros que se perdían por las sierras. Lo cierto es que parece que eran las que controlaban las sierras. Una cantiga recogida por Gil Vicente (adjunto 4) dice: ¿por dó pasaré la sierra/gentil serrana morena?
La descripción del desarrollo de los encuentros es muy parecida en casi todos los casos (excepto en el romance La serrana de la Vera, al menos en la versión recogida por Menéndez Pidal (adjunto 5), en el que se da una imagen de una serrana cruel). En general el encuentro empieza con un especie de tanteo mutuo para llegar aun acuerdo sobre el precio que ha de pagar el hombre (en general en especies: abalorios, ‘joyas’ vestidos, calzado, zurrones, etc.) a cambio de cobijo, comida, cama e indicaciones de por dónde seguir el camino; alguna vez no hay trato, bien porque se tuerce o bien porque se gustan y se van juntos sin trato. Pero parece que lo del trato era lo frecuente y lo normal. En general, el tema del encuentro sexual suele estar siempre destacado en el relato como algo del agrado de las dos partes. Unas veces es él el que muestra más interés, otras veces es la serrana. Pero tanto el Arcipreste como Santillana, Gil Vicente o Góngora dan una imagen amable de las serranas. El Arcipreste las describe como fuertes, capaces, hábiles, hospitalarias y en el fondo, condescendientes y de trato fácil.
La cantiga de Gil Vicente por dó pasaré la sierra, tiene las características de las canciones de corro infantiles, en la que casi todo se dice entre líneas.
También tenemos una descripción del modo de vida, los enseres que tenían, las labores de artesanía y de ganadería que realizaban, su habilidad para la caza y para moverse por los parajes agrestes etc.
Este tema de las serranas permite entender mejor el proceso por el cual se fueron sustrayendo los hábitos sexuales femeninos, y todo lo dicho sobre los juegos de corro y las danzas del vientre. (Ver el librito Pariremos con placer y la ponencia Por un feminismo de la recuperación).
La caza y captura de las serranas por la Santa Inquisición prosigue el proceso de los primeros héroes solares, que desde luego no sólo mataron dragones imaginarios. En la cerámica popular en el siglo XVII desaparecen los dibujos de mujeres, de peces, de dragones, de pájaros con huevos y formas uterinas reticuladas, etc., como cualquiera puede observar en una visita a los museos de cerámica, por ejemplo, de Pedralbes en Barcelona o de Valencia.
Esta persecución perdura, pues los alfares que habían empezado a recuperar dibujos antiguos que hacen referencia a los símbolos de la sexualidad femenina, se están encontrando con algo más que dificultades.
Para terminar este primer avance, en la voz ‘Serranilla’ de la enciclopedia Espasa, dice: composición lírica de asunto villanesco o rústico, y las más de las veces, erótico, escrita, por lo general, en metros cortos.

Tan interesante y apasionante ha resultado para mí este descubrimiento de nuestras amazonas ibéricas, que cuelgo ya aquí estas líneas. Como digo al principio, remito a quien desee leer los poemas referidos a: sites.google.com/site/casildarodriganez.
La Mimosa, abril 2010



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martes, 6 de abril de 2010
El creacionismo y la dominación: vigencia de Kropotkin

Caminante, no hay camino

se hace camino al andar...

Caminante, no hay camino,

sino estelas en la mar.

(Machado)

Si bien las primeras sociedades esclavistas justificaron la dominación y la jerarquía con la existencia de seres celestiales creadores de todo cuanto existe sobre la Tierra, que dictaban el orden social, a partir de un momento dado la esclavitud y la jerarquía se empezaron a justificar también por la propia naturaleza. Aristóteles ya afirmó que la superioridad del hombre sobre la mujer, sobre l@s niñ@s o sobre los extranjeros eran cosas naturales, y durante veintitantos siglos el pensamiento humano ha mantenido la inferioridad social de la mujer por la naturaleza inferior del sexo femenino, etc. etc.

Así no es de extrañar que cuando las teorías sobre la evolución de las especies irrumpieron en el mundo científico en el siglo XIX, enseguida estuvieron mediatizadas por su aplicación al orden social, para tratar de justificar la dominación y la jerarquía social. Dos escuelas de pensamiento sobre la evolución se enfrentaron entonces, la que representaba Darwin y la que representaba Kropotkin. En el capítulo 1 de El Asalto al Hades traté de explicar la vigencia de la teoría de Kropotkin en línea con la teoría actual de la simbiogénesis (Lynn Margulis), la autopoyésis y la autorregulación (Maturana y Varela).

La simbiogénesis explica la génesis de una forma orgánica por la simbiosis de dos formas orgánicas más simples. La célula eucariota se originó con la simbiosis de una célula sin núcleo con una bacteria. La célula eucariota resultante de la simbiosis integró y fijó la interacción cooperativa entre las dos formas orgánicas autónomas (la célula sin núcleo y la bacteria). Cuando se encontró una bacteria fósil con la misma estructura que la del ADN, se consideró demostrada la simbiogénesis, la teoría evolutiva desarrollada por Márgulis. Y sin embargo yo creo que la prueba más evidente del mecanismo simbiogenético de la evolución, es el propio modelo de organización de los complejos conjuntos de sistemas que, por ejemplo y sin ir más lejos, forman nuestro propio cuerpo: la sinergia

El sorprendente funcionamiento de los conjuntos hipercomplejos de sistemas, órganos, células, moléculas, etc., con millones de relaciones simultáneas, en todas las direcciones y sentidos, en todos los niveles de organización (molecular, celular, etc.), de un modo unísono y armónico, se explica por el mecanismo simbio-genético de integración de lo simple en lo complejo, según el cual es el propio desarrollo de la forma simple quien hace la unión para constituir una forma más compleja. La sinergia se hace desde lo simple y con el impulso de la forma de vida más simple, cuya autorregulación y dinámica propia no se anula sino que pasa a formar parte de lo más complejo. Por eso cada parte que integra un organismo complejo ‘sabe’ lo que tiene que hacer y lo hace sin que nadie se lo diga, sin línea de mandos ni jerarquía. La vida y su diversidad es una filo-génesis de 3 mil millones de años; es así, funciona así y no tiene parangón con diseño artificial alguno. La ayuda mutua que Kropotkin contemplaba en las estepas rusas, se ha confirmado en la vida microscópica, explicando la evolución como un proceso de asentamiento de la interacción cooperativa.

La simbiogénesis explica también la autopoyesis, la capacidad de la vida de hacerse a sí misma; explica que en la evolución no ha habido ni hay nada predeterminado, sino que son los fenómenos los que se suceden unos a otros, y que dan lugar a la diversidad de las formas y ecosistemas, (necesariamente interrelacionados); una variedad y una diversidad de formas cuya panorámica de conjunto nos muestra el camino y el mecanismo de su formación.

A veces he escuchado el argumento de que la similitud de las formas, como la de las espirales o las estructuras helicoidales, es una prueba de que responden a un diseño predeterminado. Una vez más aquí se invierte la relación causa-efecto: la espiral o la estructura helicoidal lo que muestran es el movimiento pulsátil de la vida, la huella de la pulsación de todo corpúsculo de vida, que fija ese tipo de formas. Lo mismo que el movimiento de todas las partículas de materia producen a menudo ondas. Machado lo explicaba muy bien con sus versos: no hay camino, se hace camino al andar/ caminante, no hay camino sino estelas en la mar. Las espirales y las estructuras helicoidales son las estelas que deja la vida en el caminar de su evolución.

La autopoyésis, como explicó Humberto Maturana se refiere a esta cualidad de la vida de hacerse a sí misma, sin diseñador ni creador, de la cual se deriva otra cualidad importantísima también: su capacidad de autorregulación.

También sigue vigente Kropotkin en este aspecto: sin llegar a acuñar un nuevo concepto, también habló de la autopoyesis y de la indeterminación de los fenómenos:

Lo que se llamaba ‘Ley natural’ no es más que una cierta relación entre fenómenos que vemos confusamente… es decir, si un fenómeno determinado se produce en determinadas condiciones, seguiríase otro fenómeno determinado. No hay ley alguna aparte de los fenómenos: es cada fenómeno el que gobierna lo que le sigue, no la ley. No hay nada preconcebido en lo que llamamos armonía de lo natural. El azar de colisiones y encuentros ha bastado para demostrarlo. Este fenómeno perdurará siglos porque la adaptación, el equilibrio que representa, ha tardado siglos en asentarlo.

Y también:

Tras fijar toda su atención en el sol y los grandes planetas, los astrónomos están empezando a estudiar ahora los cuerpos infinitamente pequeños que pueblan el universo. Y descubren que los espacios interplanetarios e interestelares se hallan poblados y cruzados en todas direcciones imaginables por pequeños enjambres de materia, invisibles, infinitamente pequeños cuando se consideran los corpúsculos por separado, pero omnipotentes por su número. Son estos cuerpos infinitamente pequeños… los que analizan hoy los astrónomos buscando explicación… a los movimientos que animan sus partes, y la armonía del conjunto. Otro paso más, y pronto la gravitación universal misma no será más que el resultado de todos los movimientos desordenados e incoherentes de esos cuerpos infinitamente pequeños: de oscilaciones de átomos que actúan en todas las direcciones posibles. Así, el centro, el orígen de la fuerza, antiguamente trasladado de la tierra al sol, vuelve a estar hoy desparramado y diseminado. Está en todas partes y en ninguna. Como el astrónomo, percibimos que los sistemas solares son obra de cuerpos infinitamente pequeños; que el poder que se suponía gobernaba el sistema es él mismo sólo resultado de la colisión de estos racimos infinitamente pequeños de materia; que la armonía de los sistemas estelares sólo lo es por consecuencia y resultante de todos esos innumerables movimientos que se unen, completan y equilibran recíprocamente. Con esta nueva concepción, cambia la visión general del universo. La idea de que una fuerza gobernaba el mundo, de una ley preestablecida, de una armonía preconcebida, desaparece y deja paso a la armonía que vislumbró Fourier: la que resulta de los movimientos incoherentes y desordenados de innumerables agrupaciones de materia, cada una siguiendo su propio curso y manteniéndose todas en equilibrio mutuo.

Parecía imposible una regresión del pensamiento científico al creacionismo, pero es lo que está sucediendo y hoy el enfrentamiento entre Darwin y Kropotkin ha sido desplazado por el enfrentamiento entre el darwinismo y el creacionismo.

Desde mi punto de vista y de mis escasos conocimientos, ni el darwinismo ni el creacionismo explican la evolución de la vida, cómo es y cómo funciona; y precisamente por eso sirven para justificar la esclavitud, la dominación y la jerarquía social. El darwinismo sirve para justificar una jerarquía y una dominación que quedaría al arbitrio de las aptitudes o la capacidad de un@s para imponerse sobre l@s demás. Las creacionistas intentan justificar una dominación mabsoluta, en la que cada cual tendría su misión definida por el creador (llámese Ser Supremo, Dios, Universo consciente, etc.etc.: pues en un orden cósmico establecido y predeterminado, también está predeterminada la función y la misión que cada cual debe cumplir y que se transmite por la línea de mandos, en cuya cúspide estaría el creador y en el grado inmediato inferior sus mensajeros y sus intérpretes, y luego toda una variedad de funcionarios encargados de vigilar que cada cual cumpla su misión, por las buenas o por las malas. El creacionismo es la justificación de un tipo de sociedad esclavista como la antigua hinduista (Código de Manú, etc.), en la que además, o en lugar, de prohibir tal o cual cosa, se encomienda una misión que cumplir. Mientras que los códigos de prohibiciones de cosas concretas deja un margen de maniobra para lo demás, la misión esclaviza la vida entera, por más que a cambio te ofrezcan 'la paz de los muertos', la tranquilidad de la protección del Poder: 'el Sol de la tranquilidad' que está detrás de todos tus actos y que te acompaña, como dice el anuncio publicitario. La misión es peor para l@s esclav@s que la retahila de órdenes concretas, porque esclaviza más, pero es mejor para el Poder porque es más eficaz en términos de extorsión y saqueo de la vida.

Al definirse desde arriba lo que cada vida humana debe realizar, se tiene que bloquear la dinámica interna de esa vida (por eso el Tabú del Sexo está históricamente asociado a la esclavitud, y por eso ahora se recrudece con un nuevas estrategias de congelación del sistema libidinal humano, para una mayor represión de los sentimientos encubierta con el eufemismo del control emocional).

El creacionismo claro está, no destaca la simbiogénesis ni la sinergia como organización resultante del proceso evolutivo, una sinergia que se construye con el movimiento pulsátil, propio e interno y autorregulado de cada ser vivo. Por el contrario, tiene un especial interés en mostrar a los seres vivos sin dinámica propia y la jerarquía como algo natural, porque detrás del creacionismo en todas sus variantes, hoy como ayer, está la justificación de la dominación.

La Mimosa, marzo 2010

Publicado por Casilda Rodrigáñez Bustos en 15:05 No hay comentarios:
domingo, 4 de abril de 2010
Los límites y la complacencia
....Recientemente me han preguntado si era verdad en términos absolutos una afirmación que hice de que nunca había recibido una orden ni de mi madre ni de mi padre, pues parece que una cosa así es difícil de creer en el mundo en el que vivimos; y sin embargo tengo que decir que sí, que es absolutamente cierto, en términos absolutos.
....La verdad simple y sencilla es que amar es complacer al ser amado, y si yo deseo complacer los deseos de los seres que amo, y si los seres que me aman desean complacer mis deseos, las órdenes carecen de sentido. El sistema libidinal es el sistema de relación humano normal, que para eso existe. Las órdenes y la obediencia pertenecen a un sistema jerárquico artificial.
....Complacer a los seres queridos es una cualidad del amor, una cualidad humana; no es cosa exclusiva de las madres-marujas que no tienen nada mejor a lo que dedicarse. Decirlo tendría que resultar casi tautológico, sino fuera por el magma dogmático que impide ver lo evidente.
....Cuando ocurre que unos y otros deseos son incompatibles (yo quiero ir al cine y tú quieres ir al fútbol, por ejemplo), se hablan las cosas para tomar una decisión, pero fijémonos que los argumentos que cada cual emplea en general son para favorecer el cumplimiento del deseo del otr@. Entre seres que se quieren no se resuelven las cosas con la imposición de la voluntad de un@ sobre la del otr@, las dificultades transcurren por otro camino.
....Y ello es así por la cualidad de la libido, que hace que la felicidad o el bienestar del ser amado sea mi felicidad y mi bienestar: en ello consiste la relación amorosa, que no tiene nada de mágico ni de espiritual, como lo prueba la producción de endorfinas y de las hormonas del estado amoroso; y como lo prueba también la propia sensación y percepción corporal de ese estado amoroso, lo que sentimos, y cómo se fija lo que sentimos, los sentimientos. Los sentimientos que fijan, hacen y conforman la estructura psíquica para la complacencia. Todas las sublimaciones y misticismos se hacen tan sólo para justificar la existencia de lo que sentimos en el estado amoroso, y arrebatarle su función de relación fraterna.
....La actitud general de una madre o de un padre de complacer los deseos de sus hij@s es fundamental para que crezcan desarrollando también su capacidad de complacencia y de amar. Dicha actitud implica una confianza en la capacidad de amar de las criaturas humanas y en que se pueden desarrollar de ese modo. En este contexto dar una orden es una ofensa y una humillación, un atentado a la integridad y a la dignidad de sus hij@s, y supone la desnaturalización de las relaciones entre madre-padre e hij@s.
....Quiero precisar que el empleo del término ‘vía’ (vía de la complacencia o vía de la autoridad) es porque efectivamente no se trata de actitudes concretas o puntuales, sino de la actitud general que se desprende del estado amoroso, y de las relaciones dinámicas que se establecen desde ese estado.
....Si desde el principio una criatura ha sido tratada con actitud amorosa y complaciente, su actitud general será también amorosa y complaciente; y a nadie se le ocurre plantear las cosas en términos de órdenes y de obediencia; tales cosas ocurrirán en el colegio, porque allí es otra cosa, no son relaciones desde los estados amorosos.
....Si una criatura desde el principio es tratada con órdenes y sus deseos han sido tratados como caprichos improcedentes, las cosas transcurren por otro camino diferente. El camino de la guerra con l@s niñ@s, de los berrinches, de las pataletas, de los chantajes, etc. Pero aquí lo que he observado es que quizá no a la primera, pero sí a la segunda o a la tercera, la criatura humana es capaz de reaccionar y de situarse en la vía de la confianza y de la complacencia, porque todavía no tiene demasiado atrofiada su capacidad amatoria.
....Lo que la situación actual esconde es que hay una falsa noción del amor. Lo que se llama amor no es amor verdadero. En el estado amoroso a nadie se le ocurre dar órdenes, sino hablar, explicar las cosas, aplicarse en la resolución de las decisiones con mutuo mimo y cuidado, para conseguir lo mejor para el ser querido.
....Detrás de la vía autoritaria hay una ignorancia de lo que es la criatura humana, una ignorancia y una desconfianza en sus capacidades y cualidades.

....¿Es posible entonces educar “sin poner límites”? ¿Por qué la mayoría de los padres creen que es necesario “poner límites”?
....Los límites no tienen nada que ver con el tipo de relación entre las personas que se encuentran dentro de esos límites. La complacencia se produce siempre dentro de unos límites, de lo que es posible.
....La cuestión no está en los límites (los límites se utilizan como excusa), sino en el tipo de relación desde la que se abordan los límites, lo que podemos o no podemos hacer. Los padres siguen la inercia social y desconocen la vía de la complacencia porque nadie la practicó nunca con ell@s, y por ello no saben que existe ni saben cómo son sus hij@s y de lo que son capaces. Desconocen la capacidad de amar, de complacer, de entender, de tener iniciativas y de ser responsables de sus actos, es decir, las cualidades de sus hij@s. Y tratándoles como si no tuvieran esas cualidades, como si fueran egoístas, tontos, inútiles, irresponsables, etc., les atrofian y les hacen egoístas, tontos, inútiles e irresponsables. Esto es lo que explica Ruth Benedict en su Continuities and Discontinuities in cultural conditioning. Detrás de la supuesta protección que damos a nuestr@s hij@s lo que se ejerce es una mutilación de sus principales cualidades, un bloqueo de su desarrollo justo en el momento en el que depende su formación. Este es uno de los aspectos más importante de ese magma dogmático que sustenta nuestra sociedad basada en la dominación: no sabemos de que están hechas las criaturas humanas.
....La preguntas y el asombro que suscita mi afirmación de que ni mi madre ni mi padre me dieron jamás una orden, ni grande ni pequeña, da la medida del dogma que sustenta la dominación. ¡Si hasta la relación con la carne de mi carne tiene que ser de imposición y de dominación, como no va a ser así en el resto de la sociedad¡ Y sin embargo lo que tendría que ser difícil de creer sería lo contrario, que una madre o un padre mantuvieran con sus hij@s una relación otra que no fuera la basada en la complacencia.
....En resumidas cuentas, cuando se ama a una persona se desea complacer sus deseos para hacerla feliz. Y si esa persona también me ama, también desea complacer mis deseos para hacerme feliz. La relación entre las dos personas es de mutua complacencia, y en una relación de mutua complacencia las órdenes carecen de sentido.
....Ciertamente la cuestión suscitada nos coloca en la frontera del dogma conceptual básico de la dominación.

La Mimosa, marzo 2010
Publicado por Casilda Rodrigáñez Bustos

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Re: Demografía y Patriarcado.

sorella
Clarissa Pinkola Estés "Mujeres que corren con los lobos"


En tiempos antiguos, las cualidades de la naturaleza salvaje se solían
transmitir a través de las manos y las palabras de las mujeres que cuidaban a las
jóvenes madres. Sobre todo las madres primerizas llevan dentro, no una experta
anciana sino una madre niña. Una madre niña puede tener cualquier edad, die-
ciocho o cuarenta y tantos años, da lo mismo. Todas las madres primerizas son
madres niñas al principio. Una madre niña es lo bastante mayor como para tener
hijos y sus buenos instintos siguen la dirección apropiada, pero precisa de los
cuidados de una mujer de más edad o de unas mujeres que la estimulen, la ani-
men y la apoyen en el cuidado de sus retoños.
Durante siglos este papel ha estado reservado a las mujeres mas viejas de
la tribu o la aldea. Estas "madres—diosas" humanas que posteriormente fueron
relegadas por las instituciones religiosas al papel de "madrinas" constituían un
sistema nutritivo esencial de hembra—a—hembra que alimentaba a las jóvenes
madres en particular, enseñándoles cómo alimentar a su vez la psique y el alma
de sus hijos. Cuando el papel de la madre—diosa se intelectualizó un poco más,
el término "madrina" pasó a significar una persona que se encargaba de que el
niño no se apartara de los preceptos de la Iglesia. Muchas cosas se perdieron en
esta trasmigración.
Las ancianas eran las depositarías de una sabiduría y un comportamiento
que podían transmitir a las jóvenes madres. Las mujeres se transmiten esta sabi-
duría las unas a las otras con las palabras, pero también por otros medios. Una
simple palabra, una mirada, un roce de la palma de la mano, un murmullo o una
clase especial de afectuoso abrazo son suficientes para transmitir complicados
mensajes acerca de lo que se tiene que ser y el cómo se tiene que ser.
El yo instintivo siempre bendice y ayuda a las que vienen detrás. Es lo que
ocurre entre las criaturas sanas y los seres humanos sanos. De esta manera, la
madre—niña cruza el umbral del círculo de las madres maduras que la acogen
con bromas, regalos y relatos.
Este círculo de mujer—a—mujer era antaño el dominio de la Mujer Salvaje
y el número de afiliadas era ilimitado; cualquiera podía pertenecer a él. Pero lo
único que nos queda hoy en día de todo eso
es el pequeño vestigio de la fiesta que
suele preceder al nacimiento de un niño y en la que todos los chistes sobre par-
tos, los regalos a la madre y los relatos de carácter escatológico se concentran en
unas dos horas, de las cuales una mujer no podrá volver a disfrutar a lo largo de
toda su vida de madre.
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Re: Demografía y Patriarcado.

Didi Sóller
Impresionante y fascinante. Estos textos tienen toda la razón, y en un mundo a la que la razón se la mutila, humilla y extermina, tú y esos textos que has puesto os merecéis un aplauso con las manos, pies y orejas.

Y este tema no es ni mucho menos off-topic, porque el peak, el acabar con todos los recursos no es más que UN SÍNTOMA DE UNA ENFERMEDAD QUE LLEVA MÁS DE 5000 AÑOS SOBRE NOSOTROS produciendo 26 colapsos civilizatorios porque acabó con lo natural del ser humano, la Esencia Concreta Humana de FRM.

Perdimos el comunal, y ahora Montsanto se ha apropiado de todo, la erosión, desertificación y deforestación campan a sus anchas. Gaia o la Pachamama han sido olvidadas y ridiculizadas, la espiritualidad se ha perdido, y la Matricentralidad que era la forma más segura y natural de controlar la población también, dando paso al Patriarcado creador de SUPERPOBLACIÓN. Y detrás de todo esto, el Estado defendiéndolo.

A ver cuando os enterais que cambiar la dinámica del sistema, las oscilaciones de auge-colapso de las civilizaciones se acabarán cuando contruyamos una civilización Matricentral, de riqueza Común y Autogestionada, con las mil variaciones que la gente de cada época decida, pero con esos 3 principios como básicos e insustituibles.


No es Off-topic, es el On-topic más grande que existe, la Madre del Cordero y la raíz de ABSOLUTAMENTE TODOS NUESTROS PROBLEMAS PASADOS, PRESENTES Y FUTUROS.

Si quereis una sociedad realmente sostenible, tendréis que pasar por el incómodo aro de deshechar todo lo que os han enseñado en vuestra vida sobre la realidad humana y gaiana, sino, será simplemente un brindis al Sol con pinta de "ecológico", que no cambiará nada al final.

Por último, pronto postearé la tercera parte hablando sobre la Monogamia y la Poligamia Igualitaria.
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Re: Demografía y Patriarcado.

sorella
Celebro que te agrade.


Siguiendo con Clarissa en "Mujeres que corren con los lobos" y hablando sobre un cuento titulado "La Doncella Manca"... en lo que ella denomina "Realizar arqueología psíquica"

El arquetipo de la vagabunda da lugar
a que surja otro: el de la loba solita-
ria, la intrusa. Está fuera de las familias aparentemente felices de las aldeas, fue-
ra de la caldeada estancia, muriéndose de frío en el exterior; ésta es ahora su vi-
da
(20)
. Es la metáfora viviente de las mujeres errantes. Empezamos por no sen-
tirnos parte de la vida carnavalesca que gira a nuestro alrededor. El organillo
queda muy lejos, los buhoneros, los que anuncian a gritos el espectáculo y todo
el espléndido circo de la vida exterior se tambalean y se convierten en polvo mien-
tras nosotras seguimos bajando al mundo subterráneo.
Aquí la antigua religión nocturna nos sale de nuevo al encuentro en el ca-
mino. Aunque la antigua historia de Hades que se llevó a Perséfone al averno es
un bello drama, otros cuentos mucho más antiguos pertenecientes a religiones
matriarcales como los que tienen por protagonistas a Ishtar e Inanna sugieren la
existencia de un claro vínculo de "amoroso anhelo" entre la doncella y el rey del
infierno.
En estas antiguas versiones religiosas, no es necesario que un oscuro dios
se apodere de la doncella y se la lleve a rastras al mundo subterráneo. La donce-
lla sabe que tiene que ir, sabe que todo eso forma parte del rito divino. Aunque
tenga miedo, ya desde un principio quiere ir al encuentro del rey, su esposo del
averno. Efectuando el descenso a su manera, se transforma, adquiere una pro-
funda sabiduría y asciende de nuevo al mundo exterior.
Tanto el clásico mito de Perséfone como el núcleo del cuento de hadas de
"La doncella manca" son dramas fragmentarios derivados de otros más completos
que se describen en las religiones más antiguas. Lo que al principio era el ansia
de encontrar al Amado del Mundo Subterráneo se convirtió en mitos posteriores
en lujuria y rapto.
En la época de los grandes matriarcados se daba por hecho que una mujer
sería conducida de manera natural al mundo subterráneo bajo la guía de los po-
deres de lo femenino profundo. Tal cosa se consideraba parte de su formación y el
hecho de que adquiriera esta sabiduría gracias a la experiencia directa era un
logro de primerísimo orden. La naturaleza de este descenso es el núcleo arquetí-
pico tanto del cuento de hadas de "La doncella manca" como del mito de Demé-
ter/Perséfone.
En el cuento, la doncella vaga por segunda vez como un animal mugriento.
Ésta es la manera adecuada de descender, con una actitud de "Me importan muy
poco las cosas del mundo". Pero, como podemos ver, su belleza resplandece a pe-
sar de todo. La idea de no lavarse también procede de los antiguos ritos cuya
culminación es el baño y las nuevas vestiduras que representan el paso a una
nueva o renovada relación con el Yo.
Vemos que la doncella manca ha pasado por todo el ciclo del descenso y la
transformación, el ciclo del despertar.(...)

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Re: Demografía y Patriarcado.

sorella
Laura Gutman reflexionando sobre la dominación, el patriarcado y la violencia:

El pulso dominador-dominado en las instancias individuales y sociales

Cuando los adultos tenemos dificultades para ofrecer al niño aquello que el niño pide, nos corresponde revisar nuestro propio desamparo infantil en lugar de echarle la culpa a la criatura. El cálculo es sencillo: si tuvimos hambre (emocional) durante nuestra infancia, esa experiencia perdura en nuestro interior. Luego, cuando devenimos adultos y nos toca nutrir a otro (en este caso, al niño) no tenemos con qué. Entonces nos parece “desproporcionada” la demanda. Si durante nuestra infancia no sólo hemos sufrido desamparo y abandono, sino que además el nivel de violencia, abuso o represión sexual han minado nuestra capacidad de amar, obviamente, nuestros recursos emocionales a la hora de amar a otro -adulto o niño- se verán mucho más comprometidos.

Estos temas nos incumben a todos, ya que todos hemos nacido del vientre de una madre y aquello que nos ha acontecido con nuestra madre, ha determinado el devenir de nuestras vidas. Sobre todo si no estamos dispuestos a revisar aquello que nos pasó ni qué hemos hecho con eso que nos pasó, para tomar decisiones libres respecto a qué queremos seguir haciendo a partir de eso que nos pasó.

El desamparo, la violencia y la dominación de los deseos de los adultos por sobre los deseos de los niños, es intrínseco al Patriarcado, o sea, es propio de nuestra civilización. Es raro encontrar niños a quienes no les haya sucedido todo “eso”. Los mecanismos de dominación los hemos aprendido desde nuestras más tiernas infancias. Esas modalidades luego se multiplican en el seno de las familias, de los pueblos, de las ciudades y por supuesto dentro de las organizaciones de los Estados. Es sólo una cuestión de escala. Aquello que hacemos las personas en nuestras vidas privadas, se plasma en los vínculos colectivos. Nuestros modelos de relación en un formato individual son equivalentes a los funcionamientos en una escala social. Es lo mismo, pero con mayor envergadura. De hecho, la vida colectiva siempre es un reflejo de la sumatoria de vidas individuales.

Todas las comunidades ideamos un orden posible para gestionar la vida colectiva. Votemos a quien votemos, seamos más democráticos, socialistas, comunistas o liberales…haremos lo que seamos capaces de hacer como individuos. Justamente, como somos las personas que somos (es decir, niños desamparados y hambrientos) estableceremos sistemas de dominación. Luego -cuando accionamos en la vida pública- haremos lo mismo que en la vida privada.

Ahora bien, la forma más eficaz para “darnos cuenta” que estamos dentro de un pulso, ya sea de dominadores o de dominados, es revisando primero los “discursos engañados” individuales. Pero eso…se me ocurre que desentrañar el gran engaño global, sólo será posible cuando un puñado de algunos millones de personas emprendamos esa aventura. Individualmente.

Laura Gutman.
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Re: Demografía y Patriarcado.

Rodman
Este mensaje fue actualizado el .
En respuesta a este mensaje publicado por Didi Sóller
Coincido en que el tema no parece offtopic, al menos en cuanto a su vertiente de posible diseño de una sociedad alternativa postpeak, por otro lado, al hacer una primera lectura rápida y ver repetidamente términos como espiritualidad, Pachamama, madres—diosas, etc... quizás puede inducir a esa conclusión, al fin y al cabo no son el tipo de argumentos que se suelen esperar al entrar en el foro de un blog mayoritariamente científico, en cualquier caso, como el tema es interesante he echado un vistazo por encima (hay mucho por leer pero prometo revisar mas detenidamente) y algunas de las cosas que me parecen objetables:

"En el Paleolítico los humanos vivíamos el "Edén" descrito por la Biblia o la Edad de Oro griega."
Me parece muy exagerado, que quizás no fuera un infierno cuya unica meta fuera la simple supervivencia no implica automáticamente un Edén.

"UN SÍNTOMA DE UNA ENFERMEDAD QUE LLEVA MÁS DE 5000 AÑOS SOBRE NOSOTROS produciendo 26 colapsos civilizatorios...
"
Parece querer decir que todos los colapsos se deben a una única causa o, como mínimo, que todos tienen en común una causa central (el Patriarcado deduzco), minimizando o desechando otras posibles causas.

"...Patriarcado creador de SUPERPOBLACIÓN."
En la naturaleza hay muchos ejemplos de superpoblación y no son todos debidos a un Patriarcado, de hecho se me ocurre que incluso podría este no ser la causa de ello sino que simplemente se ha aprovechado de una tendencia preexistente.

También hay algunos términos que desconozco; la Esencia Concreta Humana, la realidad gaiana (?)... ¿podría poner algún enlace o similar donde se explique mas al respecto?
Gracias por adelantado.

Saludos.
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Re: Demografía y Patriarcado.

--------------------
En respuesta a este mensaje publicado por Didi Sóller
Hola,

No iba a contestar a este hilo porque pensaba que el tema ya había sido "olvidado", pero viendo que no, me gustaría dar mi opinión sobre el tema. No sé si la discusión acerca de patriarcado o matriarcado (o cualquier "-arcado", que a una persona con dos dedos de frente le debe provocar necesariamente arcadas) es algo que guarde relación con el peak-oil. Y tampoco con la superpoblación.

El mensaje inicial del hilo dice:
"En el Paleolítico los humanos vivíamos el "Edén" descrito por la Biblia o la Edad de Oro griega..."
Ya han dicho que probablemente es exagerado... voy a pasar de puntillas por el resto de la metáfora sobre el paleolítico, hasta:

"...Y después, llega la agricultura, y con ella, los dos factores que más han influido en el crecimiento demográfico. La Monogamia, y sobretodo, el Matrimonio..."
Llegó también la ganadería, y con ella los pueblos nómadas, curiosamente los que desarrollaron la cultura patriarcal hoy vigente en occidente (no los sedentarios agricultores, sino los nómadas ganaderos). Hay muchos pueblos que siendo agrarios o ganaderos no son monógamos, y de ellos, en la mayoría la poliginia es la estructura poligámica dominante, en tanto que en unos pocos pueblos también existe la poliandria. No existe una relación clara entre agricultura o ganadería y patriarcado, más bien diría que hubo una relación entre patriarcado y ganadería en el Mediterráneo, pero no es posible extrapolar esta relación a todo el mundo. Evidentemente como occidentales tendemos a pensar que nuestra historia es la historia del mundo... y el caso es que ni siquiera en nuestra historia ocurrió así siempre, hubo excepciones. Citaré sólo tres casos:

i) En la creta minoica existió una cultura en la que el papel de la mujer en la religión era superior al del hombre. No tenemos pruebas de que fuera una sociedad matriarcal, pero a la luz de las excavaciones parece seguro que la mujer tuvo bastante más libertad que en las otras sociedades mediterráneas (amén de ser una sociedad mucho más pacífica). Eran agricultores y ganaderos.

ii) En las sociedades celtas (previas a los romanos o en las islas británicas en las áreas fuera de la influencia romana) las mujeres tenían un papel destacado en la sociedad con un alto grado de igualdad al hombre en el derecho común, matrimonios "temporales" y divorcio, adiestramiento guerrero de las mujeres y participación en la casta guerrera y derecho de propiedad y "precio de honor" (concepto que denotaba el valor de un individuo ante la sociedad). En algunas sociedades la estructura familiar era el clan (como en Escocia hasta épocas recientes), y la herencia era matrilineal y se producía a través de los sobrinos (la herencia pasaba al hijo de la hermana y no de la propia compañera)

iii) En los antiguos pueblos germánicos, antes de su romanización, las mujeres gozaban de una independencia mucho más amplia que las mujeres romanas (que a su vez eran mucho más libres que las griegas). Entre los vikingos está más que estudiada la existencia de guerreras y jefas de clanes guerreros. La sociedad vikinga era particularmente diversa a este respecto y el papel de la mujer fue muy distinto en los distintos lugares en que se extendieron los vikingos

O sea, no creo que se pueda decir que exista una relación causa-efecto entre agricultura o ganadería y patriarcado o matrimonio.

"...necesitaba MUCHOS HIJOS para poder cultivar sus campos y hacer que mediante el ejército (del cual se especializó una parte, el ejército profesional, en defensa exterior, y la policia en represión interior, aunque pueden colaborar en casos extremos como con Franco y la Guerra Civil), el Estado pudiese defender sus recursos de otros Estados, y a sus élites de la plebe..."
Siendo cierto, no lo es menos que parece que en el paleolítico existía algún tipo de veneración por las diosas de la fertilidad, lo que no deja de ser indicativo de la necesidad de asegurar la descendencia ;-)

"... Lógicamente, esta organización, por su pujante demografía de personas MALNUTRIDAS y a veces, HAMBRIENTAS pero vivas, contra unos cazadores recolectores fuertes y sanos, pero poquísimos y cuya población no era pujante pues la mujer no se veía presionada, y se sospecha que conocían y utilizaban métodos anticonceptivos basados en el conocimiento del propio cuerpo como el método Ogino, hizo que los pobres nómadas fueran arrasados. Así que en el Neolítico la población se disparó..."

Ufff, vamos a ver. La revolución neolítica se produjo en un momento muy concreto... al final de la última edad del hielo, cuando las condiciones climáticas hicieron que el estilo de vida de los cazadores de grandes mamíferos dejase de ser viable. El cambio climático hizo que la forma de vida de los cazadores-recolectores tuviera que ser abandonada en amplias zonas, o más bien, la agricultura y la ganadería surgieron como una evolución natural de otras prácticas ancestrales y demostraron ser mucho más exitosas de cara a la supervivencia en las áreas en las que el cambio climático había perjudicado el estilo de vida anterior de los cazadores del paleolítico. Paulatinamente el estilo de vida neolítico se fue expandiendo por áreas más extensas por múltiples mecanismos, de los cuales la imposición militar seguramente fue la menos frecuente, entre otras cosas porque las áreas geográficas en las que los cazadores-recolectores podían seguir ejerciendo su estilo de vida eran menos adecuadas para la agricultura, y las condiciones de vida de los cazadores-recolectores eran mejores (y más saludables).

Por otra parte ¿dónde has leído que se conociera el método Ogino (o algo similar)? En los pueblos animistas con frecuencia ni siquiera se conocer la relación entre cópula y concepción. En palabras de uno de mis profesores, al cabo de nueve meses era difícil que alguien se acordara de con quién había follado, así que difícilmente hubieran podido llegar a semejantes conclusiones... por lo que se refiere a los métodos de abstinencia periódica era más factible en los pueblos que conocían la relación entre cópula y procreación, tales como los pueblos del neolítico.

"...La situación seguía estable hasta que se descubrió América. Allí millones de personas reprimidas por la Familia europea pudieron con las nuevas tierras, dar a herencia, y la población se disparó..."
¿Cuándo hubo una superpoblación en América? Después del "descubrimiento" la población americana "decreció" en un buen porcentaje (en algunas áreas por encima del 90%). Los cálculos más centrados dicen que en 1492 había en América unos 80 millones de personas, y hacia 1650 la población no excedía de 30 millones. La población no se recuperó hasta el siglo XIX. De hecho, tanto bajó la población que fue necesario importar mano de obra esclava desde África y Asia durante más de doscientos años.

"...Pero llega la Revolución Industrial, y muchos campesinos europeos son despojados  de su pequeña parcela privada que iban heredando de generación en generación y los meten en ciudades donde única propiedad es su trabajo. Y BOOM, otra explosión demográfica, pues el obstáculo monogámico a la superpoblación desapareció, una herencia importante y vital que legar (las tierras)..."
Hay otras explicaciones. La revolución agrícola, la mejora en las condiciones de vida, la elevación de la esperanza de vida... la estructura social no había variado sustancialmente, por tanto hay que buscar otras explicaciones.

Hay un hecho que me sorprendió, y es que la revolución industrial y la manufactura de tejidos hizo más accesible la ropa al común de los mortales. Ese simple hecho hizo que la gente dispusiera de cosas como ropa interior y mejor ropa de abrigo, lo que incrementó la esperanza de vida. A veces las cosas que menos pensamos tienen efectos sorprendentes...

"... Y hasta que el Patriarcado, aunque presente, no aflojó sus cadenas, no se permitió el uso de anticonceptivos..."
Sí, eso por una parte. Y por otra, mucho más evidente, no fue posible usar anticonceptivos hasta que estuvieron disponibles, y eso no ocurrió masivamente hasta la invención de la goma vulcanizada. El uso de preservativos de tejido animal tenía más una función profiláctica que contraceptiva, y los anticonceptivos químicos eran prácticamente desconocidos (existían espermicidas pero eran poco eficades). Los preservativos de látex empiezan a fabricarse hacia 1870, y desde entonces aparece la contracepción moderna.

"...Alguna forma de gráficos mediante demostrar la parte de mi hipótesis que trata sobre lo de la herencia y la monogamia como válvulas de control poblacional?..."

No creo que haga falta un gráfico, simplemente compara la demografía de las sociedades occidentales y monógamas con las sociedades islámicas y polígamas.

Saludos.
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Re: Demografía y Patriarcado.

Didi Sóller
En respuesta a este mensaje publicado por Rodman
1- "Edén": El edén es un MITO que describe un pasado en el que la Humanidad no cultivaba ni tenía los problemas asociados a la civilización. Mitos parecidos han sobrevivido en otras culturas, como en la Grecia Clásica que hablaba sobr euna edad de oro de hombres que comían bellotas. La naturaleza daba los frutos necesarios para el sustento, y de forma abundante. Esto puede ser avalado con el post de Historia-Economía-Filosofía. Obviamente, Dios no estaba siempre a nuestro lado hablándonos, es algo metafórico. El hecho es que se vivía mucho mejor en cuanto a calidad (no nivel) de vida. El Edén es un mito y como tal, tiene partes fantásticas y una base real histórica.

http://dfc-economiahistoria.blogspot.com/2013/11/el-gran-mito-de-la-escasez.html

2-"Enfermedad Colectiva": Con esto no me refiero en exclusiva al Patriarcado ni mucho menos, pues es uno de los 3 elementos que actualmente perpetuan el sistema. Los otros son el Capital o Propiedad Privada y el Estado. El Estado mediante la violencia institucionalizada defiende la propiedad privada y el patriarcado, y el patriarcado perpetua mediante el uso del vientre materno las otras dos cosas, pues crea esclavos (obreros, campesinos, etc...) y soldados. Unos sirven al Capital y otros al Estado, pero vienen a perpetuar el mismo sistema. Y lo considero una enfermedad, sobretodo mental, porque es un constructo humano. Nosotros creamos al Estado, al Capital y al Patriarcado aceptando y promoviendo la cultura que los ampara.

Y como podemos ver, el Capital se ha dedicado a promover la sociedad de consumo y a esquilmar el planeta (minerales, suelos, agua, petróleo...) por el ansia de acumular, y el Estado lo ha protegido (expropiando el comunal, acabando con los campesinos rebeldes en países pobres, etc...) Y esto se ha repetido en toda la Historia. En la Isla de Pascua los pascuenses trabajaban para construir Moais, cada vez más grandes y en mayor número, como hace nuestra sociedad de consumo. Y la autoridad de los sacerdotes y gobernantes que podía mandar a ejecutar a los disidentes que intentaban evitabar esta meta civilizacional, acabanod con las posibilidades de conseguir una Isla de Pascua sostenible. Y el Patriarcado, por supuesto, creando la superpoblación de la isla y más y más trabajadores para hacer moais o trabajar en los deforestados campos.

3- Patriarcado y Superpoblación: Hay que ver a la especie humana como diferente sexualmente a las demás especies. Los bonobos, salvando las distancias, se parecen a nosotros, y tienen una sexualidad no patriarcal, no manda el macho y el sexo sirve para mantener unido al grupo, y la competición genética se realiza en el útero. El bonobo con el pene más grande eyacula más profundo y tiene más posibilidades de transmitir sus genes. O el que tiene el esperma más rápido. En cambio en los gorilas el que manda es el macho más fuerte, y por eso los gorilas tienen un pene muy pequeño, de unos 4 cm.

Los humanos, por ejemplo, somos los primates con el pene más largo (y no somos, erguidos, ni los más grandes ni más fuertes) y tenemos la segunda mayor eyaculación en volumen de los primates. Además, tenemos en el glande una forma acampanada que funciona como escobilla para extraer el semen del anterior  macho. De natural, en nuestra especie no hay competición entre machos, es una sexualidad igualitaria.

Además de las biológicas, están las históricas como las que nos presenta Engels en su libro "El Origen de la Familia,la Propiedad Privada y el Estado", y también en los textos  que ha pasado Natalia.

Por último, quedan las deducciones lógicas. ¿Si este sistema es tan natural, como es que la naturaleza no ha corregido un error tan garrafal como el adulterio?

Visto esto, pasamos al tema de que el Patriarcado, la supresión de esa libertad, tiene como objetivo implícito la superpoblación, pues está destinado a usar el vientre materno como fábrica de esclavos. Antiguamente, el conocimiento del cuerpo femenino por las propias féminas, respondiendo a la pregunta de de Logógrafo, era tan grande que sabían distinguir por el color del moco vaginal, su textura y las propias sensaciones de su cuerpo su momento de mayor fertilidad, y usarlo para concebir o evitarlo. Pero con el Patriarcado este método se perdió pues el cuerpo de la mujer pasó a ser "pecado", y el cuerpo pasó a ser fábrica de niños.

Obviamente, no puedes comparar la monogamia occidental con la poligamia musulmana, pues yo he hablado siempre de poligamia igualitaria. En la musulmana de igualdad, ninguna, está muy lejos de la poligamia original, que para evitar confusiones deberíamos llamar poliamor. Igualmente, en el mundo musulmán, los polígamos son una minoría pues la mayoría son pobres y no pueden mantener tantas mujeres. Un Harem es un símbolo de status y superioridad social, no los tienen casi nadie, pero son muy famosos. Así que esa poligamia patriarcal, que en realidad es poliginia (tener un hombre muchas mujeres, al revés sería poliandria)
no influye mucho en el crecimiento de la población. El verdadero crecimiento vienen dado por el rechazo al anticonceptivo, porque el cuerpo es pecado y algo tan directamente relacionado con la sexualidad, es tabú. O sino, mira a los católicos extremistas, que tampoco aceptan el anticonceptivo y aún menos el aborto. ¿Cuántos hijos suelen tener? Muchísimos.

 4-Esencia Concreta Humana: Saliendo de la contraargumentación a Logógrafo, vuelvo contigo Rodman. La Esencia Concreta Humana es un concepto ideado por Félix Rodrigo Mora que describe aquello que es natural en el ser humano. Él siempre recalca que en la sociedad industrial occidental se ha perdido por completo. En su blog esfuerzoyservicio.blogspot.com puedes encontrar información al respecto.

5-Realidad gaiana: Aquí solo me refiero a que durante 5000 años se olvidó que la naturaleza en su conjunto es un enorme ser vivo, y solo se volvió a descubrir, pero no publicitar ni informar de ellos al gran público hasta que Lynn Margulis, bióloga, y J.Lovelock Químico, no lo investigaron y expusieorn en el libro "Las Edasdes de Gaia" en el que analizan como, sin relaciones teleológicas (sin que la splantas se pongan de acuerdo, solo se llegue a un organismo planetario mediante la evolución natural de los ecosistemas planetarios) todo el planeta sea un enorme ser vivo que en honor a las antiguas diosas de la naturaleza se llame Gaia, o en sudamérica, Pachamama.

Demóstenes, te constestaré en otra entrada, que esta ya se hace muy larga y estoy a punto de cenar. Además, necesitaría mucho tiempo pues planteas preguntas interesantes, como lo “edénico” vs lo “civilizado o agrícola” y demás.
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Re: Demografía y Patriarcado.

Didi Sóller
En respuesta a este mensaje publicado por --------------------
i) Tienes razón en que la relación entre agricultura/ganadería y patriarcado no es totalmente directa, pero ambas cosas están muy relacionadas. Claramente, la agricultura no es la culpable directa del patriarcado, pero sí lo es de la acumulación de Capital y de la creación del Estado para defenderlo. Lo que ocurre es que, exceptuando unas pocas sociedades que se han quedado atrás, en una especie de Neolítico, tienen rasgos mucho más arcaicos que las sociedades actuales, conservan buena parte de la Esencia Concreta Humana, y con ella de la propiedad común, de la autogestión política y de algo de matricentralidad.

Este tema no es algo de números, no es exacto. Hablamos de sociedad humana, y eso quiere decir que hablamos de tendencias y de hechos no mesurables más que en palabras o conceptos. Pero es un hecho que las sociedades Paleolíticas no superpoblaron el planeta, pues solo media España cubierta de encinas alimentaba a 40 millones de personas, 4 veces más la población al final del Paleolítoco. Globalmente, la comida sobraba, y mucho.

Y ni siquiera el argumento del cambio climático es apropiado para explicar el surgimiento de la agricultura, pues lo que solían hacer era emigrar, pues eran nómadas. Y si no podían, se adaptaban, como hicieron algunos bosquimanos en algunos desiertos. Y los bosquimanos, te aseguro, no pasan hambre, al igual que muchas tribus que viven del Mongongo, un árbol de frutos secos, en los desiertos surafricanos.

Así que el surgimiento de la agricultura no lo puedo explicar, pero mi hipótesis es que el cambio climático no fue el culpable. Y tierras aptas para el cultivo, en el trópico o en algunas zonas fuera de los trópicos, aún en glaciaciones, han existido siempre, y no se utilizaron hasta el Neolítico. Supongo que los nucleos agrícolas primarios, en Canaán, Indochina y Suramérica tuvieron alguna particularidad desconocida para mi, y al conseguir esos pueblos una población muy superior y un Estado o proto-Estado con el que conquistar las tierras de sus vecinos recolectores, fueron extendiendo la agricultura y lo que ella suele conllevar.

ii) Han existido muchas sociedades que, aún siendo patriarcales, tenían una relación digna entre hombre y mujer. Pero la Matricentralidad nunca se ha recuperado del todo, y el Matrimonio, el convertir las relaciones, aunque respetuosas, en meros contratos económicos entre personas y familias, tampoco ha desaparecido.

Así que esas sociedades sí que eran Patriarcales pero sus "cadenas" estaban mucho más aflojadas.

Y las sociedades celtas, como sociedad antiquísima que son, conservan muchísimos rasgos paleolíticos y por ello las mujeres tenían ese papel.

iii) En las sociedades germánicas prerromanas se da el mismo caso que en las celtas. Pueblos no muy civilizados que mantenían rasgos antiguos. Y igual con los vikingos. Ellos según el ambiente y las condiciones tardaban más o menos en "civilizarse", como he dicho hablamos de tendencias, y la tendencia cuando se abandona el paleolítico es a la estatización, privatización y patriarcalización de la sociedad, aunque por el devenir histórico pueden hacerse avances y retrocesos, pero siempre se acaba en una mayor civilización.

Respecto a los cazadores de grandes mamíferos, debes darte cuenta que no siempre podían cazar grandes mamíferos. Era algo excepcional, normalmente las sociedades humanas son más recolectoras que cazadoras de forma marcada. Cazaban más porque, lógicamente, las plantas en zonas frías son más escasas y menos diversas que n zonas calientes y húmedas donde hay muchos más frutos, raíces y plantas. Pero eso no quiere decir que automáticamente empezasen la agricultura. El núcleo principal (ignoro si había otros focos de agriculturización por la zona) fue el Canaán, y de ahí se extendió por Europa, y el Norte de Africa, al igual que Indochina fue la zona donde apareció con fuerza la agricultura y la civilización, y desde donde se extendió. Otro ejemplo es la zona de los Andes y Centroamérica.

La extensión de la agricultura fue, como dices, no tanto por la fuerza, sino por otros factores. Básicamente, fue la expansión demográfica la que tiró adelante la civilización. Muchos poco saludables contra pocos muy saludables sigue dando la victoria a los muchos, tanto en el campo demográfico como en el militar, que era el menos frecuente. Y encima más si esos muchos ya han llegado a la Edad de los Metales, con lanzas de bronce, y los recolectores tienen piedrecitas talladas. Y después, a los recolectores que tocaban las narices o se rebelaban, se les atacaba. Pero normalmente solo eran desplazados y acorralados. En cualquier caso, fruto del Patriarcado, y el Estado-ejército como golpe de gracia final.


Y el anticonceptivo se conoce desde Egipto, aunque eran de poca eficacia. Antiguamente, las mujeres egipcias se metían mierda de cocodrilo en la vagina como espermicida. Y en la Antigua Grecia se inventó el DIU. También existía el aborto. Los métodos no faltaban, pero unos eran ineficientes y otros tocaban el tema del control de la mujer sobre su cuerpo, y aún en muchas sociedades, el aborto inducido está mal visto, y el DIU se considera abortivo. La falta de conocimiento también influyó, claro, pero en esa época, si se buscaba, se podían encontrar me´todos. No hablamos de algo monocausal, sino pluricausal con algunas causas importantes y otras secundarias.

Y lo dejo aquí, que ya tengo sueño ;)



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Re: Demografía y Patriarcado.

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En respuesta a este mensaje publicado por Didi Sóller
" Y como podemos ver, el Capital se ha dedicado a promover la sociedad de consumo y a esquilmar el planeta (minerales, suelos, agua, petróleo...) por el ansia de acumular, y el Estado lo ha protegido (expropiando el comunal, acabando con los campesinos rebeldes en países pobres, etc...) Y esto se ha repetido en toda la Historia. En la Isla de Pascua los pascuenses trabajaban para construir Moais, cada vez más grandes y en mayor número, como hace nuestra sociedad de consumo. Y la autoridad de los sacerdotes y gobernantes que podía mandar a ejecutar a los disidentes que intentaban evitabar esta meta civilizacional, acabanod con las posibilidades de conseguir una Isla de Pascua sostenible. Y el Patriarcado, por supuesto, creando la superpoblación de la isla y más y más trabajadores para hacer moais o trabajar en los deforestados campos. "

Curiosamente los pascuenses eran polinesios, y los polinesios tenían una sociedad bastante igualitaria, desde luego para nada el patriarcado europeo al que estamos acostumbrados. En la isla de Pascua la familia era matrilineal, por tanto no era patriarcal, al menos no en el sentido europeo del término. Además, creo recordar que varias sociedades polinesias no terminaban de tener clara la relación entre cópula y reproducción, ignoro si es el caso de los pascuenses no obstante.

Aun en las sociedades patriarcales de la América precolombina el patriarcado de aquellas tierras tenía poco o nada que ver con el patriarcado del viejo mundo. Comparar ciertas instituciones es arriesgado.

Respecto a los comentarios acerca de las características sexuales de nuestra especie y otras (volumen eyaculatorio, longitud del pene y forma del glande etc.), no existen evidencias claras y hay bastante controversia al respecto. No es un foro sobre sexualidad, ni sobre genética, no creo que merezca la pena profundizar en ello, pero hay otras explicaciones que difieren de las que comentas.

" ¿Si este sistema es tan natural, como es que la naturaleza no ha corregido un error tan garrafal como el adulterio? "
 
¿Y quién ha dicho que sea natural? ¿y quién ha dicho que no lo sea? ¿y quién ha dicho que la poligamia sea el orden natural del ser humano? ¿Hay algo natural en los usos sociales humanos?

Por cierto, por mucho que se pueda admirar a Engels y por mucho que su discurso sea acertado en muchos aspectos no hay que perder de vista que es un hombre que vivió en el siglo XIX, época en que la antropología y la arqueología/paleontología estaban en pañales, y la genética ni siquiera eso, por lo que siendo muy meritorio su discurso, tampoco cabe darle valor de ensayo sobre antropología cultural del ser humano.

" Obviamente, no puedes comparar la monogamia occidental con la poligamia musulmana, pues yo he hablado siempre de poligamia igualitaria. En la musulmana de igualdad, ninguna, está muy lejos de la poligamia original, que para evitar confusiones deberíamos llamar poliamor"

Poliamor es un término moderno, de los años 90. Poligamia implica la existencia de matrimonio, ya sea poligínico o poliándrico, y me parece que a lo que te refieres simplemente es a una sociedad sin el concepto de matrimonio.

" El verdadero crecimiento vienen dado por el rechazo al anticonceptivo"

Muchas sociedades patriarcales no rechazan la anticoncepción. Es más, yo diría que prácticamente los católicos y poco más. Por cierto, los católicos sí pueden usar el método Ogino (que según tú era el no va más de la anticoncepción paleolítica) y otros métodos de abstinencia periódica, de hecho diría que pueden abstenerse todo lo que quieran :-P

Sobre lo de la realidad gaiana, Lovelock no ha dicho nunca que Gaia sea un ser vivo, sino un sistema homeostático en el que la vida genera y mantiene las condiciones para su perpetuación de forma similar a como ocurre en los organismos vivos, que es bastante distinto. Aunque algunos lo tomen por un gurú, en el fondo no deja de ser un científico.

Por último me gustaría dejar claro que no estoy manifestando una postura favorable ni al patriarcado ni al capitalismo (no comparto ninguna de esas dos filosofías), simplemente estoy dejando claro por qué no estoy de acuerdo con tu argumentación. Personalmente cualquier forma de imposición de la voluntad me parece una tiranía repugnante, ya sea patriarcado o matriarcado o cualquier otro "arcado" o "arquía", pero eso no significa que piense que una determinada forma de organización social sea la causa de todas las desgracias del universo.

Saludos.
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Re: Demografía y Patriarcado.

Didi Sóller
La Matricentralidad no es ninguna imposición de voluntad, de hecho es bastante igualitaria, mucho más que nuestro Patriarcado. Simplemente es otorgarle a la mujer su posición social y su libertad legítimas, sin que por el contrario tengan más poder político o económico que los hombres.

En cuanto a lo de los Pascuenses, tienes que tener en cuenta que estuvieron prácticamente aislados medio milenio, y su sociedad tuvo tiempo de "civilizarse" y como hemos visto, en muchos aspectos lo hizo. Aquí avalan mi hipótesis que los pascuenses al ir civilizándose, iban adquiriendo características cercanas a nuestras sociedades. http://es.scribd.com/doc/59203537/CULTURA-RAPA-NUI Describe claros signos de Patriarcado moderno, y no matricentralidad alguna, con lo de que la descendencia era definida por linea paterna, al igual que la residencia. Supongo que la residencia, su casa, sería su herencia.

Los otros pueblos indígenas tenían aún rasgos matricentrales porque no habían desarrollado una civilización. Por el contrario, en Rapa Nui, tenían Nobleza, Clero y una clase de no privilegiados, que era la gran mayoría. Así que esto también demuestra que a mayor civilización, más Estado, más Patriarcado y más Capital, con contadas excepciones, y teniendo en cuenta que no se desarrollan los tres elementos a la vez ni en la misma intensidad por las variaciones de cada cultura.
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Re: Demografía y Patriarcado.

Rodman
En respuesta a este mensaje publicado por Didi Sóller
Revisando mi mensaje anterior creo que quizá no me expliqué suficientemente bien:

1.- Cuando me refería a que usar términos como Edén o Edad de Oro me parecía exagerado no era mi intención entrar en una discusión profunda de si en el Paleolítico las necesidades de alimentación básica estaban mejor o peor cubiertas, más bien quería hacer notar que el uso de tales términos, con todo lo que suelen implicar, puede inducir a caer en el error de pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor, idealizarlo, etc...
En ese sentido, por ejemplo:
http://lapizarradeyuri.blogspot.com.es/2010/03/el-pasado-era-una-mierda.html

""Edén": El edén es un MITO que describe un pasado en el que la Humanidad no cultivaba ni tenía los problemas asociados a la civilización."
Estaremos de acuerdo, supongo, en que la civilización no sólo tiene problemas asociados, también tiene ventajas.

"El hecho es que se vivía mucho mejor en cuanto a calidad (no nivel) de vida."
Quizás no estoy entendiendo exactamente sus argumentos, a ver, un ejemplo; ¿una persona en silla de ruedas como encajaría en ese tipo de sociedad que usted postula? Es decir, podemos convenir que alguien en silla de ruedas para tener una buena calidad de vida necesita una silla de ruedas, idealmente eléctrica para dotar a la persona de cierta independencia (y medicamentos muy específicos, y ayudas de varios tipos, etc…) para tener todo esto necesitamos una sociedad compleja, no acabo de ver cómo podríamos dar respuesta a estas necesidades en una sociedad que se limitaría a "comer bellotas" (se entiende que es una simplificación…), a no ser que estemos hablando de simplemente dejar que la naturaleza siga su curso más "natural" y dejar que estas personas sufran y/o desaparezcan, con lo cual no es que discrepe de lo que propone sino que estoy radicalmente en contra.
Puede que simplemente lo haya entendido yo mal...

En cuanto a los puntos 2 y 3, más allá de razones concretas, lo que quería decir es que explicar procesos tan complejos y con múltiples factores como un colapso civilizatorio o la superpoblación aduciendo a 3 (Estado, Capital y Patriarcado) únicas razones me parece que es, cuanto menos, simplificar demasiado.

4.- Gracias por el enlace, le echaré un vistazo.

5.- Lo de Realidad gaiana ya ha quedado aclarado, la confusión venía de que yo asociaba el término Gaia a su definición digamos, menos, "mística", en ese sentido coincido con lo que expone el forero Demóstenes Logógrafo.

Saludos.
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Re: Demografía y Patriarcado.

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En respuesta a este mensaje publicado por Didi Sóller
Didi,

"...La Matricentralidad no es ninguna imposición de voluntad, de hecho es bastante igualitaria, mucho más que nuestro Patriarcado. Simplemente es otorgarle a la mujer su posición social y su libertad legítimas, sin que por el contrario tengan más poder político o económico que los hombres..."

Cuestiones semáticas. Desconozco lo que quieres decir por "matricentralidad", pero entiendo que te refieres a matrilocalidad o matriarcalismo (que no matriarcado). De hecho los antropólogos y arqueólogos rechazan el término matriarcado por entender que nunca ha existido una institución similar al patriarcado pero con la mujer en el papel que juega el hombre en el patriarcado (lo que muy probablemente sea cierto). Y a eso me refiero cuando rechazo el matriarcado, es decir, rechazo toda forma de gobierno de unos por encima de otros.

Respecto a la matrilocalidad o no... creo que somos lo suficientemente mayorcitos como para que nadie se escandalice si digo que en mi opinión cada uno debería poder hacer lo que le diera la gana dentro del consenso con los que le rodean.

"...En cuanto a lo de los Pascuenses, tienes que tener en cuenta que estuvieron prácticamente aislados medio milenio, y su sociedad tuvo tiempo de "civilizarse" y como hemos visto, en muchos aspectos lo hizo..."

Tampoco entiendo que quieres decir por "civilizarse". Y va en serio que no lo entiendo, porque supongo que los polinesios ya eran bastante civilizados cuando llegaron allí.

"... Aquí avalan mi hipótesis que los pascuenses al ir civilizándose, iban adquiriendo características cercanas a nuestras sociedades. http://es.scribd.com/doc/59203537/CULTURA-RAPA-NUI Describe claros signos de Patriarcado moderno, y no matricentralidad alguna, con lo de que la descendencia era definida por linea paterna, al igual que la residencia. Supongo que la residencia, su casa, sería su herencia.

Los otros pueblos indígenas tenían aún rasgos matricentrales porque no habían desarrollado una civilización. Por el contrario, en Rapa Nui, tenían Nobleza, Clero y una clase de no privilegiados, que era la gran mayoría. Así que esto también demuestra que a mayor civilización, más Estado, más Patriarcado y más Capital, con contadas excepciones, y teniendo en cuenta que no se desarrollan los tres elementos a la vez ni en la misma intensidad por las variaciones de cada cultura..."

He revisado el enlace que das y no leo en ninguna parte que se hable de matriarcado o patriarcado.
Te adjunto el siguiente enlace:
The view of women in Rapa Nui...
me gusta particularmente la cita: "women do not require complete submission from their lovers, and neither do they give any guarantees. Polyandrous, in the full sense of the word, they are eugenic in their amorous intrigues"

En ese artículo encontrarás muchas referencias bibliográficas. Desgraciadamente la que considero más interesante es demasiado antigua para tener registro electrónico (año 1933) y necesitaría de una biblioteca especializada para consultarla (y aquí donde estoy no me resulta posible acceder a ninguna).

Si no tienes ninguna información concluyente acerca del patriarcado en Rapa Nui (no hipótesis, sino algo que pueda revisar), voy a seguir asumiendo que la cultura de la isla de Pascua no responde a los esquemas patriarcales usuales por estas tierras.

Saludos,
D.
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Re: Demografía y Patriarcado.

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Autocorrección: el artículo que citabas dice exactamente que "Estas familias, denominadas Ivi o Paenga, eran de carácter patriarcal, ya que la descendencia y la residencia eran definidas por línea paterna", es decir sí se habla de familia de carácter patriarcal, aunque realmente se refiere a patrilinealidad y no a patriarcado propiamente (había y hay sociedades patriarcales que sin embargo son matrilineales).

Es decir, entiendo que hay una cuestión semántica nuevamente, pero no observo nada relativo al papel de la mujer en el artículo que mencionas, y la línea que menciono no contradice las otras fuentes bibliográficas que he podido consultar.
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Re: Demografía y Patriarcado.

sorella
A vosotros os resulta más fácil poner palabras guiados por vuestros razonamientos que a mi, que sigo en pleno puerperio (http://www.lauragutman.com.ar/libros/puerperios/).

Llegado a un cierto punto, sólo soy capaz de expresarme con mayor exactitud si lo hago con los ojos, con las manos, con el acompañamiento, con los gestos, con muchas de las cosas que son intangibles e invisibles, sobretodo si estamos frente a la pantalla de un ordenador. Así que una de las pocas cosas que me queda es la música. Me permitiréis entonces que ponga algunos enlaces musicales de mujeres hablando de mujeres:

https://www.youtube.com/watch?v=1MoO2ZDv4a0

https://www.youtube.com/watch?v=hNRNgtVNVz8

https://www.youtube.com/watch?v=t2eJ6DqcLFg
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Re: Demografía y Patriarcado.

Didi Sóller
En respuesta a este mensaje publicado por Rodman
El grado de civilización se mide por la presencia en una sociedad de los tres elementos ya citados, Estado, Capital y Patriarcado, con algunas diferencias de unas culturas a otras que estén en un grado similar de civilización respecto a otras por diferencias culturales.

Nuestra civilización tiene el Estado más potente y represivo (aunque lo es de maneras sutiles) jamás visto, y somos la civilización también que más lo ha privatizado todo, habiendo intentos de privatizar incluso los cursos de agua. Además, tenemos un Patriarcado potente comparado con culturas Neolíticas, aunque se ha visto suavizado por los movimientos civiles feministas, es decir, por cambios en nuestra cultura.

Y lo de los recolectores que dices, Rodman, roza la ridiculización. A los inválidos se les cuidaba, como es lógico. Claro que con medios industriales, es menos duro cuidar de un discapacitado, y el progreso tecnológico está bien, yo solo digo que en el Paleolítico se tenían muchas menos enfermedades (los grupos eran reducidos y la posibilidad de epidemias muy baja, y estaban muy sanos), se comía mucho más diverso y en la cantidad que el cuerpo pedía y no había hambre, se hacía una cantidad de ejercicio bastante grande, no habían guerras ni fronteras pues ni siquiera se había inventado la jefatura, y se trabajaba algo menos de 20 horas al día para conseguir la comida y hacer las herramientas necesarias.

En definitiva, en muchos aspectos se vivía mejor que en la España actual, y en todos los aspectos se vivía mejor que, por poner un ejemplo de los barrios pobres de nuestra sociedad, en Bangladesh, Siria, China, cualquier país africano, etc...

No apoyo la vuelta a lo paleolítico, sino que prefiero mantener una sociedad compleja cogiendo de lo paleolítico lo que se pueda adaptar a nosotros. La telegrafía, la medicina moderna, los viajes a una velocidad mayor que la del caminar humano, la información casi en la palma de la mano y muchas más cosas que no existían en el Paleolítico pero sí con la civilización son muy útiles y a todos nos gustan, supongo, y se deberían mantener.

Y para nada simplifico con el tema de esas tres cosas(Estado, Capital y Patriarcado). Solo en los últimos años puedo citar un montón de noticias en las que demuestro que esas tres cosas nos llevarán al colapso.

Empecemos con Capital:

http://www.martinoticias.com/content/china-consumismo-asamblea-nacional-/20114.html

http://www.greenpeace.org/espana/es/news/2010/November/100706/

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/03/27/galicia/1395948205_343730.html

http://www.elmundo.es/elmundo/2013/06/24/natura/1372100235.html

Desde trapicheos con la administración, hasta contaminación por negligencia o aumentar beneficios o empresas cuya actividad es directamente contaminante como la del fracking. Y las pequeñas empresas que son sostenibles no son tan competitivas, por lo tanto no pueden crecer y ocupar el mercado de las más contaminantes.
Después tenemos que el Capital causa el colapso por la acumulación de la riqueza. Si la riqueza media de un país da para todos, ese país no está en colapso. Pero si la acumulan cuatro familias ricas y el pueblo se muere de hambre, esa sociedad está en colapso.

Estado:

http://internacional.elpais.com/internacional/2012/08/16/actualidad/1345133911_166087.html

Defendiendo la desigualdad, y como muestra el siguiente enlace, esto también pasa en los países comunistas, que básicamente son Capitalismo de Estado (han fundido dos elementos en uno).

http://rimpo.wordpress.com/2010/07/01/china-reprime-con-dureza-las-protestas-de-sus-trabajadores/

Aquí tenemos como el Estado vuelve a defender el Capital, llevándonos al colapso ecológico:

http://www.lavanguardia.com/economia/20140201/54399814855/soria-defiende-las-prospecciones-petroliferas-para-recuperar-la-industria.html

Y ni hablemos de que en la agricultura, para hacerla de forma sostenible, hay que pedir muchos más permisos que en la industrial. Otra forma no violenta de defender el Capital.

Patriarcado:

http://internacional.elpais.com/internacional/2014/08/11/actualidad/1407770304_330584.html

En un país ya superpoblado, prohibiendo métodos anticonceptivos.


Por cierto, lo de que Gaia es un ser vivo lo apunta el propio Lovelock y no menos que en la portada de "las Edades de Gaia" poniendo "la biografía de un PLANETA VIVO" http://mla-s1-p.mlstatic.com/las-edades-de-gaia-james-lovelock-metatemas-tusquets-9843-MLA20021979004_122013-F.jpg 

No es nada místico, es verdad. Un ser vivo realiza 3 funciones vitales. La nutrición, que en el caso de Gaia sería por luz solar, la relación con el medio interior (homeostasis) y exterior ( mediante la misma homeostasis se adaptó a las diferentes estaciones y al afelio y perihelio respecto al Sol), y por último le faltaría la reproducción, que Lovelock argumenta que un ser tan longevo no la necesita, e incluso hay algunos que imaginan que nosotros los humanos, podríamos ser su forma de reproducción. http://www.eis.uva.es/energiasostenible/?p=1978

En cuanto al Patriarcado Rapa Nui, repito: No es igual al nuestro, ni al de los polinesios. Posiblemente sea más suave que el nuestro pero más severo que el de los polinesios menos civilizados. En Rapa Nui había Estado, aunque joven, y simple. Por el contrario, la propiedad de la tierra era comunal, como en buena parte de la Europa medieval. En algunas cosas eran más civilizados que en otras, pero en cualquier caso, eran mucho más civilizados que muchos polinesios.

El objetivo social de construir y acumular moais más grandes y en más cantidad, como he dicho, hizo que los bienes comunales fueran devastados porque el Estado defendía la devoción a los antepasados que amparaba la construcción de los moais,, como el Estado feudal castellano o aragonés defendió la Inquisición. Y un patriarcado suave estaba detrás dando más niños a la isla, como ya he dicho, y ahora matizo.

IV. Familia Rapa Nui
La organización familiar Rapa Nui es similar a la de las culturas polinesias, launidad básica de la sociedad era la familia extendida, es decir, tres generaciones conforman la familia. Estas familias, denominadas Ivi o Paenga, eran de carácter patriarcal, ya que la descendencia y la residencia (similar a nuestra HERENCIA, añado) eran definidas por línea paterna. Las Iviformaban un Ure (linaje) con otras familias con ancestros en común.Cada Uretenía un centro ceremonial propio en que se rendía culto a losantepasados, además los Ures compartían un territorio que se repartía entre las familiasque lo conformaban, y la tierra era explotada en forma colectiva (Campbell, 1999)

Si la herencia era patrilineal, y la familia también, tenemos la base del Patriarcado.

Y no sigo que este finde me voy de acampada a la montaña. Saludos :)

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