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Mar y tierra: dos mundos distintos.

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Mar y tierra: dos mundos distintos.

sorella
¡Sailooooooor! Si estás por ahí, hazte ver...

Comienzo este tema para ir exponiendo las similitudes, diferencias y también la evolución futura del mundo marino.

Comienzo con un artículo de The Ecologist:

http://www.theecologist.org/blogs_and_comments/Blogs/2036696/its_not_easy_being_green_unless_that_is_you_live_on_a_boat.html
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Re: Mar y tierra: dos mundos distintos.

sorella
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Re: Mar y tierra: dos mundos distintos.

Dario Ruarte
Que buena info Natalia !

Para quienes vivimos a 1200 kms del mar (en cualquier dirección) esta información es la mar de atractiva !! (nótese el juego de palabras con "la mar" )
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Re: Mar y tierra: dos mundos distintos.

sorella
Últimamente estás "sembrao", Darío. Ya veo que con el formato foro te has terminado de desmelenar.

Aunque si te fijas, el hilo se titula mar y tierra. Mi intención es ir ofreciendo información que permita conocer mejor dos mundos completamente distintos y sin embargo complementarios, ¿de acuerdo terrícola? (nótese el juego de palabras con "la tierra").

Así que no le des la popa al tema tan pronto. Mejor ponte a barlovento, todo sea que las mareas te arrastren mar adentro y necesites una bitácora y una brújula diferente a la que habías imaginado.
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Re: Mar y tierra: dos mundos distintos.

sorella
Artículo de Pérez-Reverte:


Está pasando un marino

XLSemanal - 19/8/2013

Uno de los mejores fondeaderos del Mediterráneo: cielo azul, agua de color esmeralda y una larga franja de arena que protege de los levantes que soplan en verano. Un lugar seguro y tranquilo, donde hoy el mar apenas se ve rizado por una brisa suave. Fondeados a este lado de la barra hay innumerables barcos. Algunos son de gran eslora: con los prismáticos identifico el Mata-Múa de la baronesa Thyssen, el hermoso casco negro de la goleta Black Wood y ese otro grande y espantoso del millonetis ruso, no sé cómo se llama ni me importa, que se parece a un portaviones o a un monstruoso submarino. Por supuesto, hay banderas y matrículas de conveniencia a granel: Jamaica, Antigua, Jersey, Chipre, Gibraltar y otros paraísos fiscales. No faltan megayates saudíes o kuwaitíes con helicóptero a bordo y señoras sin velo, muy poco musulmanas de pinta, tomando el sol en la toldilla. Por mi popa hay un magnífico buque escuela holandés con aparejo de fragata, flanqueado por un enorme velero de alta tecnología y por una bellísima goleta inglesa de líneas finas, blanca y elegante como un ave marina.

El sitio es perfecto. Suelo echar el ancla aquí en cualquier época del año, al comienzo o al regreso de algún viaje, por lo confortable del sitio. El fondo de arena limpia, sin algas ni piedras, permite largar el ancla con seguridad -la mía es una sólida y pesada CQR, con una Danforth para engalgar en caso necesario-, bastando treinta metros de cadena en cuatro o cinco de sonda para alejar el temor de que garree por el viento o la marejada. No todos los barcos que hay aquí son lujosos, por supuesto. El mío, un velero aparejado de cúter, no lo es. Tampoco lo son varios de los que tengo cerca, borneando suaves con la brisa: algún catamarán francés, veleros o yates a motor de esloras medias con bandera española, inglesa, holandesa, portuguesa, italiana. Tras veinte años de navegar con mi propio barco, algunos resultan viejos conocidos. Cerca está elMapache del griego Ageitos, y algún otro con mucha costra de sal marina en la memoria; entre ellos un caballero anglosajón de cierta edad que siempre fondea aquí por las mismas fechas, los quince primeros días con una amante guapa que suele tomar el sol desnuda, y los quince siguientes con su legítima esposa. El resto de barcos menores, en su mayor parte, lleva a bordo a embarcados de verano: familias con críos que salpican en el agua y gritan jugando, motoras con chicas tostándose en colchonetas, amigos de barriga cervecera en plan Paco y Manolo. Precisamente una de las principales diversiones de lugares como éste es observar las maniobras de fondeo de los navegantes inexpertos: sus enredos de ancla y cadena y los borneos criminales sobre el barco más cercano. Otra, mirar con los prismáticos a los endomingados de los yates más grandes que, al caer el sol, embarcan en las zodiacs vestidos con sus mejores galas para que les peguen un sablazo mortal en el sofisticado y carísimo restaurante de la playa.

El caso es que estás en todo lo que cuento, mirando los yates lujosos y a los elegantes listos para ir a tierra, y a los domingueros que intentan desenredar su fondeo del vecino, y las dos pavas con aire de putón bolchevique que se doran cerca, en la motora del fulano con bandera rusa que tiene la música a toda potencia, cuando en mitad de ese tinglado que sólo tiene que ver con el mar en el hecho indudable de que allí hay agua, aparece navegando muy despacio, traído por el levante suave, un pequeño, viejo y ruinoso velero de madera con la pintura desconchada y las velas descoloridas por el sol, que navega con todo el trapo arriba, foque, mayor y escandalosa henchidos con la brisa por el través, y a bordo un fulano medio desnudo muy flaco y quemado por el sol, de pelo revuelto y barba gris, que ajeno a todo navega lentamente entre los megayates y los domingueros y cuantos estamos allí, tranquilo, impasible, una mano nudosa y descarnada sobre la caña del timón, mirando hacia un horizonte que, sea cual sea, nada tiene que ver con este fondeadero ni con quienes lo ocupamos. Y mientras el pequeño velero y su patrón pasan despacio, majestuosos en su soberbia y callada lentitud, los niños dejan de gritar y salpicar en el agua, y los ricachones de los grandes yates enmudecen, y las chicas de la motora levantan la cara y miran, alertadas por el silencio, y hasta la música del rufián que las trajina parece amortiguarse unos instantes. Y quienes saben mirar a los hombres y sus barcos sonríen con admiración y respeto, porque comprenden que está pasando un marino.

http://www.perezreverte.com/articulo/patentes-corso/772/esta-pasando-un-marino/
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Re: Mar y tierra: dos mundos distintos.

sorella
Una imagen parecida guardo yo en la memoria. En este caso, puerto turístico, grandes yates, en ocasiones alguno de ellos llegaba a ser más grande que en el barco donde yo me encontraba, con capacidad para unas trescientas cincuenta personas, como era el caso del que ocupaba algún jeque árabe. Otro gran yate tenía en uno de sus costados un helicóptero, decían que era de Tom Cruise. Y muchos otros en una algarabía como la que describe Pérez Reverte, con algún loco en moto acuática haciendo el ganso entre las embarcaciones. Gente entrando y saliendo de la bocana del puerto en variopintas embarcaciones, pitidos de barcos exigiendo su derecho en el tránsito marítimo, embarcaciones maniobrando temerariamente y saltándose la norma de aminorar a la velocidad de tres nudos su entrada en el puerto. Cientos de personas en el muelle esperando para subir al barco, esperando algún familiar o amigo, y gente simplemente curioseando. Sol ardiente, mucha luz, gritos de los marineros para avisar al típico que, por curiosidad e ignorancia, se quedaba demasiado cerca del muelle "¡Bola va! ¡Aparta que si te da en la cabeza, te la va a partir!". Gente abordo del barco abarrotando la cubierta, intentando descubrir caras conocidas, o empapándose de su nuevo destino.

Y sin embargo... todo cambiaba cuando había mal tiempo. Lluvias, a veces sólo refrescantes y en otras ocasiones torrenciales, nubes negras descargando con furia, vientos que helaban los huesos y en ocasiones te empujaban del sitio.
Entonces todo callaba. Las personas del muelle permanecían a resguardo. Los que estaban a bordo aguardaban tras los cristales escuchando la descarga de la tormenta, cuchicheando en voz baja, como temerosos de hacer enfadar más aún al tiempo. En las cubiertas de los yates y grandes embarcaciones no se veía nadie. Ya no había lanchas ni motos de agua con tipos luciendo su valentía frente a la gente de las playas. Todo estaba en silencio, como también lo estaban mis compañeros. Viejos marineros de piel arrugada destrozada por tantas horas al sol y a la intemperie, con manos endurecidas por los trabajos manuales, por el desgaste del roce con las estachas. Viejos marineros que, a la orden del capitán, aguantaban en la proa y en la popa del barco junto a los aparejos, la incesante lluvia, el viento desapacible, los rayos cayendo y los truenos que hacían temblar la atmósfera. Con miradas duras enfrentadas hacia la tormenta, resignadas a soportar las inclemencias y a la vez agradecidas porque, por fin, habían llegado vivos una vez más a tierra. Sus ropas empapadas, sus piernas abiertas para mantenerse lo mas estables posibles, intentando colocarse en una posición respecto al movimiento del barco que les permitiese no perder la estabilidad, aguardando quince, veinte o incluso treinta minutos esa situación hasta que llegase el momento oportuno de ejecutar las últimas órdenes para atracar el barco.
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Re: Mar y tierra: dos mundos distintos.

guia del desfiladero
En respuesta a este mensaje publicado por sorella
El Mediterráneo se queda sin peces
La biomasa en toda la cuenca se ha reducido un 34% desde 1950, según un estudio coordinado por el CSIC
El principal responsable es la menor productividad del fitoplancton, la base de la cadena trófica

http://www.elperiodico.com/es/noticias/medio-ambiente/mediterraneo-sin-peces-estudio-biomasa-csic-5900325
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Re: Mar y tierra: dos mundos distintos.

Parroquiano
En respuesta a este mensaje publicado por sorella
que bueno volver a saber de ti Natalia,. Saludos.
Y Jesús les dijo: y el que no tenga espada, venda su manto y compre una. ( Lucas 22.36)
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Re: Mar y tierra: dos mundos distintos.

Dario Ruarte
Has visto la fecha del mensaje que citas, Parroquiano ?
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Re: Mar y tierra: dos mundos distintos.

Mr Mindundi
Me temo que Parro ya está en su bunker disfrutando de su reserva de vino y esos cigarritos que preparaba para compartir con sus amigos:

Saludos
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Re: Mar y tierra: dos mundos distintos.

Parroquiano
jajajajaja...vaya, ese si que fue un lapsus... no estoy en mi bunker, trabajando, papeles y mas papeles... si estoy poniendo un sistema de luz de emergencia de 12 volt con paneles solares en mi casa. saludos.
Y Jesús les dijo: y el que no tenga espada, venda su manto y compre una. ( Lucas 22.36)
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Re: Mar y tierra: dos mundos distintos.

Fleischman
¿Sistema de emergencia, o un faro para atraer a los saqueadores cuando el mundo esté a oscuras?
"Anyone who believes exponential growth can go on forever in a finite world is either a madman or an economist." Kenneth Boulding
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Re: Mar y tierra: dos mundos distintos.

Parroquiano
           Supongo que no hay nada mas difícil que prepararse cuando, aparentemente, no hay "para que prepararse"... como ahora, días bucólicos en el devenir picolero, no hay muchas noticias y las que hay parece que nos nos dan precisamente la razón, sobreabundancia de petroleo , el barril a menos de 50 dolares.
            Sin embargo, vamos en curso de colisión, rusos, gringos, persas, judíos, y soldados de otros cincuenta países mas juntitos tiroteándose al lado de los pozos petroleros, mi país no produce petroleo ni para llenar un Zippo, y la fragilidad del sistema no se observa sino cuando piensas en las consecuencias. La trampa en que en días quietos no se piensa en las consecuencias...y en los días inquietos tampoco, ahí corremos al foro a comentar en que va el mundo...en fin, capaz no pasa nada y los picoleros , al igual que los testigos de Jehova, nos pasaremos la vida esperando el fin de mundo que no termina de llegar.

          Durante los últimos tres años , viajé mucho, bebí mucho y fumé mucho, pero ahora hace unos meses  no se, ¿aburrimiento tal vez?, he ido dejando de lado tan gratas actividades y he despertado a este tiempo de desidia en el alma del mundo, cambié el techo de mi casa ( necesario para los próximos 20 años con o sin apocalipsis, y todavía lo estoy pagando), a hacha y motosierra he picado leña para este invierno...

...siento el desgano del mundo, este "no pasa nada" y que te diré Fleischman... lo encuentro sospechoso, como cuando tu señora ya no te regaña y tarde caes en cuenta que se está acostando con otro, digamos demasiado bueno para ser verdad  o demasiado bueno para durar ... viejo refrán popular ( o sea, sabiduría en su estado esencial) cuídame señor de las aguas mansas que de las bravas me cuido yo 

...entonces, preguntabas:

¿Sistema de emergencia, o un faro para atraer a los saqueadores cuando el mundo esté a oscuras?... no hay plan de emergencia que no sea un cebo para los saqueadores, el oro siempre atrae a los ladrones,es la paradoja picolera, cualquier cosa que prepares alguien mas te la querrá quitar...con un cooler viejo de Cerveza Corona y una radio de auto y unos parlantes de la bodega hice también una radio 12 volt ( subiré fotos), así, aunque no encienda las luces, igualmente llegaran los saqueadores al ritmo de la música ...¿ pero, si no puedes escuchar a Led Zeppelin en el post-apocalipsis, de que diablos te sirve sobrevivir a el?

Y Jesús les dijo: y el que no tenga espada, venda su manto y compre una. ( Lucas 22.36)
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Re: Mar y tierra: dos mundos distintos.

Christian
"...siento el desgano del mundo, este "no pasa nada" y que te diré Fleischman... lo encuentro sospechoso, como cuando tu señora ya no te regaña y tarde caes en cuenta que se está acostando con otro, digamos demasiado bueno para ser verdad  o demasiado bueno para durar ... viejo refrán popular ( o sea, sabiduría en su estado esencial) cuídame señor de las aguas mansas que de las bravas me cuido yo"

Tal cual. Disfrutemos mientas dure
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