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La tecnología, los luditas y los desempleados

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La tecnología, los luditas y los desempleados

Juan Carlos
La tecnología que para algunos nos salvará de la crisis económica y financiera, se ha convertido en la pesadilla del siglo XXI para los crecientes ejércitos de desempleados pues destruye cada vez más puestos de trabajo. La tan idolatrada tecnología ya no está al servicio del hombre, sino que compite con él. Los luditas al final tenían razón. Aquí les dejo un enlace para que se terminen de convencer:

http://www.eleconomista.es/economia/noticias/4912220/06/13/La-gran-paradoja-de-nuestra-era-la-tecnologia-destruye-empleo-y-fomenta-la-desigualdad.html

Un cordial saludo
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Re: La tecnología, los luditas y los desempleados

Ruben DK

Es una batalla máquina vs hombre por generar mayores plusvalías y esas plusvalías terminan en los bolsillos de los que más tienen aumentando las desigualdades. Es una batalla que las máquinas la tienen perdida, porque en el fondo la batalla es realmente energía vs hombre. La energía barata es lo que mantiene competitivas a las máquinas y todo su proceso de construcción, operación, mantenimiento ...  
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Re: La tecnología, los luditas y los desempleados

Dario Ruarte
Armando Bronca en su blog, al analizar el tema de las máquinas hace una propuesta interesante.

El dice que los empresarios que pongan máquinas en lugar de empleados IGUAL PAGUEN la jubilación.

Si bien no aclara mucho la idea, me dejó pensando y, es posible que no esté tan errado. Si los empresarios tuvieran que pagar la jubilación equivalente de los empleados que dejan de tomar se evitaría que el sistema previsional colapsara.

Entiendo que parte de los 'ahorros' que implican usar la máquina se perderían pero, sólo parcialmente ya que empresario "ganaría":

- Los sueldos que se ahorra
- Los incrementos de productividad (calidad, velocidad, estandarización) que le aportan la máquina

Lo que deja de ganar es el "ahorro" en el pago de jubilaciones.

Para pensarlo. Tiene sus pros y contras pero...
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Re: La tecnología, los luditas y los desempleados

Ruben DK
Quizá lo mejor sería pasar toda la carga contributiva al consumidor final, si con tal, al final es el que lo va a pagar de todos modos.

impuestos a empresas -> 0%
impuestos a trabajadores -> 0% (incluida seguridad social)
impuesto al valor agregado (IVA) -> 60% (o el que corresponda para tener el presupuesto equilibrado)

El problema del IVA es que es un impuesto regresivo. Se tendría que compensar con unas "ayudas" dependiendo de los ingresos, incluyendo la gente que no tenga ninguno (lo que entonces se convertiría en un salario mínimo de subsistencia)

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Re: La tecnología, los luditas y los desempleados

carlos_EM_VLC.
Es un punto de vista muy relativo y argumentado en la sociedad actual, pasado el crash necesitaremos de toda la tecnología disponible pero una tecnología lógica y al servicio de la humanidad y no al del grandes capitalistas que solo buscan encumbrarse para tener la sensación de seguridad y omnipotencia. No es cuestión de cuantos trabajan sino cuanto trabajo hay que efectuar y a dónde van a ir a parar los beneficios de ese trabajo. Sería incluso una maravilla que poco a poco la gente cobrara consciencia de ello y los que aún conserven su puesto de trabajo en empresas "no validas" para el futuro (habría que ir identificandolas) abandonaran su puesto y que esos puestos no fueran cubiertos por nadie claro, sería la forma más clara y directa de todas para decir que sabemos hacia dónde vamos y no queremos continuar.
Un saludo.
Preparándose para lo inevitado.
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Re: La tecnología, los luditas y los desempleados

Ruben DK
carlos espeleomina escribió
... y los que aún conserven su puesto de trabajo en empresas "no validas" para el futuro (habría que ir identificandolas) abandonaran su puesto y que esos puestos no fueran cubiertos por nadie claro, sería la forma más clara y directa de todas para decir que sabemos hacia dónde vamos y no queremos continuar.
Un saludo.
Las empresas que no pueden ser viables en el futuro, o los incentivos a empresas que serán necesarias en el futuro necesitan ser reguladas desde arriba. Por la paradoja de Jevons un acto individual no sirve de nada, abandonas un puesto de trabajo o el uso/explotación de un recurso pero algún otro ocupara su espacio (como bien has dicho)

Un saludo y bienvenido!
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Re: La tecnología, los luditas y los desempleados

Juan Carlos
Este mensaje fue actualizado el .
En respuesta a este mensaje publicado por Ruben DK

La tecnología destruye la clase media







Con el paso del tiempo y los avances tecnológicos en el mundo aumentan los temores de que pronto llegue el día en el que los robots echarán del trabajo a las personas. Algunos expertos alarman que las máquinas automáticas destruyen la clase media.

La investigación, llevada a cabo por la empresa Hackett Group, mostró que debido a la automatización tanto en EE.UU. como en Europa han desaparecido más de un millón de puestos de trabajo en áreas tales como finanzas y contabilidad, recursos humanos, adquisiciones y en la administración. En el nuevo mundo que diariamente va más hacia el autoservicio los directivos de las empresas se deshacen fácilmente de la presencia de la competencia humana.

El profesor de Economía del Instituto Tecnológico de Massachusetts David H. y el profesor asistente de Economía en el Centro de Estudios Monetarios y Financieros de Madrid David Dorn expresaron, en un reciente artículo publicado en 'New York Times', que la tecnología está destruyendo la clase media.

De acuerdo con el estudio de la compañía británica Metra Martech, la pérdida de puestos de trabajo por el desarrollo de la tecnología robótica es mayor en los países desarrollados. Por ejemplo, en Estados Unidos es mucho más alta que en los países europeos como Alemania o Francia. Al mismo tiempo, la práctica muestra que en los países en desarrollo, la robótica da lugar a nuevos puestos de trabajo, aunque no necesariamente en las mismas esferas.

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Re: La tecnología, los luditas y los desempleados

Armando Gascón Lozano
Un ejemplo la fotografía digital. Se cargó a Kodak, que fue quien la inventó. Kodak tenía miles de managers de clase media, con buenos sueldos por todo el mundo. Instagram tiene 13 empleados !
Las nuevas empresas de IT unos pocos arriba ganan fortunas a veces muy fácilmente -en Inglaterra algún pibe que desarrolló algún programa, servicio, app lo ha vendido por millones de $$- pero la creación de empleo es insignificante.
.
Una información sobre el Estado del Bienestar, probablemente el más elevado logro social británico
En "Sinapia" ni saben lo que es, buen cuidado han tenido nuestros sátrapas de que no se sepa.
Los trabajadores que están por debajo de cierto nivel de sueldos o entradas pueden cobrar de la SS un dinero que los compensa
Y los desempleados cobran MUY POCO (unos 60 euros semanales, a veces bastante menos) pero es indefinido -aunque ha llegado el aristócrata Osborne con el hacha de podar- En otros países europeos es mejor, y desde luego las familias con hijos chicos son ayudadas

Las familias desahuciadas van a Bed and Breakfast -o sea, a pensiones- a la calle NUNCA. Cosa distinta un hombre joven soltero, incluso una mujer sola .
En fin un Salario Social, bajo, es una especie de solución.
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Re: La tecnología, los luditas y los desempleados

Ruben DK

Instagram está arriba de una pirámide soportada por los fabricantes de cámaras digitales, las empresas de software y hardware de sus servidores, las empresas de telefonía que llevan internet a cada dispositivo, las empresas que crean los dispotivos para ver esas fotos (monitores, teléfonos, PCs) y así ad infinitum ... realmente lo que hace Instagram tan rentable es haber externalizado la factura al consumidor.
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Re: La tecnología, los luditas y los desempleados

Westmacott
En respuesta a este mensaje publicado por Juan Carlos
"La tan idolatrada tecnología ya no está al servicio del hombre, sino que compite con él"

La "tan idolatrada tecnología" permite que en un mundo en naturalmente caben algunos cientos de millones de hombres vivan más de 7000 millones. Es decir que cerca de 6500 millones de personas existen sólo GRACIAS a los robots. Yo diría que eso es estar al servicio del hombre ¿no? Y no veo a nadie dejando de reproducirse para no abusar de esa generosidad o para no multiplicar su huella ecológica.

Por otra parte, la tecnología no fomenta la desigualdad, a menos que por tecnología entendamos la reja de un arado, pues la desigualdad es una característica inmanente de las sociedades complejas y tiene su origen en la agricultura.

Cualquier individuo que cuenta con luz eléctrica, agua corriente y gas natural es inmensamente rica, inmensamente. Vive regalado, en un ecosistema hecho para él, como un dios. La diferencia entre éste y el hombre más rico del planeta es insignificante comparada con la de éste y un hombre cualquiera de hace unos siglos atrás.
Jamás un porcentaje tan alto de la humanidad vivió de forma tan opulenta, e incluso la mitad pobre del planeta es más rica de lo que hasta hace poco era el 99% más pobre de la humanidad.

Para hacer hincapié en el tipo de injusticia o desigualdad en la que vivimos diré que nadie en el planeta tiene derecho a un automóvil a juzgar por el trabajo que realiza, pues la energía empleada en la fabricación de un automóvil excede con mucho la que un hombre emplea en trabajar durante toda su vida. Es decir, la injusticia no está en la desigualdad entre los hombres, sino en la desigualdad entre el trabajo de casi todos los hombres y su fruto.

"...las máquinas automáticas destruyen la clase media"

Las máquinas automáticas han fabricado a la clase media que, hasta hace poco, no existía sino en la forma minúscula de de expertos artesanos y artistas populares. El hoy llamado "profesional" es absoluta consecuencia del robot, y está íntegramente asociado al mismo. Ambos se dan mutuamente sentido.
El robot no es, claro, más que una proliferación y extensión de la herramienta, y en la medida en que las herramientas han proliferado también lo han hecho los profesionales. Unas y otros desaparecerán juntos.
Por supuesto que a menudo el robot viene a realizar la tarea que antes desempeñaba el hombre, pero éste es desplazado a otra tarea, de modo que pueda comprar lo que ahora hace el robot, pues es bien sabido que los robots no compran lo que fabrican otros robots.
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Re: La tecnología, los luditas y los desempleados

Juan Carlos
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Los robots realizarán la mitad de los trabajos actuales dentro de 20 años






Dentro de 20 años casi la mitad de los trabajos que realizan las personas serán efectuados por ordenadores y robots, afirma un estudio de la Escuela James Martin de la Universidad de Oxford, Reino Unido


Los autores de la investigación, Carl Benedikt Frey y Michael A. Osborne, y su equipo han evaluado 702 empleos actuales en EE.UU. analizando el avance tecnológico y el impacto que este tendrá en las próximas dos décadas, informa la web SmartPlanet.

Según los resultados de la investigación, el 45% de los trabajos del país norteamericano serán computarizados y el proceso de la informatización se realizará en dos etapas.

De acuerdo con los expertos, en la primera etapa las maquinas empezarán a reemplazar a los humanos en los campos vulnerables como transporte, producción, administración, logística, venta, servicios y hasta la construcción.

La segunda etapa de la transformación laboral será posible gracias a los grandes avances en inteligencia artificial. En este caso dejarían de ser necesarios los especialistas en áreas como la ciencia, la ingeniería, el arte y la mercadotecnia.

A primera vista el futuro de los trabajadores estadounidenses no parece ser alentador, ya que el trabajo de los científicos de Oxford ha determinado claramente, que "la tecnología causa desempleo". Sin embargo, desde otro punto de vista, la tecnología informática, que impulsa el cambio en el campo laboral, también genera nuevos puestos de trabajo tales como desarrollador de aplicaciones para móviles, diseñador web, expertos en simulaciones o programadores web.

Otro estudio científico llamado 'Impacto positivo de la industria robótica en el empleo' también asegura que gracias al desarrollo de la tecnología en los próximos ocho años en el mundo se crearán entre 2 y 3,5 millones de nuevos empleos. Según determinó el estudio, cada robot es capaz de generar entre 3 y 5 puestos de trabajo.

No obstante, el dilema de la inteligencia artificial y su efectos en la humanidad no es novedoso. En el 2007 el fundador del gigante informático Microsoft, Bill Gates, afirmó en su artículo para la revista 'Scientific American', que el mundo se encontraba "al borde de la revolución robótica". "Al observar las tendencias que están comenzando a surgir, veo un futuro en el que los robots serán una presencia constante en nuestras vidas", declaró el empresario.

La robotización y mecanización de la humanidad es un tema presente en la ciencia y la literatura desde hace siglos: ahora parece que el desenlace de los debates sobre lo que se entendía como 'la sociedad del futuro' está cada vez más cerca.


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Re: La tecnología, los luditas y los desempleados

Ruben DK

A mí los seres humanos me parecen unos robots la mar de avanzados. Qué ganas de complicarse la vida.
 
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Re: La tecnología, los luditas y los desempleados

jgustavo
mucho me temo que cuando haya que repartir la poca energia que podamos generar en un futuro cercano, los robots no van a recibir casi nada.

yo predigo que los robots estan en vias de extinsion. van a ser una falla evolutiva de la naturaleza y se van a morir de hambre hasta desaparecer (o casi)

por supuesto que me refiero a robot con forma humanoide.
los comunes, que son maquinas simples basicamente, tienen una buena posibilidad de sobrevivir.
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Re: La tecnología, los luditas y los desempleados

ORA:CLE
En respuesta a este mensaje publicado por Juan Carlos
Interesante. Bueno, por un lado no está claro que los robots necesariamente vayan a substituir al hombre en tareas penosas. Recordemos que el objetivo del sistema capitalista no es facilitarle la vida a la gente sino maximizar la ganancia. El hecho de que en algunos países hayamos mejorado enormemente nuestro nivel de vida es un efecto secundario (mano oculta, etc), aunque no por ello menos real. Pero lo que quiero decir es que los robots harán los trabajos penosos sólo si son mas baratos que los humanos, cosa que está por ver. Por ejemplo, aunque parte del crecimiento en el siglo XX fue gracias a la automatización, el crecimiento de finales del XX y principios del XXI ha sido gracias al trabajo de millones de chinos (y otros) trabajando en condiciones lamentables, porque eran muy baratos.

En segundo lugar, está claro que la energía y la tecnología (y la globalización, que es como tener robots humanos) destruyen puestos de trabajo y que también los crean. Pero yo diría que desde los 80 la tendencia es a destruir empleo. Podemos poner el ejemplo de España, donde desde el 92 (y probablemente desde mucho antes) no hemos tenido una economía de verdad. Con Aznar y Zapatero (al principio) el paro bajó enormemente, pero gracias al crédito y haciendo casas que no se podían comprar y que eran completamente inútiles. No fue muy distinto a cavar agujeros para después taparlos.

En resumen, que la tecnología a día de hoy genera paro es fácil de ver puesto que generar empleo se ha convertido en un problema dificilisimo, tanto es así, que los gobiernos tienden a tomar el camino fácil. En España, creando burbujas inmobiliarias y financiando la compra de coches de manera artificial. Si la tecnología creara tantas oportunidades de nuevos empleos, el empleo se generaría por si solo. Cosa que no ocurre. Lo que ocurre es que mucha gente queda excluida del sistema: no se le paga porque no tiene trabajo y por tanto no se la tiene en cuenta en la economía.

Muchos de los trabajos creados por las nuevas tecnologías son de muy alta cualificación y no todo el mundo puede convertirse en experto en robótica o Big Data. Aparte, el número de dichos trabajos es pequeño (¿cuánta gente trabaja en Google?). Y como estamos viendo, los puestos de baja cualificación (construcción, hostelería, ...) no consigue absorber el paro creado por las mejoras en eficiencia. El resultado es que mucha gente queda excluida del sistema.
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Re: La tecnología, los luditas y los desempleados

Juan Carlos
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En respuesta a este mensaje publicado por Juan Carlos

La 'Cuarta Revolución Industrial' eliminará 7 millones de empleos hasta 2020



Al menos 7 millones de empleos pueden perderse en los próximos cinco años por las transformaciones que la Economía mundial va a padecer y que el Foro Económico Mundial denomina "cuarta revolución industrial".

A dos días de que comience el Foro de Davos, la entidad que lo organiza presentó hoy un informe en el que analiza las transformaciones que la economía mundial y el mercado de trabajo padecerán en el próximo lustro.

El estudio afirma que a causa de la automatización se perderán el mundo unos siete millones de empleos "de oficina". El estudio predice el desarrollo en las áreas de inteligencia artificial, robótica, nanotecnología e impresión 3D. Esta transformación provocará que algunos empleos sean superfluos e innecesarios, pero al mismo tiempo abrirá la oportunidad a otra gran gama de empleos.

Es por ello que los economistas que firman el estudio advierten que esta pérdida se compensará con la creación de otros 2 millones de nuevos empleos en las áreas de computación, ingeniería, arquitectura y matemática. La entidad basa su análisis en decenas de entrevistas a directores de recursos humanos de una quincena de países que cuentan con el 65% del mercado laboral mundial.

Organizar la transición

"Sin una acción urgente y específica para organizar la transición y contar con trabajadores con la formación necesaria, los gobiernos tendrán que lidiar con más desempleo y más desigualdad", indicó, citado en el comunicado", Klaus Schwab, director del Foro. La pérdida de empleos afectará casi a la par a mujeres (48%) y a hombres (52%).

Sin embargo, un análisis más específico muestra que por cada cinco empleos perdidos para las mujeres, sólo se creará uno para ellas. Mientras que por cada tres empleos perdidos, los hombres obtendrán uno, subraya el estudio.


LUDISMO


El ludismo fue un movimiento encabezado por artesanos ingleses en el siglo XIX, que protestaron entre los años 1811 y 1817 contra las nuevas máquinas que destruían empleo. Los telares industriales, la máquina de hilar industrial y el telar industrial introducidos durante la Revolución Industrial amenazaban con reemplazar a los artesanos con trabajadores menos cualificados y que cobraban salarios más bajos, dejándoles sin trabajo.

Aunque el origen del nombre ludita es confuso, una teoría popular es que el movimiento recibió su nombre a partir de Ned Ludd, un joven que supuestamente rompió dos telares en 1779, y cuyo nombre pasó a ser emblemático para los destructores de máquinas. El nombre evolucionó en el imaginario General Luddo Rey Ludd, una figura que, como Robin Hood, era famoso por vivir en el Bosque de Sherwood. El historiador Eric Hobsbawm ha considerado a este movimiento de destrucción de máquinas como una forma de "negociación colectiva por disturbio", lo que sería en esta formulación una táctica utilizada en Gran Bretaña desde la Restauración, ya que la diseminación de fábricas a través del país hizo que las manifestaciones a gran escala fueran poco prácticas.

El nombre ludita desarrolló un segundo significado: un "ludita" describe a aquellos opuestos a, o que tardan en adoptar o incoporar en su estilo de vida, la industrialización, automatización, computerización o las nuevas tecnologías en general.

Más recientemente, el término neoludismo ha surgido para describir la oposición a múltiples formas de tecnología. De acuerdo al manifiesto elaborado por el Segundo Congreso Ludita en abril de 1996 en Ohio, EE. UU., el neoludismo es "un movimiento sin líderes de resistencia pasiva al consumismo y a las tecnologías cada vez más extrañas y amenazadoras de la Edad Computerizada".

Algunos economistas aplican el término falacia ludita a la noción de que el desempleo tecnológico lleva al paro estructural (y es por lo tanto dañino desde un punto de vista macroeconómico). Si una innovación tecnológica resulta en una reducción de las entradas (inputs en inglés) de trabajo necesarios para producir en un determinado sector, entonces los costes industriales de producción caerán, lo que reduce competitivamente el precio y aumenta el punto de equilibrio de oferta que, teóricamente, requerirá de un incremento en los inputs de fuerza de trabajo agregados.


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Re: La tecnología, los luditas y los desempleados

carlos_EM_VLC.
¿Hará perder o permitirá prescindir?

Es que no es lo mismo.

De todas maneras yo mismo ya estoy empezando a recolectar y ver "cadáveres" robóticos. Dos aspiradores inteligentes, un sistema de reconocimiento OCR de matrículas con pivotes hidráulicos, un novísimo sistema de bibliotecarios robot de la biblioteca de San Miguel de los reyes en Valencia, cafeteras autoservicio... etc etc.

Y todos ellos han "muerto" tan solo por falta de disponibilidad económica, ya no digamos cuando esta falta sea energética. Al bibliotecario le tuvieron que quitar las baterias y el motor al carro-robot para que pudiera aprovechar al menos la carretilla, los aspiradores fueron debidamente sustituidos por magníficas escobas, el sistema OCR fue puenteado y ahora sirve al menos para cerrar el paso en fiestas al casco histórico de Morella, la cafetera se quedó en una cafetera eléctrica normal y una cajita/hucha.

Id mirando lo que os rodea pues la tecnología de no poder se puenteada-anulada puede generar más de un problema. Por cierto, un trabajo del futuro, puenteador-anulador-simplificador de sistemas robóticos.

Un saludo y suerte.
Preparándose para lo inevitado.
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Re: La tecnología, los luditas y los desempleados

Parroquiano
En respuesta a este mensaje publicado por Juan Carlos
No, no se puede luchar contra esto:

Primera flor en crecer en el espacio abre el camino al cultivo de vegetales en Marte

http://www.emol.com/noticias/Tecnologia/2016/01/18/769253/Primera-flor-en-crecer-en-el-espacio-podria-iniciar-cosecha-de-vegetales-en-marte.html

A veces creo, sinceramente, que el único plan de las élites es mantenernos en la ignorancia hasta lo mas cerca del abismo posible...todos los que caigan en él son menos de quienes preocuparse, incluso para eliminarnos.  



Y Jesús les dijo: y el que no tenga espada, venda su manto y compre una. ( Lucas 22.36)
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Re: La tecnología, los luditas y los desempleados

Fleischman
Parece totalmente lógico terraformar Marte mientras amartizamos la Tierra, ¿no?
"Anyone who believes exponential growth can go on forever in a finite world is either a madman or an economist." Kenneth Boulding
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Re: La tecnología, los luditas y los desempleados

Chuparuedis
En respuesta a este mensaje publicado por carlos_EM_VLC.
También hay que tener en cuenta que muchas empresas están lastradas por personal no productivo. Es fascinante ver como los vicios de los que se acusa a la empresa pública también están presentes en la empresa privada y como están duplicados muchos trabajos. Lo preocupante es que no se están eliminando esos vicios, aumentan las jornadas de trabajo y bajan los salarios para producir cosas y servicios que son prescindibles,...


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Re: La tecnología, los luditas y los desempleados

sistudey
En respuesta a este mensaje publicado por Parroquiano
Parroquiano escribió
No, no se puede luchar contra esto:

Primera flor en crecer en el espacio abre el camino al cultivo de vegetales en Marte

http://www.emol.com/noticias/Tecnologia/2016/01/18/769253/Primera-flor-en-crecer-en-el-espacio-podria-iniciar-cosecha-de-vegetales-en-marte.html

A veces creo, sinceramente, que el único plan de las élites es mantenernos en la ignorancia hasta lo mas cerca del abismo posible...todos los que caigan en él son menos de quienes preocuparse, incluso para eliminarnos.
Coincido contigo, por teoría de juegos, el plan de las élites es distraer al personal para que no se prepare para el colapso, luego provocan el colapso (que era inevitable) pero preparado para que sea lo más rápido y brutal posible (colapse usted primero) a fin de no dejar tiempo de reacción al vulgo y que no consuman "sus" recursos. No tiene más vuelta de hoja. Lo veremos en forma de guerra nuclear, química o biológica (quizás ésta última, la más barata). Quienes crean que las armas biológicas no pueden ser controlables, creo que se equivocan. Un día os contaré cómo.
El mundo está gobernado por personajes que no pueden ni imaginar aquellos cuyos ojos no penetran entre los bastidores.
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Re: La tecnología, los luditas y los desempleados

Juan Carlos
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En respuesta a este mensaje publicado por Juan Carlos
ROBOTS VS HUMANOS





Hoy he leído el último post de David Ruyet titulado "Skynet". Es un post bastante ilustrativo en donde sin nigún tapujo nos enseña el futuro laboral global. El panorama se presenta muy chungo para las clases medias y para la mayoría de los trabajadores que realizamos tareas rutinarias. Las máquinas cada vez realizan procesos más complejos y además trabajan a destajo.

Tal vez la solución sea destruir las máquinas antes que las máquinas dejen innumerables víctimas laborales. Millones de personas hoy por hoy ya no son útiles ni productivas frente al avance tecnológico. Solamente la creatividad se salva, los trabajos que aún no pueden ser realizados por máquinas tienen futuro en este mercado global caótico.

Como bien dice Ruyet en este párrafo:

"La clase media ya no existe (si es que existió), sino que somos todos clase obrera, amenazada por la tecnología y atrapada por las burbujas de deuda. ¿Clase obrera? si usted deja de trabajar hoy y no puede vivir de rentas, es usted clase obrera. Y esa clase obrera, amenazada y humillada por la desigualdad del otro 1%, precisa de la protección de los estados para la subsistencia (que se siguen endeudando para financiar planes públicos de ocupación, que no dan resultados en el largo plazo)."

La mayoría de la población es clase obrera porque para la subsistencia se necesita de un trabajo estable o de unas rentas, si no cumplimos alguna de esas dos condiciones, se nos puede considerar clase obrera. Una clase social que en una proporción significativa elige a los políticos que defienden los intereses del 1% que no son clase obrera. El neoliberalismo ha conseguido que votemos a los que más tienen, yendo a contracorriente de nuestros propios intereses de clase. Aquí la manipulación mediática ha cumplido una misión esencial de la clase dominante.

No todo el mundo puede ser Messi para realizar un trabajo creativo en donde las máquinas todavía no pueden reemplazar las florituras del genial jugador del FC Barcelona. Entonces buena parte de la población humana esta condenada a vivir en la precariedad laboral, en el desempleo, a jugar un papel secundario en esta sociedad que ha llegado a la cuarta revolución industrial.

Ruyet nos dice a propósito de la cuarta revolución:

"Máquinas que se comunican entre ellas sin intervención humana. Manufactura personalizada: no enviaremos 100.000 zapatillas a un almacén de distribución, sino que, las enviaremos a sus 100.000 clientes. Aún más: les enviaremos las zapatillas con los colores que ellos quieran. Falta muy poco para eso. Heladeras que avisarán que los yogures van a caducar, o cepillos de dientes que advertirán de una inminente caries. ¿Lo duda? Hay más ejemplos: ¿Chófer? El indiscreto coche de Google sin conductor ya circula. ¿Profesores de idiomas? Hay excelentes apps en iOS y Android. ¿Repartidores? Amazon dice que va a satisfacer los pedidos con drones no militares. ¿Operadoras telefónicas? Diga 8 si quiere saber cuanto lleva gastado en el celular este mes. ¿Contables? Las facturas electrónicas y el big data acabarán con ellos. ¿Cajeros? Pase usted la compra por el scanner con la etiqueta hacia arriba y pague con su tarjeta de crédito. ¿Atracos con pistola? Cybercrimen: tiemble de verdad con los botnet, phishing, troyanos, gusanos, spam… ¿Quiere amigos? Cómpreselos en Twitter o, si quiere, en Facebook. ¿Guías turísticos? Póngase los auriculares, que el GPS sabe en que sala del museo está y le dirá quién pinto el cuadro. ¿Médicos? mire a la cámara y saque la lengua. Schwab calcula que peligran 5 millones de empleos mundiales. The Guardian dice que el 47% de los que hay en Reino Unido peligran. Inevitable."


Las máquinas aparentemente trabajan para nosotros pero en realidad trabajan contra nosotros porque compiten ferozmente por la mayoría de los puestos de trabajo que son el medio vida de millones de trabajadores que se han quedado obsoletos a causa del avance tecnológico. En labores rutinarias o en serie, lás máquinas realizan el trabajo mucho mejor que los humanos, en menos tiempo, no piden vacaciones, no van a huelgas y no piden incrementos salariales. Los humanos no podemos competir contra las máquinas.

Existe ese 1% receptor del trabajo ofrecido por las máquinas, con capacidad para adquirir los productos y servicios con alto valor tecnológico. Un mercado exclusivo y elitista donde muy pocos tendrán acceso. También existe el mercado tecnológico de los móviles inteligentes asequible a la mayoría de la población que refuerza el poder de la máquina sobre el hombre, los móviles son la herramienta tecnológica para accceder a los productos y servicios fabricados por otros artilugios tecnológicos. Trabajamos para las máquinas consumiendo máquinas y dejando todas nuestras rentas en potenciar aún más el entramado de Skynet.

Hoy por hoy nadie mira a la tecnología como un peligro sino se le adora como un totem que nos salvará de todos los males. Es una visión del mundo largamente inoculada en nuestras mentes por los medios de comunicación al servicio del poder, en donde la tecnología se instrumentaliza atorgándole un valor neutral de la que carece y por tanto no se cuestiona sus efectos negativos sobre las sociedades post-industriales. Sería una herejía calificar a una máquina como enemiga del hombre cuando se le da una connotación siempre positiva que libera al hombre del trabajo. Lo ha liberado tanto que lo ha dejado sin trabajo, sin medios físicos o intelectuales para competir en igualdad de condiciones. Habría que replantearse no solamente las bondades de la tecnología en las sociedades humanas, habrá que pensar seriamente en los efectos perniciosos que producen las máquinas en una sociedad de carne y hueso sin chips, algoritmos y computación digital.

Ruyet dice:

"Tras la gran crisis de 2008 llega la llamada “recuperación sin empleo” (si es que es posible recuperarse con más deudas). Los trabajadores no cualificados se resignan a una rebaja de salarios (la  llamada “devaluación interna”). Mientras, los cualificados piensan a donde irse para no pagar los excesivos impuestos a los que -cada vez más- se ven sometidos. La clase media ya no existe (si es que existió), sino que somos todos clase obrera, amenazada por la tecnología y atrapada por las burbujas de deuda."

¿Hacía dónde vamos?

Según mi opinión vamos a un mundo con muchos interrogantes e incierto. Un mundo con recursos naturales más explotados y que menguan de forma significativa, no vale con sobre-explotar los combustibles fósiles ahora si dentro de 10 años vamos a tener problemas de suministros. Ya llegamos al Peak Oil y solamente nos quedan unos recursos limitados por extraer que estamos quemando en proporciones barbaras. Las necesidades crecen, los recursos merman.

Vamos hacia un mundo donde la mayoría de las habilidades humanas serán sustituidas por máquinas generando más precariedad laboral, generando sociedades paralelas, una con acceso a los logros tecnológicos y otra excluida del gran festín diseñado e implementado por las máquinas.

¿Las máquinas y las nuevas tecnologías son enemigas de la humanidad? Pienso que son amigas pero que en una determinada fase de desarrollo, las máquinas y la tecnología se convierten en enemigas de los seres humanos. Nedd Ludd tenía razón. Las máquinas no solamente se inventaron para servir al hombre sino para competir con él. Es justificable destruirlas.

Un cordial saludo.


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Re: La tecnología, los luditas y los desempleados

Fleischman
Parece más sencillo ir repartiendo el trabajo que quede (disminuyendo la jornada laboral), ¿no?
"Anyone who believes exponential growth can go on forever in a finite world is either a madman or an economist." Kenneth Boulding
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Re: La tecnología, los luditas y los desempleados

javi
En respuesta a este mensaje publicado por Juan Carlos
Las máquinas no son enemigas ni hay que destruirlas. Han sido creadas por el hombre y a él deben servirle.

No falla la máquina, falla el sistema económico imperante que desplaza a las personas para meter máquinas, es decir, que las sitúa al mismo nivel que a los humanos.

No hay que destruir las máquinas, hay que destruir (abolir) el mercado.
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Re: La tecnología, los luditas y los desempleados

Juan Carlos
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La falacia del futuro sin trabajo y de la revolución digital como causa del precariado




Vicenç Navarro.Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y ex Catedrático de Economía. Universidad de Barcelona

Existe una percepción bastante generalizada de que las nuevas tecnologías de automatización, biotecnología, digitalización e inteligencia artificial están revolucionando los puestos de trabajo, con enormes implicaciones en el número de trabajos disponibles, pues todas estas innovaciones permiten, a través de un enorme crecimiento de la productividad, realizar las mismas tareas con un número mucho más reducido de trabajadores. Se supone que la sustitución de trabajadores por máquinas y robots es un fenómeno generalizado hoy en los países del capitalismo avanzado, atribuyéndose la disminución de la población que trabaja, así como los cambios que están experimentando aquellos que continúan trabajando, a la introducción de todos esos cambios que componen lo que se conoce como la revolución digital. Tal revolución no solo ha eliminado puestos de trabajo, sino que ha configurado los que permanecen, al permitir una gran flexibilidad del mercado laboral, sustituyendo trabajos estables por otros inestables. En esta percepción de lo que está ocurriendo en los modernos mercados de trabajo, se asume que de la misma manera que la cadena de montaje (propia del fordismo -que caracterizó la revolución industrial-) produjo a la clase trabajadora, la robótica y la inteligencia artificial propia de la llamada revolución digital están creando el precariado (mezcla de los términos “precario” y “proletariado”).

En esta lectura de la realidad, la clase trabajadora industrial está siendo sustituida por el precariado, trabajadores que tienen unas condiciones de trabajo muy precarias, con trabajos poco estables y muy flexibles, con bajos salarios y contratos muy cortos. En esta situación se asume que el mercado de trabajo estará compuesto por una minoría con trabajos estables y salarios altos, poseedores de elevado conocimiento especializado, que dirigirán las empresas digitalizadas, un número mayor de trabajadores poco especializados y con bajos salarios, y una gran mayoría que no tendrá trabajo, pues la revolución digital irá haciendo innecesario el trabajo que requiere una intervención humana. De ahí la imagen de que nos encontraremos en un futuro muy próximo con que casi la mitad de puestos de trabajo habrá desaparecido.

Esta interpretación de los cambios que supuestamente están ocurriendo en el mercado laboral ha generado un gran debate sobre muchas de las supuestas consecuencias que este futuro sin trabajo tendrá para la mayoría de la población. El autor que ha introducido el concepto de precariado, Guy Standing, en su libro The Precariat. The New Dangerous Class, ha llegado a sostener que este precariado es, en realidad, una nueva clase social distinta a la clase trabajadora, con intereses en ocasiones contrapuestos. El trabajador con contrato fijo, estable y que trabaja siempre para el mismo empresario está dejando de existir, según Standing. En su lugar, el tipo de trabajor más frecuente será –como consecuencia de la revolución digital- el trabajador con contrato precario, corto, inestable, variable, en una rotación continua, trabajando a lo largo de su vida profesional en muchos lugares y puestos de trabajo, dependiendo de varios empleadores con los cuales firma el contrato a nivel individual y no colectivo. Serán trabajadores con escasos poderes y pocos derechos sociales, laborales y políticos. Esta nueva clase social incluye gran parte de la población inmigrante, y en dicha clase las mujeres están claramente sobrerrepresentadas (para una crítica de este libro, leer el artículo “Politics Lost”, John Schmitt, Dissent, Summer 2016).

¿Hay una revolución digital? Y, si la hay, ¿nos conducirá a un mundo sin trabajo?

La cifra frecuentemente citada de que la revolución digital eliminará casi el 50% de los puestos de trabajo (en el capitalismo avanzado) procede del artículo de los profesores Carl Benedikt Frey y Michael A. Osborne (ambos de la Universidad de Oxford, Reino Unido), publicado el 17 de septiembre de 2013, y titulado “The Future of Employment: How susceptible are jobs to computerisation?”. En este artículo los autores indican que, según su estudio, el 47% de los puestos de trabajo en EEUU están en riesgo de desaparecer como consecuencia de la introducción de las nuevas técnicas digitales, como la computarización de los puestos de trabajo, incluyendo su robotización, indicando además que los puestos con mayor riesgo de desaparecer son los que requieren menos educación y reciben salarios más bajos. Los autores analizan tal riesgo en 702 tipos distintos de ocupaciones. Este estudio tuvo un enorme impacto y originó esta percepción de que la revolución tecnológica que estamos viendo ahora –la revolución digital- es una de las revoluciones más importantes que ha habido históricamente en la evolución del capitalismo avanzado y que tendrá mayor impacto en sus mercados de trabajo.

Problemas graves con el determinismo tecnológico que existe en estas teorías del fin del trabajo

Desde que el artículo de Carl Benedikt Frey y Michael A. Osborne se escribió en 2013, muchos trabajos académicos han cuestionado sus tesis. Por desgracia, tal material parece ser desconocido en los medios de mayor difusión de España, lo cual explica la repetición en tales medios de las tesis del fin del trabajo debido a la revolución digital, a pesar de la enorme evidencia científica que las cuestiona. Una de las mentes económicas más perspicaces en EEUU, Dean Baker, codirector del conocido Center for Economic and Policy Research (CEPR) de Washington D.C., por ejemplo, ha cuestionado que la revolución digital –en la medida en que exista tal revolución- haya sido una mayor causa de la destrucción de empleo en EEUU. Como él señala, si, como tales autores postulan, la revolución tecnológica, tal como la robótica, hubiera sido una de las causas más importantes de la destrucción de empleo en EEUU, tendríamos que haber visto también un crecimiento muy notable de la productividad en ese país, lo cual no es cierto. En realidad, el crecimiento de la productividad en EEUU en los últimos diez años ha sido muy bajo (solo un 1,4% al año), comparado con un 3% en el periodo 1947-1973 (durante “la época dorada del capitalismo”), cuando, como Dean Baker acentúa, aquel gran crecimiento de la productividad estuvo asociado con un desempleo muy bajo y unos salarios muy altos. Comparar lo que ocurrió entonces, en el periodo 1947-1973, en el que hubo un gran crecimiento de la productividad (junto con un desempleo muy bajo, una tasa de ocupación alta y unos salarios altos), con lo que ha ocurrido en los últimos diez años, cuando el crecimiento de la productividad ha sido muy bajo (junto con un desempleo alto, una tasa de ocupación baja y unos salarios muy bajos) nos fuerza a hacernos la siguiente pregunta: ¿por qué el gran crecimiento de la productividad en aquel periodo generó altos salarios y gran número de puestos de trabajo, y en cambio ahora un aumento de la productividad (que es mucho menor que entonces) estaría destruyendo muchos puestos de trabajo y produciendo salarios mucho más bajos? Es más, también según Dean Baker, desde el año 2000 la demanda de trabajadores poco cualificados y con salarios bajos (que representan el 30% de la parte de renta baja de la fuerza laboral) ha sido mucho mayor que la demanda de trabajadores especializados y con salarios altos.

A la luz de estos datos es difícil concluir que los robots y la inteligencia artificial, así como otros elementos de la revolución digital, sean responsables del enorme aumento de la precarización de la clase trabajadora. En realidad, Dean Baker señala que la atención a la revolución digital como causa de la pérdida de puestos de trabajo estables bien pagados se está utilizando para evitar que se analicen las causas reales de la precarización, que no son tecnológicas, sino políticas, concretamente la gran debilidad del mundo del trabajo en EEUU, que claramente aparece en el tipo de intervenciones públicas que realiza el Estado (muy influenciado por el mundo empresarial), las cuales se están imponiendo a la población. Entre ellas están las políticas públicas encaminadas a debilitar a los sindicatos, medidas aplicadas desde los años ochenta que han afectado muy negativamente la calidad del mercado de trabajo, su estabilidad y sus salarios (Dean Baker, “The job-killing-robot myth”, 06.05.15). No es la revolución digital, sino la contrarrevolución neoliberal, lo que está causando la destrucción de puestos de trabajo y la precariedad del trabajo existente.

Las causas políticas del deterioro del mercado de trabajo



Trabajos realizados por el ya citado Center for Economic and Policy Research de Washington D.C., EEUU, han mostrado claramente que la tecnología sustituyó a los trabajadores a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, creando problemas graves, pues ello determinó una enorme bajada de los salarios y una crisis de demanda enorme que contribuyó a la Gran Depresión. Ahora bien, la causa de esta situación no fue la introducción de la tecnología, sino la inexistencia de instrumentos en defensa del mundo del trabajo. Y fue esta debilidad del mundo del trabajo lo que permitió la introducción de la tecnología que causó el deterioro del mundo del trabajo. En cambio, después de la II Guerra Mundial, en el período conocido como “la época dorada del capitalismo” (1947-1973), cuando el mundo del trabajo tenía tales instrumentos, como los sindicatos y los partidos políticos enraizados (como los partidos socialistas) o próximos (como el Partido Demócrata) al mundo del trabajo, fue cuando la introducción de la tecnología no significó la bajada de salarios, sino al contrario, permitió la subida de salarios y también la creación de puestos de trabajo. Y, por cierto, la productividad creció mucho más que en los periodos anteriores. Fue precisamente esta expansión del poder del mundo del trabajo en el mundo capitalista desarrollado lo que creó la respuesta del mundo del capital, con el neoliberalismo iniciado por el Presidente Reagan en EEUU, y por la Sra. Thatcher y por la Tercera Vía fundada por el Sr. Blair en Europa. A partir de entonces la tecnología sirvió para reforzar al mundo del capital, de manera que el aumento de la productividad benefició particularmente a este a costa del mundo del trabajo. Así apareció el precariado. Y es ahí donde la digitalización ha contribuido al enorme crecimiento de las rentas del capital a costa de las rentas del trabajo, situación bien documentada en la gran mayoría de países de la OCDE, lo cual no debe atribuirse a la digitalización, sino a la victoria diaria del mundo del capital sobre el mundo del trabajo.

¿Qué está, pues, ocurriendo en el mercado de trabajo en el capitalismo avanzado? ¿Habrá reducción de puestos de trabajo?

Hoy en EUUU, según el profesor Dani Rodrik, de la Harvard University (“Innovation Is Not Enough”, 09.06.16), los sectores que están experimentando mayor demanda de trabajadores no son los sectores donde tales cambios tecnológicos son más utilizados (áreas informáticas y comunicación, que representan unos porcentajes de la economía bastante menores –el 10% del PIB-), sino las áreas como servicios sanitarios y áreas de salud, educación, vivienda y otras grandes áreas del Estado del Bienestar, así como transportes y comercio, donde las innovaciones tecnológicas no se han aplicado masivamente, y que representan más del 60% del PIB. Solo los servicios sanitarios y sociales representan ya el 25% del PIB, y en tales servicios, la dependencia de la tecnología robótica es mucho menor que en los primeros sectores. Y la difusión de tal tecnología, aunque notable, no ha sido tan importante como en las industrias informáticas y de comunicación. Es más, es en estos sectores mayoritarios en los que se centra la ocupación, donde ha habido un gran crecimiento del empleo, no solo de personal especializado, sino (incluso más) de personal de escasa cualificación.

En base a estos datos, Dani Rodrik concluye que, en contra de lo que se está diciendo, la tecnología digital tiene menos impacto en el mercado de trabajo que otras tecnologías introducidas en periodos anteriores, como la introducción de la electricidad, del automóvil, el aire acondicionado, el avión y otras muchas. En los sectores como en los servicios públicos del Estado del Bienestar, que son los que emplean mayor número de trabajadores, la naturaleza del trabajo los hace menos receptivos que otros sectores a la utilización de esta revolución digital como manera de ahorrar trabajadores. En realidad, los sectores que están demandando más empleo son los de las áreas sociales y las áreas de economía verde, muy poco desarrolladas, por cierto, en España.

Los últimos datos sobre la creación de empleo en EEUU no confirman las tesis del futuro sin trabajo

Confirmando lo sostenido en este artículo, acaban de publicarse los datos del Council of Economic Advisers, sobre el impacto de la revolución digital en el mercado de trabajo. Su presidente, Jason Furman, presentó los datos el 7 de julio de este año (The Social and Economic Implications of Artificial Intelligence Technologies in the Near-Term), enfatizando que si bien la robótica permite la sustitución de trabajadores por nuevas tecnologías, esta introducción no ha sido determinante en los cambios que están ocurriendo en la fuerza laboral estadounidense. Las nuevas tecnologías destruyen, pero también crean puestos de trabajo. Es más, el elemento clave que configura lo uno y lo otro no son las tecnologías per se, sino cómo se diseñan, para qué y con qué objetivos.

Comprensiblemente, al tratarse de un alto oficial del gobierno federal, el Sr. Furman no analiza en este informe la importancia del contexto político para entender el diseño e introducción de las tecnologías, pues es un área muy sensible, por lo general evitada en las altas esferas del gobierno federal, aunque sí señala la importancia del Estado federal para configurar el desarrollo y aplicación de un gran número de tecnologías, indicando que las influencias políticas sobre el Estado tienen mucho que ver con el tipo de tecnologías utilizadas en el mercado de trabajo. Por ejemplo, la aprobación de patentes, permitiendo comportamientos monopolistas, juegan un papel clave en la configuración de las nuevas tecnologías. Dean Baker, menos inhibido por su cargo, habla sin tapujos, subrayando lo que muchos de nosotros hemos estado enfatizando durante mucho tiempo: los mal llamados problemas económicos son, en realidad, problemas políticos. Como siempre ha ocurrido en todos los periodos anteriores, las variables más importantes que explican que una nueva tecnología pueda dañar o beneficiar a las clases populares son las variables políticas, es decir, quién la controla y diseña, con qué objetivo la diseña, cómo y cuándo se aplica, dependen en gran medida del Estado y de qué fuerzas configuran e influencian su creación y difusión.

La gran precariedad existente hoy tiene poquísimo que ver con la introducción de nuevas tecnologías, y mucho con el enorme poder que tiene el mundo del capital frente al mundo del trabajo, hecho que, como he dicho anteriormente, ha estado ocurriendo desde el inicio, no de la revolución digital, sino de la contrarrevolución neoliberal en los años ochenta. La enorme influencia del primero sobre el Estado explica esta situación. Las fuerzas progresistas no deberían aceptar el determinismo tecnológico que oculta las causas políticas responsables de la precariedad. Como señalé en el párrafo anterior, gran parte de la revolución digital fue originada en el sector público y luego puesta a disposición del gran capital, que lo utilizó, como era predecible, para optimizar su objetivo de incrementar sus beneficios a costa del bienestar y calidad de vida de la mayoría de la población (ver “Los mitos neoliberales sobre la superioridad de lo privado sobre lo público”, Público, 07.07.16).

Última nota: la importancia de utilizar la revolución digital a favor y no en contra de las clases populares

Es interesante acentuar que los puestos de trabajo que se están mecanizando son los puestos de trabajo de baja cualificación, y ello se debe en parte a que la clase trabajadora tiene menos poder y, por lo tanto, menos capacidad de oponerse a la destrucción de sus puestos de trabajo, al contrario que los puestos de trabajo más especializados, aun cuando estos puestos podrían también ser sustituidos, lo cual ocurre porque tienen mayor poder de resistencia. Pero podría ocurrir también, y en parte esto está también sucediendo.

Ahora bien, el problema no es la sustitución de trabajadores por robots, pues debería ser considerado positivo que todo tipo de trabajo repetitivo fuera sustituido. El problema es cómo se está haciendo, y con qué consecuencias. Hay una enorme necesidad y urgencia de disminuir el tiempo del trabajo, así como de crear puestos de trabajo, e incrementar su contenido estimulante e intelectual, en áreas de gran importancia y necesidad, hoy claramente desatendidas, como son las áreas de atención a las personas y a los grupos más vulnerables, como los infantes y ancianos, o bien el reciclaje de toda la economía hacia fuentes de energía sostenibles. Decir que no habrá trabajo es asumir que todas las necesidades humanas estarán ya cubiertas, lo cual es obviamente falso. Y ahí radica el punto más débil de la tesis de que habrá un futuro sin trabajo. Por otra parte, el que haya mayor o menor precariedad en un país depende del poder de las instituciones que defienden a la clase trabajadora, tales como sindicatos y partidos laboristas (llámense estos como se llamen). El hecho de que la precariedad sea menos extendida en el norte que en el sur de Europa se debe precisamente a que en el sur la clase trabajadora es débil y está dividida, y en el norte los partidos que tienen su raíz en la clase trabajadora son fuertes. La evidencia científica de ello es abrumadora.

FUENTE
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Re: La tecnología, los luditas y los desempleados

Hudson
En respuesta a este mensaje publicado por Juan Carlos
La tecnología que va a sustituir al ser humano en los trabajos necesita dos cosas de las que se va a carecer en un futuro próximo: energía y electrónica avanzada.

La primera sabemos de sobra cómo nos está faltando ya.

La segunda depende de unas materias primas que también se agotan. No supone el fin de la electrónica, pero sí el fin de la electrónica de altas prestaciones que usamos hoy en día.

¿Necesitamos toda esa potencia? No, con electrónica bastante básica y microchips bastante simples se pueden cubrir todas las necesidades de la sociedad, hasta se puede ir a la Luna con el equivalente a un Commodore64. Las sondas espaciales usan chips básicos, anticuados, muchas veces de segunda mano para soportar las dosis de radiación del espacio exterior.

Pero para ver TV en 4K, ver un Blu-Ray, o jugar a Battlefield necesitamos toda la potencia de cálculo de procesadores y tarjetas gráficas, toda la capacidad de almacenamiento posible y cantidades masivas de recursos para poder jugar con otros a través de la red.

Y toda esa inmensa cantidad de energía y recursos que devora Internet para poder enviar en tiempo real videos en alta definición es para... ver porno.

Un Internet básico que sirva para lo que se creó, transmitir información, necesita sólo una pequeña parte de energía y recursos.

En el futuro, cuando se pase esta borrachera de recursos y energía en la que estamos sumidos, todo lo que siga funcionando, si acaso sigue funcionando, será simple y práctico. Adiós a la 4K, 4G y de paso a los 4x4, qué demonios.

Nada de máquinas haciendo el trabajo del ser humano, todas esas fantasías de los poderosos de poder prescindir de los trabajadores con máquinas se desvanecerán con las últimas trazas explotables de las menas de elementos raros imprescindibles para la electrónica de altas prestaciones.

¿Recordais la que se montó con los controladores hace unos años? Todo vino de un iluminado de menestro que a finales de los 90 se convenció de que eso de controlar aviones lo podría hacer los ordenadores al paso que iban y congeló las oposiciones a controlador. El tráfico aéreo subía, los controladores eran los mismos y el superordenador que podría controlar el tráfico aéreo no llegaba. Se solucionó a base de horas extra super bien pagadas. En un trabajo en que el estrés es alto y no es aconsejable trabajar de más. Y al final para tapar el agujero de AENA levantando aeropuertos cada cien leguas se llevaron el palo los controladores y sus sueldos exagerados... por la incompetencia de los menestros.

Sin olvidar que, a lo mejor, se empiezan a dar cuenta de que, sin la clase obrera cobrando y consumiendo, su negocio piramidal de economía no funciona, tal y como está pasando ahora mismo. Que los robots son muy rentables, pero te joroban el negocio.

Llevamos desde los 60 prediciendo el adevenimiento del mundo de las máquinas en que los seres humanos son expelidos del trabajo y de la sociedad, pero ese futuro no llega. Ni llegará.

Saludos
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Re: La tecnología, los luditas y los desempleados

Juan Carlos
Hudson escribió
La tecnología que va a sustituir al ser humano en los trabajos necesita dos cosas de las que se va a carecer en un futuro próximo: energía y electrónica avanzada.

La primera sabemos de sobra cómo nos está faltando ya.

La segunda depende de unas materias primas que también se agotan. No supone el fin de la electrónica, pero sí el fin de la electrónica de altas prestaciones que usamos hoy en día.
Buen análisis Hudson, pero como nos dice el profesor Navarro y es importante remarcarlo, la tecnología no es el problema, el sistema político que facilita que una casta se adueñe de los medios de producción y de la tecnología para concentrar el capital en pocas manos es el problema.

La energía y la electrónica avanzada son obstáculos logísticos que pueden frenar el desarrollo de la tecnología pero creo que hay que entender la tecnología no solamente desde el punto de vista científico sino también dentro del contexto político y social. Aquí es donde surge el conflicto del luddismo, entre el hombre y la máquina.

Como expresa muy bien el físico Stefhen Hawking, la cuestión del conflicto robot vs seres humanos se resuelve con la distribución de la riqueza obtenida por el hombre y la máquina. Los propietarios del capital no quieren, no desean compartir el enorme capital producido por la máquinas lo que desemboca en una nueva clase social denominada precariado.

Hudson, pienso que lidiamos más con un problema causado por un paradigma económico y social intrinsicamente injusto que por un problema exclusivamente energético, de escasez de recursos y por tanto de electrónica avanzada.

La mayoría de la población acabará siendo miserablemente pobre porque los propietarios de las máquinas tienen éxito en sus presiones políticas para que no se distribuya la riqueza.

En un comentario anterior escribía:

"Nedd Ludd tenía razón. Las máquinas no solamente se inventaron para servir al hombre sino para competir con él. Es justificable destruirlas."

Tal vez debería cambiar la frase por esta:

"Stefhen Hawking tenía razón. Los propietarios de las máquinas han concentrado el poder y la riqueza en pocas manos. Es justificable luchar contra ellos"

Pasamos de luchar contra las máquinas a luchar contra los hombres que se han apropiado de ellas y de la riqueza que generan.

Humanos vs humanos. La batalla continúa.

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Re: La tecnología, los luditas y los desempleados

Fleischman
En respuesta a este mensaje publicado por Juan Carlos
Hay una enorme necesidad y urgencia de disminuir el tiempo del trabajo, así como de crear puestos de trabajo, e incrementar su contenido estimulante e intelectual, en áreas de gran importancia y necesidad, hoy claramente desatendidas, como son las áreas de atención a las personas y a los grupos más vulnerables, como los infantes y ancianos, o bien el reciclaje de toda la economía hacia fuentes de energía sostenibles. Decir que no habrá trabajo es asumir que todas las necesidades humanas estarán ya cubiertas, lo cual es obviamente falso.



Voto a favor... ¡Quiero más vacaciones!
"Anyone who believes exponential growth can go on forever in a finite world is either a madman or an economist." Kenneth Boulding
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Re: La tecnología, los luditas y los desempleados

Juan Carlos
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El mito del empleo en la industria de EEUU: la 'tecnología' es culpable de 9 de cada 10 trabajos perdidos




El comercio internacional ha destruido el 13% del empleo industrial

La cruzada emprendida por Donald Trump contra la globalización y el libre comercio tiene como objetivo el regreso de millones de puestos de trabajo a EEUU, que en principio se han destruido por el comercio con países menos desarrollados. No obstante, esta puede ser una cruzada contra un objetivo equivocado, puesto que el 88% de los empleos perdidos en la industria son obra del incremento de la productividad en el sector, debido a su creciente intensidad en factor capital (maquinaria y tecnología).

Estos son los datos que manejan Michael J. Hicks, profesor de Economía en el Miller College of Business, y Srikant Devaraj, investigador del Center for Business and Economic Research, en el trabajo The Myth and the Reality of Manufacturing in America, un estudio publicado en 2015 pero que cobra gran relevancia informativa ahora que Trump ha iniciado los procesos para cambiar el NAFTA y abandonar el TPP.

Según este documento, "tres factores han contribuido al cambio que ha sufrido el empleo en este sector en los últimos años: productividad, comercio y demanda interna. De forma abrumadora, el mayor impacto ha sido el de la productividad. Casi el 88% (entre 1999 y 2013) de los empleos perdidos en las industria se pueden atribuir el fuerte crecimiento de la productividad de las fábricas de EEUU".

Los factores que 'destruyen' empleo


Por otro lado, el incremento de la demanda doméstica ha logrado amortiguar mínimamente ese golpe, añadiendo un incremento de trabajos al sector de 1,2%. Por último, este estudio destaca que "las exportaciones suponen un aumento de la demanda doméstica y del empleo, mientras que las importaciones reducen la producción y el empleo. La diferencia entre estos dos factores (exportaciones netas) ha sido negativo desde 1980 y ha contribuido al 13,4% de los puestos de trabajo desaparecido en la industria de EEUU".

James Sherk, investigador de la fundación Heritage, también defiendía esta misma teoría: "Los ordenadores han hecho la industria mucho más productiva automatizando tareas rutinarias. Este sector ahora ocupa a menos trabajadores, pero que producen muchos más bienes. Eso quiere decir que los bienes industriales son más baratos, mientras que los trabajadores del sector ahora tienen un perfil de formación más elevado, lo que ha provocado que se eliminen millones de puestos de trabajo de las líneas de ensamblaje".



Por tanto, el principal causante de la desaparición de puestos de empleo ha sido la productividad. Un buen ejemplo dentro de la industria ha sido el sector de los ordenadores y productos electrónicos, cuya productividad se ha disparado un 829% entre 1998 y 2012, mientras que el de la industria de minerales no metálicos sólo ha crecido un 6% en el mismo periodo.

"Esto se debe a varios factores, entre los que destacan la automatización y las tecnologías de la información, que han absorbido este sector durante los últimos años. La mayor producción por trabajador ha significado también una reducción de los precios de estos bienes. Un ejemplo muy evidente es el de los bienes electrónicos", sostienen los economistas que han realizado este trabajo.

Un ejemplo numérico que puede resumir muy bien todos los párrafos anteriores, sostiene que si la productividad no hubiese aumentado en EEUU desde el año 2000, en el 2010 se hubieran necesitado más de 20 millones de trabajadores en la industria para producir la misma cantidad de bienes que fabricaron tan sólo 12 millones de trabajadores.

Fuente
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